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viernes, 3 de diciembre de 2010

* ¡POR DIOS, QUÉ AGOTAMIENTO...!

Hace algún tiempito, que conocí a Rosana Marcusa, en una grabación de La Bodega de Julián, tenemos un amigo en común, Alfredo Ayala, que fue quién nos presentó. Para mí, ella es de la clase de persona, que merece la pena conocer, es encantadora, dicharachera, muy buena gente, sencilla, divertida... es simplemente genial. Entablamos una gran amistad, nos hemos visto en otras ocasiones, siempre con algo que tenga que ver con el folclore. Rosana, es la mamá de Sergio Sosa, un niño al cual, adoro, y que canta como los ángeles, y que para ser tan pequeñito, tiene una personalidad tremenda. Además, que se deja querer, al igual que su madre. Hace unas semanas, Rosana venía con Toño, su esposo, a Gran Canaria, y habíamos quedado para vernos un ratito... poco tiempo, porque yo estaba trabajando y ellos tenían que regresar a Tenerife, después de solucionar unos temas que tenían pendientes. Pues no pudo ser, me quedé esperando y no aparecieron, lo que nunca llegué a pensar, es que me fuera a relatar tal como lo hizo, el día que había pasado en Gran Canaria, fue tanto lo que me gustó, que al terminar de leerlo, lo único que pude hacer fue llamarla, yo no podía contestarle en un correo. Hablamos, nos reimos, pero no le dije nada más, guardé su correo... y pasado el tiempo, le pedí que me dejara publicarlo, y Rosana que como ya comenté anteriormente, es genuina, me contestó que adelante, que hiciera lo que quisiera. Por lo tanto, con su autorización, aquí lo dejo y espero que disfruten, tanto como lo hice yo, al leerlo.    
Hola linda. Como ayer no te pude visitar, hoy te he dedicado un escrito. Léelo con calma. Solo quiero que esboces una sonrisita y te destranques un poquito, de ese estressssss que llevas encima. No sabes qué pena me quedó no poder pasar a saludarte. Un beso. Te cuento como me fue el día.

ROSANA MARCUSA Y LYDIA DÍAZ
Nos levantamos a las 06.30 de la mañanita, ya sabes, como las corujas....y aquí estoy yo, poniendo al fuego la cafetera para despegarme las legañas de mis lindos ojitos. No han pasado cinco minutos en lo que me doy cuenta de que del piso de mi vecina de enfrente, está saliendo mucho humo, ¡¡¡imagínate!!!, no sabía qué hacer, pues el mes pasado se incendió un apartamento del edificio de enfrente y fue muy tremendo... todavía teníamos el susto en el cuerpo. Mando a Toño a casa de la vecina con el extintor, levanto a Sergio y a mi madre y llamo a la policía. Gracias a Dios no fue nada, un corto en la placa de la cocina, que se apagó a tiempo… pero el susto en el cuerpo y el negro en las uñas y en la garganta, se lo llevó Toño, rumbo al ferry.
Paradita en la autopista para tomar el primer cortadito del día. Llegada al muelle de Santa Cruz, y yo, que como tu bien sabes soy una maruja moderna, con mi previa reserva y cancelación de los billetes por internet, me acerco muy decidida y dispuesta a la dichosa maquinita expendedora de tarjetas de embarque... dos, tres, cuatro veces y nada. Con aire confuso y distante, me acerco a la señorita de Fred Olsen en la oficina para que me los expida y... ¡oh sorpresa!, la reserva era para el día de ayer...no sé si se equivocaron ellos o fui yo, que ya sabes cómo funciona la red de redes. Bueno, bajo las pestañas, me hago la tonta-simpática y consigo que me lo cambien para hoy. ¡¡¡Bien, segunda batalla del día ganada!!!.

Embarcamos, no sin previamente lanzarme dos biodraminas, pues yo, con ver el barco y su vaivén ya estoy descompuesta...y como había alerta de temporal marítimo... por si acaso... pero nada, falsa alarma, el mar como un platito...divino....viaje estupendo. Toño desayuna en el barco y a mí, que a veces tengo mis puntitos de finura, como no me gustan los vasos ni los platos de cartón, y mucho menos la cocacola de chorro.... pues no tomo nada, muy digna yo... CRASO ERRORRRRR... ya te contaré por qué.

