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jueves, 19 de octubre de 2017

* POETAS Y COPLAS...

Menudo gustazo me he dado en este puente de octubre navegando por coplas, sentimientos y dichos de distintos poetas y escritores.
Algunas brillantes y otras no tanto, pero que de una u otra manera flota la gracia, la venganza, la socarronería, el lamento y la conclusión que no siempre la sociedad juzga al igual, con idéntica vara de medir. “No es lo mismo – me decía un amigo en tierras venezolanas- que uno tenga un (avance) fuera del matrimonio a que lo tenga un ricachón. Si el pobre la tiene es su amante, su querida, pero si la tiene el rico, es su amiga”.

Y, claro, no le falta razón. La voz popular, incluso, lo acentúa con sus dichos o coplas como esta extraída de la “Jota de los títeres” (Ronda segoviana):

Cuando un pobre empina el codo
Lo llaman borrachón
Cuando un rico se emborracha
¡qué malito está el señor!

O el lamento escatológico, que se desencadena fruto de la impotencia…

“¡¡Unos cagados y otros paridos!!”

También este otro dicho que denuncia la diferencia social:

“Hay quien mea en cacharro y no suena; y quien mea en lana y truena” …

En el programa que creé y dirigí durante una década para Televisión Canaria “La Bodega de Julián”, uno de los componentes de la larguísima y divertida familia “Los Parrandas” se largó una copla de polca que nos refresca la flema de aquél ingles que estando de vacaciones, telefónicamente, le dieron la noticia que sus almacenes estaban siendo devorados por las llamas. Él, sin descomponerse, contestó: ¡¡Qué disgusto me voy a llevar cuando regrese…!!

Bueno pues Ángel, “El Parranda”, cantó:

Cada vez que considero
Que me tengo que morir
Me dan ganas de cagar
Y empezar a repartir.

Pero hay otras variantes a esta copla:

En la puerta del molino
Me puse a considerar
Las vueltas que da el mundo
Y las que tiene que dar.

Otras veces, las coplas suelen ser gráficas, descriptivas. Estampas sencillas, que el poeta dibuja y refleja como las que cantaba el desaparecido folclorista Juan Quintana “El Claca”:

Tengo un croto en el zaguán
Y una palmera en el patio
En la azotea un rosal
Y una cabra en el traspatio.

Pero cuando uno se adentra en las coplas compuestas a partir del sentir popular de Diego Crosa “Crosita”, brota el humor, el ingenio y la ternura…Crosita, estila sentimiento y amor a su isla. Cada cuarteta nos sacude el alma…

"Te vi solita en el Teide
y a tu lado me acerqué,
como estabas junto al cielo
entre dos cielos me hallé."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

“Aunque sufro, a nadie cuento
mis amarguras y mis penas,
porque del árbol caído
hace todo el mundo leña.” Crosita. -

"Las mozas de Tenerife 
usan sombrero de palma,
pa´ansina no encandilarnos
con los soles de sus caras."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

"Infeliz de aquel amante
que al estar junto a su dama,
piensa en encantos del cuerpo
y no le desnuda el alma."

"Siempre será sano el hombre
que tenga, como el isleño,
la lucha por ejercicio
y el gofio por alimento"
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

"Me dejó sabor de lágrimas 
tu besar, cuando partías;
fue sin duda porque lloran
los besos de despedida."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita"

“La folía es un suspiro
Qué triste sale del pecho
El alma de Tenerife
Encerrada en cuatro versos.” 
Diego Crosa y Costa “Crosita”
 
"Cuando dos bocas se ajuntan
una es piedra, otra islabón,
y el beso chispa que enciende
la yesca del corazón"
(De la Aldea - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

La certera pluma del profesor Valbuena Prat, haciendo referencia al libro “Folías”, escribe: Algunas coplas de Crosita, son verdaderas pequeñas obras maestras, de inspiración popular y sentimiento del paisaje y costumbres canarias” …

No hay nada más que añadir.

¡¡Hasta pronto amigos!!

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 12 de octubre de 2017

* COPLAS Y RIFIRRAFE DE “NIJOTA”

Hoy, releyendo, me zambullí a lo largo de la mañana por el apasionante mundo de coplas y autores. En esta andadura encontré coplas conocidas unas y menos conocidas otras. Unas, que solistas e intérpretes la llevan fija en su repertorio repitiéndolas hasta la saciedad. Otras, sin embargo, son como las décimas que tienen una corta vida. 
Leí, bueno repasé coplas de aquéllos inolvidables Diego Crosa “Crosita”, Manuel Verdugo, Juanito Vera Chocho, Manolo Haro, Elfidio Alonso, Dacio Ferreras, Juan Quintana “El Claca”, Garciarramos y otras que dormían en mi blog de notas desde hace algunos años.
Y nada mejor, así lo creo, que empezar con uno de los autores con mayor influencia en la poesía humorística en Canarias: don Juan Pérez Delgado “Nijota”. Se cuenta que el seudónimo de “Nijota” se debe a una novia tacorontera a la que le preguntó: ¿Y que se te ocurre para que yo use como firma en mis publicaciones? Ella, le respondió: ¡Jesús, Juan!, tú sabes, que yo de esas cosas no sé “ni jota”…
Recuerdo que muchas veces, mi padre para el semanario deportivo Guiniguada, que se imprimía allí al pie de las escalinatas del desaparecido cine Cairasco, en Las Palmas de Gran Canaria, me decía: “Alfredillo, vete al estanco y trae el periódico, para publicitar algunas de los versos de “Nijota”. Y allí me sentaba yo, en aquella vieja máquina de escribir a copiar los versos que mi padre me marcaba…

Esta copla de folias
es un ataúd florido,
en donde yace mi amor
al que ha matado tu olvido.


Señora ventorrillera,
qué gracia me hace usted a mí, 
vendiendo vino de afuera 
como si fuera de aquí”


Timplillo de las islas, 
agudo y fino:
Tu trinar sobre el pecho 
me pide vino.
¡Zumo de parra 
y tú, sietemesino 
de la guitarra!


O estas otras de un cliente más caliente que el tubo de escape de un coche de carrera por el “bautizo” de la leche… 

Cuando mida la leche, 
venga usté acá, Vicenta, 
que hoy le voy a cantar 
las cuarenta.

Que usté es una fresca 
de su peso se cae.
Usté está bautizando 
la leche que me trae.

—Señora: Eso no es cierto. 
Que no, que no y que no. 
Oiga, ¡muerta me caiga 
si la bautizo yo!

—No se eche maldiciones, 
que eso ya es un camelo.
Yo compré un pesa – leche 
del último modelo.

Y desde hace tres días 
lo meto sin cesar 
en el líquido blanco 
que usté trae a mi hogar.

El tubito, al ponerlo, 
desciende una pulgada 
y llega a un letrerito 
que dice «Leche aguada».

-Oiga, pues yo le juro
que yo agua no le he echado.
Será del alimento
que le echan al ganado.

Está demás señora,
me debe veinte duros
y una es pobre
y pasa sus apuros.

Si yo le echara agua 
—que no lo estoy haciendo— 
así podría cobrarme 
lo que me está debiendo.

—Bueno, sea lo que sea 
¡aquí hemos terminado! 
Compraré leche en polvo 
que dá más resultado.

—Si compra leche en polvo 
al fiado no será.
Oiga, y la leche en polvo 
¿qué ganado la da?

—Pues… son vacas que hay 
en las tierras de fuera 
que en vez de tener ubre 
tienen una polvera.

Pues hasta dentro de poquito en que traeré algunas otras de distintos poetas…

ALFREDO AYALA OJEDA

martes, 26 de septiembre de 2017

* MIS RECUERDOS CON “EL POLLO DE HARÍA”

La antigua federación de lucha de Las Palmas, por la época a la que me refiero, dependiente de la Federación Española. Estaba situada en mi casa, en el barrio de Las Alcaravaneras, concretamente en la calle Blasco Ibáñez, número 45. Yo, colaboraba con la federación y hacía, asiduamente, desplazamientos a San Gregorio (Telde), al terrero de los Molinillos (Ingenio), a la calle Larga (Gáldar) y otros muchos lugares. Muchas veces escuché como el “clip” del gancho de la puerta de la calle se descolgaba y al momento, oscurecerse el pasillo y con la mano tendida aparecer don José Rodríguez Franco “El Faro de Maspalomas” o José Pulido “Camurrita”, el coloso de Vegueta Abel Cárdenes, Manuel Suárez “Manolín”, Alfredo Martín “El Palmero Olímpico” como diría el poeta Luis Doreste Silva… En fin, tantos famosos luchadores traspasaron el umbral de la puerta de mi casa que, nombrarlos a todos sería imposible…