Bueno, desembarco en tierra canariona, ni un “jodio” mapita se me ocurrió coger....pero mi memoria de elefante, me hizo recordar que la isla redonda tiene en un lado casi norte Agaete y justito en frente, casi norte, como no, la capital… y un poquito más allá Telde, la ciudad deseada por mi “churry” para ver su maquinita de ruedas. Contentos y expectantes....rumbo a Telde, eso sí, yo de copiloto homologada, leyendo todas y cada una de las señales y criticando la buena marcha de las obras... hay que jo... estos canariones, como avanzan en las autopistas... Me afano en buscar una gasolinera, para exigirle a mi “churry” que pare porque me estoy haciendo pis... volantazo y parada… pero, cuando asomo el “jociquillo” al servicio... decido que mejor me aguanto, tranco las piernitas y seguimos el rumbo, en busca de otro wc, en el que por lo menos no haya cocodrilos. Seguimos la ruta. Esto sí que es una capital... dos veces más grande que Santa Cruz, digo yo, con mi acento canarión ya afincado en mis entrañas. Paradita en la capital, para preguntar la mejor forma de llegar a Telde y para hacer un pis...(soy de esas que cada horita y media más o menos...) En lo que yo voy, casi a gatas al wc, sin grandes aspavientos, pero más o menos limpio, mi Toño, el buen samaritano se entretiene, en ayudar a un jovencito, al que la moto lo ha dejado tirado... 10, 15, 20 minutos... ¡vamos ya Toño, le digo, que el cielo ya por hoy lo tienes ganado!, un ratito más y el muchachito sale con su “jamoto” relampagueando. Seguimos rumbo a Telde. Nos equivocamos de carril y estamos por lo menos siete minutos transitando por el carril taxi... escapamos de algún guardia que nos viera,....estarían desayunando café y do don... perdón, un par de donuts.

¡Bravo!, cogemos la autovía y rumbo al Dorado.....mira que tiene radares, por Dios, que no te puedes pasar un fisco... y cansinos con las señales luminosas… que si hablar por móvil: 3 puntos, que sin casco 6,... llegando a Telde nos encontramos con un señor en el medio de la carretera, subido en la “jamoto”, sin casco y con el móvil en la oreja, despotricando contra el alcalde... ese, no ha leido las señales luminosas...pienso yo. Lo esquivamos como buenamente podemos, paramos frente al teatro (que me quedé con ganas de visitar) y llamamos al dueño del camión. Buenos días, estamos ya en Telde, frente al mercado... ¿Dónde está usted?, y responde, serio y correcto el amigo canarión: buenos días, ¡ñooooo, eso esta muy “retirao”!.. salgan de ahí, “vaigan” a la pista...(pregunta: ¿por qué le dicen pista a la autovía, autopista?) y espérenme en el Centro Comercial, en Alcampo... pos nada, allí que vamos. Contentos llegamos, pues no nos equivocamos de camino y llegamos a la primera intentona. Nos encontramos con el señor y vamos a ver el camión, que está en Jinamar... (feito el barrio, la verdad... unos cuantitos colgaos vi por allí) Muy bonito el camioncito, digo yo, lo prueban, negocian y llegan a un acuerdo... parece que todo va viento en popa. Paradita en la Cajacanarias para sacar las perras, ida a la capi, a la gestoria... sorpresa, para la venta se necesitan un montón de papeleos, menos mal que esta gente parece honrada y tienen todo al dÍa... me falta el pago del autónomo de mi “churry”...¡huyyy qué pena!, eso está en Tenerife. Hora: 13.50...se me enciende la bombilla y recuerdo que el autónomo del pasado mes me vino devuelto por falta de “Money” y que lo tengo en mi bolso a la espera de cancelarlo....y ahí que salgo como una loca de la gestoría... con todo el dinero del camión en mi bolso, buscando un banco para pagarlo antes de que cierren. Llegada con la lengua fuera y toda despeinada al banco, justito entré yo y el amable caballero cierra la puerta… es que son la “do” en punto y ya cerramos al público, me dice. Le agradezco ser la última clienta de su duro día laboral. Y regreso a la gestoría, con el recibo cancelado y mirando a mi alrededor, pues nunca había llevado tanto dinero encima... si es que una es valiente de por sí... y tiene el angelito de la guarda que la acompaña.

Pagamos, firman, y pedimos al que nos lo vende, que nos lo acerque al muelle, pues Toño no está muy ducho en conducirlo y menos por carreteras desconocidas... CRASO ERROR AGAIN... el amable canarión, llama a su esposa para que lo recoja en el muelle, esta se lo huele y no contesta... así que nos dice que él lleva el camión, pero que luego nosotros tenemos que acercarlo a un sitio llamado Los Giles, (digo yo, Giles de qué???? de Gil, de simplones????? no, simplones nosotros)que está a mitad de camino entre Agaete y Jinámar, unos veinte minutitos de nada, nos dice el amigo. Pues vale....¡¡¡qué bonita es la ignorancia de mi juventud!!!