Lo he dicho en "tropecientas" ocasiones: La Lucha Canaria, es mi deporte favorito. A ella, le he dedicado muchísimo tiempo y numerosos artículos por los que me distinguieron, a nivel nacional y local con distintos galardones…Uno de esos distingos, me lo brindó el amigo Juan Enríquez, en la mismita Venezuela con motivo de uno de los tantos desplazamientos que he realizado unas veces siguiendo las huellas de los canarios, otras alrededor de la Lucha Canaria. Otras, con motivo de distintas grabaciones para los programas “TENDERETE” (1.984 en el Hogar Canario, en Caracas) o “LA BODEGA DE JULIÁN” (2006 en Quibor). Recuerdo que, en cierta ocasión, aprovechando la grabación de la Bodega de Julián en Haría, invité a un grupo selecto de deportistas: Antonio Betancor, portero que militó en las filas de nuestra Unión Deportiva, Real Madrid y la Selección Española, Manuel Santacruz “Palenke”, siempre dedicado a su deporte de las doce cuerdas y que fue seleccionador nacional y entrenador de distintos púgiles y, como no, a Evaristo Perdomo que ya picaba los setenta añitos, pero que continuaba manteniendo su amplia sonrisa, su talante bonachón y su formidable estampa…


Foto: De pie de izquierda a derecha en el cuarto lugar: Evaristo Perdomo, "Pollo de Haría"

También me llegaban recuerdos imborrables de uno de mis tantos desplazamientos a Venezuela, donde coincidí con afamados luchadores como Mauro Machín o el mismísimo Evaristo Perdomo conocido como “La Estrella del sur”, “El Rubio de Lanzarote” o “El Pollo de Haría”, de donde era natural. En Caracas, en un aparte hablamos de lucha… “En Lanzarote nacieron algunos fenomenales luchadores que mantuvieron viva la pasión por nuestro deporte… Don Joaquín Rodríguez “Pollo de Uga”, Andrés Luzardo “Pollo de Máguez”, Ulpiano Rodríguez, Mamerto Pérez, Antonio Curbelo “Pollo de Tao”, Manuel Cabrera “Pollo de Tías”, Sebastián Brito “Pollo de la Florida”, Antonio Bermúdez, Heraclio Niz “Pollo de Arrecife”, etc. La afición a la lucha, me llegó por el ambiente familiar en que vivía, me dijo… Y prosiguió: Por mi abuelo paterno, por parte de mi padre y de mis tíos, todos amantes de nuestra lucha canaria… Vivíamos de tal manera la lucha canaria que en un momento dado llegamos a desafiar a todo un pueblo. En Arrecife, con pocos años, empecé a tomarme en serio la Lucha… Pero ya se sabe, era una época difícil. La necesidad empujó a mi familia a la emigración y hacia la generosa Venezuela, partí cuando contaba con 17 años… Permanecí en Venezuela seis años, alternando trabajo y deporte… En el 57 regresé a Lanzarote donde creé el equipo de Haría y tiempo más tarde, me ficharon en Gran Canaria y milité en “El San Gregorio” de Telde y en el decano club Adargoma de Las Palmas, tuve ocasión de ser uno de los componentes de aquella terrible “fila india”, con Hermenegildo Ramírez, Alfredo Martín “El Palmero”, Abel Cárdenes, Manolín, Lito, Los gemelos, Florencio Méndez, ”Pollo de la plaza”. Más tarde, en la isla de La Palma, luché en las filas del Tedote, Breña Baja…

Entre los hombres temibles de la época figuraban en Las Palmas, Andrés Luzardo “el Pollo de Máguez”, Abel Cárdenes, despuntaba Santiago Ojeda y Alfredo Martín “El Palmero”, empezaba su decadencia… En Tenerife, Barbuzano, era el campeonísimo.

“El Rubio”, partió luchas con todos…, pero ¿Quién “era” el as de moda?... Sin duda, Abel Cárdenes. Siempre estaba a punto y sus entrenamientos eran desmedidos para la época. Abel, tenía tendencia a engordar, pero sus piernas eran de acero. Era terrible… En Tenerife había otro tremendo luchador: Juan Barbuzano. Buen luchador, seguro, con variedad de luchas y con mucho poder… Y, cómo no: mi paisano “El Pollo de Máguez”. Tremendos fueron sus enfrentamientos con Santiago Ojeda, Cárdenes, Barbuzano… La lucha, en esa época, estaba gozando de gran esplendor. Yo también pertenecí a aquel glorioso equipo que hizo historia: El Santa Cruz… Alí estaban Tino Dieppa, Andrés Luzardo “Pollo de Máguez”, Nino Morales, Domingo Cruz, “El Pala”, Los Primera y el mandador era nada más y nada menos que “El viejo Camurria” …

Yo, te he visto luchar de joven y ya en esta recta final de tu carrera luchística… Me considero un hombre fuerte, disciplinado… Un luchador de calidad, según decían los entendidos. Tenía buena planta, con técnica depurada que siempre di el máximo cuando salía a los terreros. 

Evaristo Perdomo, tenía alma viajera. No calentaba sitio: Lanzarote, La Palma, Gran Canaria y Venezuela tierra de bendición para el isleño y donde volví en los 70 y como lo que mejor sabía hacer era luchar pues me enrolé en el proyecto de Juan Enríquez “La Selección de Venezuela”, con la que volví a recorrer en distintos años todo el Archipiélago canario. Fueron el 73 y el 77, años inolvidables para mí, porque esos desplazamientos a las islas me dieron la oportunidad de despedirme de esa extensa legión de amigo y aficionados…

Pasando el tiempo, llegó la hora de la despedida y aunque seguí vinculado a la lucha me establecí en la isla de Tenerife…

Efectivamente y allí, con motivo de otra grabación del programa La Bodega de Julián, en Santa Cruz, tuve la oportunidad de saludarlo…

Hoy, es el triste momento del adiós. Un adiós que deja un gran vacío entre todos cuantos sentimos y vivimos nuestro deporte representativo; la lucha canaria. 

Descansa en paz, viejo amigo.

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 31 de agosto de 2017

* CÓMO HAN CAMBIADO LOS TIEMPOS...

Me levanté tempranito… Hacía un calor insoportable. Sin embargo, debo reconocer que tengo la fortuna, desde que estoy jubilado, de disponer de mi tiempo y, sobre todo, de una casa cueva que cuando llegan estos calores me refugio en cualquiera de sus habitaciones donde reina un fresquito de envidia… También, tengo una manguera entre parterres donde me doy mis remojones junto a mi negro y hercúleo perro de presa de nombre Volcán…

Ayer, cuando el sol traspuso por esa puerta del cielo que es Agaete, con mi perrita caniche de nombre Luna, fui a dar un paseo por el lugar de costumbre. Al poco, detuve mis pasos en un banquito situado frente a una antigua imagen de nuestra Virgen de Fátima, de la que mi madre era muy devota. Y lo era hasta tal punto que cuando nació mi hermana, la más pequeña, ella se empeñó en bautizarla con el nombre de Fátima… Pero el cura párroco de la iglesia de La Salle, quiso disuadirla con la despectiva frase: “eso es nombre de los moros”… Pero mi madre, sin apenas alterarse le dijo “y de una virgen, también”. Tuvieron sus palabras y al final todo se resolvió con un acuerdo salomónico y le pusieron un socorrido nombre compuesto: Fátima Alicia.

El recinto del colegio de La Salle fue una de las tantas donaciones de don Luis Antúnez. También fue uno de los tantos lugares donde la represión franquista dejó imborrable huella. Ahí, como queriendo pasar la página de olvido, queda este punto negro de nuestra luctuosa historia, un edificio que fue en el pasado punto de detención y torturas. En su interior ocurrió el luctuoso suceso que la sociedad recuerda como “Los 27 de Agaete”, hermanos que pensaban diferente y tras su paso por esta comisaría, nunca más se conoció su paradero…

Afortunadamente, eran otros tiempos…

De recalada, caminando suavecito, como dos enamorados cruzamos algunas miradas con mi perrita… El paseo se había prolongado demasiado y valgan verdades, los dos veníamos algo perjudicados y necesitábamos un descansito… Próximo a mi vivienda, han levantado una hornacina en honor a la virgen de Fátima… Frente, un antiguo banco de madera ofrece acomodo a los vecinos y visitantes para que puedan observar a la virgen y elevarle alguna oración… En el parterre que la rodea, las rosas, olorosas, se muestras exuberantes… También, frondoso, un espléndido mato de romero nos brinda su aroma… Al lado del asiento un pilar de metal que si bien para algunos pasa desapercibido para otros vecinos que sabemos de penurias, calamidades y carencias, significó en un pasado cercano un considerable adelanto. Despuntando los años cincuenta del pasado siglo distintos pilares se situaban en lugares cercanos para que los lugareños pudieran abastecerse de agua potable… Para acarrear el agua del pilar hasta sus casas los niños eran los que se encargaban de esa fatigosa labor. En fila india los niños aguardaban su turno y llegado el momento llenaban las latas del líquido elemento y la transportaban hasta su domicilio con un palo atravesado sobre los hombros del que pendía a uno y otro extremo uno ganchos que las latas… Los niños de antes tenían la obligación o la tarea, según su edad, de arrimar el hombro y ayudar al beneficio de la familia…