Ahí que vamos, más felices que las perdices, Toño y el vendedor en el camión y yo detrás, super orgullosa, conduciendo por Gran Canaria... riéndome de algunas de mis amigas, que no son capaces de conducir sino en su pueblo. Ja,ja,ja... Más chula que un ocho, pero eso sí, pegadita al camión verde, para no perderme. De reojo, voy viendo que el mar se está encabritando... y de repente, como caído del cielo una ola traspasa el muro y me cae de lleno en el coche... se me acabó la chulería chicharrera, me empapó, pues yo iba con el cristal abierto y la melena al viento... la verdad me asusté, frené, cerré los ojos y pedí a mis guardianes que no fuera nada. Eso solo, un frenazo y libre de quedarme emparedada entre los dos camiones....pues va a ser hoy mi día de suerte, pienso. Llegada al muelle, casi me da un soponcio al pagar el billete del camión, hasta le pregunté al caballero de Fred Olsen si era una cámara oculta o me estaba estafando, ¿cómo puede costar casi 300 euros solo la ida?, bueno, pago, callo, me repongo del susto y prometo a mi amiga Lydia, mi canariona favorita como yo le digo, que si tengo tiempo pasaré a verla. A todas estas ya son las cuatro y pico, retorno a la autopista a llevar al vendedor a su casa... ya en la ida yo me sospeché que algo no me cuadraba, pues casi al salir de la capital vi un cartel que decía, Los Giles, y yo me pregunté a mi misma: ¿y es hasta aquí donde debemos volver después? ñooooos....y me equivoqué… no era hasta ahí..el cartel está en la autopista...pero el jod... pueblo está como seis o siete kilómetros cuesta arriba... La Virgen Santa, que son las cinco y pico, hay que embarcar el camión a las cinco y media y las tripas se me están desabrochando, pues todavía estoy con el cortadito de Santa Cruz.....a Toño el pie se le quedaba enganchado en el acelerador, sinceramente, me acordé de toda la familia del amigo canarión....vaya faena...pero no perdamos la calma, mi amorcito, le digo a mi “churry”, (mostrándole una aparente serenidad de la que carezco), solo con el fin de que no se ponga más nervioso, pensando que vamos a perder el barco... Llegada a las 17.50 al muelle....todos los empleados, camioneros y delfines acordándose de nuestros familiares... meto el coche al barco, aparco, respiro, bebo agua y me pongo en una esquinita a ver si Toño es capaz de arrancar el camión y entrarlo al ferry... cinco, diez minutos y el camión no se mueve....respiro, respiro...y ahí viene… ¡guauuuu, por fin! pero qué bien conduce mi “churryyyy” Bravoooo, bravoooo, le aplaudo y le hago aspavientos para que me vea. Estamos bonitos los dos, despeinados, nerviosos, con hollín en las manos y en la garganta...y con una fatiguita que te c......

Subimos al barco, Toño come, yo me muero de hambre....en estos momentos, la verdad, no me importa mucho si el vaso es o no de plástico...pero Dios mío, como se mueve el dichoso barco...ahora sí que está la alerta del mar... y no puedo tragar ni agua...menos mal que las biodraminas hicieron efecto, sino me imagino el desborde estomacal....pero la cara de acelga no me la quitaba nadie...

Llegada a Santa Cruz: control de la Guardia Civil a la salida del ferry.....con el día que llevamos... pero nada, pasamos de largo. El amigo de Toño, Paco, está esperándolo en el muelle para acompañarlo en el camión. ¡¡¡Qué bien!!! ahora sí me quedo segura y tranquila.....y tan tranquila que paré a mitad de autopista a tomar un cortadito... porque casi me duermo por el camino. Llegada a casa. Besitos de Sergio, sandwich de jamón, yogurt....y a dormir. ¡¡¡Que día más redondo!!!... la única pega es que no tuve ni cinco minutos para ver a mi amiga.....pero ya me han prometido un viajecito en la “jamoto” un fin de semana para verla, pasear y almorzar con tranquilidadadadddd.

¡Por Dios, qué agotamiento.....!

3 comentarios:

  1. GENIAL AMIGA LIDIA ESTA NIÑA ES UN ENCANTO Y ALGO CHIFLETA COMO ME GUSTA A MI LA GENTE SE ME HACE QUE HARÍAMOS BUENAS MIGAS YO ADMIRO MUCHÍSIMO A SERGIO LO SIGO DESDE QUE EMPEZÓ EN LA BODEGA JEJE UN SALUDO Y EN HORA BUENA POR ESE NIÑO QUE COMO BIEN DICE LIDIA CANTA COMO LOS ÁNGELES ME HE REIDO MUCHO CON SU RELATO JAJA Y ASTA ME HE ACOSTADO UN FISCO PUES ME AGOTÉ Y SOLO ESTABA LEYÉNDOLO

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  2. un viaje morrocotudo. Lydia me habia comentado tu escrito y estaba ilusionada por publicarlo. Al final lo consiguió y de camino alegrarme el día.
    asi que a cada una le doy las gracias por el rato.

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  3. Gracias a todos. Ya veo k para el próximo reencuentro con la isla redonda tendremos que contar con varias paraditas...incluyo en el rutómetro, aparte de a mi amiga Lydia y a Don Alfredo a la genial Doña Cándida.

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