Hoy, los niños y no tan niños, poca o escasa responsabilidad tienen en las casas. Muchos, para que presten su colaboración para el bienestar de la familia, les cuesta Dios y ayuda…

ALFREDO AYALA OJEDA

domingo, 13 de agosto de 2017

* OFRENDA A LA VIRGEN DE CANDELARIA, TENERIFE




* MI ENCUENTRO CON ROSAURA MARRERO

Reinaba un calor de justicia y desde primera hora el equipo de televisión Canaria, trabajaba en los preparativos para intentar transmitir una de las transmisiones más complicadas que he realizado. En el interior del templo, la virgen de Candelaria estaba lujosamente vestida para presidir la ofrenda. Televisión Canaria no tenía permiso para transmitir ni la ofrenda, ni la misa, ni tampoco la procesión. Los derechos, los tenía Televisión Española… Pero yo tenía tomada la decisión de transmitir esos eventos y la empresa, cuando se le plantea el problema, apoyó mi decisión… Siguiendo instrucciones, el realizador buscó una óptica adecuada para la cámara central y un lugar estratégico donde ubicar los equipos… Y con toda esa localización me hablé con el Puncha, un amigo del carajo y un parrandero excepcional… Puncha, le puse la mano por encima de los hombros y le impliqué: “necesito que me montes una parrandita divertida, con garra… Quiero, te explico, hacerle una ofrenda a la virgen con ficticios ramos de coplas envueltos en sentimiento”… No tenía claro que el Puncha me entendiera, pero como siempre tuve fe en su criterio, dejé correr el tiempo…

Una hora antes de comenzar el evento, en una azotea a medio construir, empezó a situarse el grupo… Fueron llegando el Puncha como maestro de ceremonia, Gracita González, Félix Román “El Grande”, distintos componentes de la Parranda los Punchas”, Jaime León y una mujer irrepetible: Rosaura…También se sumó al acontecimiento el presentador Alexis Hernández… Llegado el momento la óptima de largo alcance captaba los momentos de la ofrenda y la música de la improvisada azotea se colaba fresca y espontánea en los hogares isleños… La innovación captó la atención de la audiencia…

Así con tantos inconvenientes nadie podía pensar que la transmisión ofrecida por la tele canaria superara, en mucho la ofrecida por Televisión Española…


Hoy, me apetecía recordar este momento porque en la actuación, con su cestita de jareas y su vestidito de vendedora de pescao, Rosaura Marrero cantó unas sentidas folías que después repetiría en el programa que yo dirigía “La Bodega de Julián”. Y llegó incluso más allá cuando en el plató del desaparecido programa nos ofrecía una página recordatoria de aquellas mujeres que por las distintas calles de nuestra geografía, coronadas con sus cestitas repletas de los frutos del mar y su pesa romana ofrecían a la vecindad sardinas, bogas, chicharros, sargos guardando para el último momento las morenas, un pescado que no se pregonaba y que muchas veces terminaba en la sartén de la vendedora.

Rosaura, precisamente, falleció en la víspera de la festividad de la virgen de Candelaria, cuando, la muerte, traicionera, después de visitarla, la sorprendió en un recodo del camino de regreso a su casa…

Mañana, en honor a su memoria “Noche de Parrandas, en la Plaza de la Patrona de Canarias, su 5ª edición, le ofrece un sentido homenaje con la participación de distintas figuras de nuestro folclore.

Rosaura, siempre te recordaré.

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 29 de junio de 2017

* UN REPASO POR NUESTRAS ROMERÍAS

Durante todo el año, en distintos rincones de las islas, los bailes de magos, las taifas, los encuentros de solistas y las romerías, son el pan nuestro de cada día cuando en el calendario aparecen algunas fiestas señaladas. Sin embargo, algunos de cuantos participan desconocen que es una romería... Acuden a ella con el ánimo de curiosear o de jincarse unos lingotazos hasta salir campaniando,  y más a gusto que un arbusto... Muchos, ni tienen interés en conocerla para poder disfrutarlas, ni tampoco darles el justo valor... Sin embargo, las romerías tienen poder de convocatoria y son actos festivos de amplio carácter popular.

"La Romería", se define como viaje o camino que se realizaba antiguamente a un santuario por devoción o pago de promesa contraída a voluntad propia o heredada. "Romería", simplemente, era "ir a Roma". La palabra "Romería" viene de romero, nombre con el que se conocían a los peregrinos que se dirigían a Roma... Las romerías, se remontan a la más lejana antigüedad y en el tercer siglo de nuestra era, los cristianos participaban en romerías para realizar visitas a los sepulcros de los mártires o en peregrinación al lugar donde se encontraba el tabernáculo (en hebreo morada o residencia). Por tanto, el tabernáculo es lugar de encuentro de Dios a donde acudía el pueblo, en romería con carros engalanados, carrozas a caballo, a pie, para adorarlo...

Pero en cada lugar las connotaciones de la palabra romería tiene marcadas diferencias... Para hablar sólo de Canarias debemos tener claro que el isleño acude al santuario del Santo Patrón o Virgen, generalmente por devoción o por diversión. Las "Romerías", son en nuestras islas un fenómeno multitudinario, que finalizan en fiesta... Otro de los aspectos diferenciadores lo caracteriza la promesa...

Yo recuerdo en la isla de La Gomera, a la amiga Conchita (medalla de Oro de Canarias) y excelente cocinera que, en una de las bajadas de la Virgen de Guadalupe, acompañada de la música tradicional, Chácaras y tambores,   danzaba en una interminable fila de bailarines acompañando a la Virgen... En uno de los descansos, le pregunté el motivo de su danza. 
-"Yo danzo en pago de una vieja promesa que realizaron en su día mis padres y mientras tenga fuerzas y el cuerpo aguante, aquí estaré cumpliendo con lo prometido."

En las islas, repito, todo es igual y todo es distinto. Las romerías son fiestas tradicionales de variado contenido popular que, en la víspera de la festividad del municipio una amplia participación de romeros y romeras que, ataviados con vestimenta tradicional, acompañan a numerosas carretas cargadas con los productos de la tierra para ofrecérselas al Santo patrón o Virgen que, al término todos esos productos tienen el destino de paliar distintas necesidades de centros y familias...

La más antigua de las romerías se celebra en honor a la Virgen del Socorro, en el municipio de Güimar, en la vecina isla de Tenerife que se remonta a más de un siglo de antigüedad. La romería de la Virgen del Socorro, declarada de Interés Turístico Regional, está considerada como la más antigua de todo el Archipiélago. El recorrido se desarrolla a través de las antiguas vías de transhumancia aborigen, bordeando el norte del malpaís hasta llegar a la playa de Chimisay, donde según cuenta la tradición la Virgen de Candelaria se le apareció a los guanches...

Distinta, participativa, es la romería regional de San Benito, en la Laguna, isla de Tenerife. Esta romería es la más representiva de las islas, en la que participan grupos y carretas venidos desde todos los rincones de las islas. Es la única romería que ostenta el título de Regional... Esta romería se remonta al año 1.948...

Después, por antigüedad, la Romería del Pino, idealizada por el padre de la canción canaria Néstor Álamo, que fue creada allá por los años cincuenta del pasado siglo. También en la isla de Gran Canaria goza de gran prestigio la romería de Santiago, que en este mes está en plena ebullición, la romería de San Isidro, también en este mismo municipio de Gáldar; en Agaete, la romería en honor a la Virgen de las Nieves, con su acto más multitudinario de "La Rama" y la romería votiva de las Marías que acaba de celebrar hace un lustro su bicentenario. Esta romería está cimentada en el pago de una promesa cuando el cigarrón berberisco azoló los municipios de Guía, Gáldar y Moya, así pasando por la romería en honor a la Virgen de la Candelaria en la Villa de Ingenio, en el sur de Gran Canaria y la de San Antonio en Mogán...
Otras están amparadas bajo el genérico de Bajadas, como la de la isla herreña en honor a la Virgen de los Reyes, que se celebra cada cuatro años; en la isla de La Gomera, en honor a la Virgen de Guadalupe, también cada cuatro años en el primer lunes de octubre o la Virgen de las Nieves en la isla de La Palma cada cinco años...


Pero hay otras muchas fiestas y romerías como la que se celebra en honor de la Virgen de los Volcanes o Virgen de los Dolores en Lanzarote o en Fuerteventura la romería o peregrinación hasta el municipio de Pájara para festejar en una pequeña ermita a la Virgen de la Peña... Una pequeña imagen de alabastro a la que según cuenta la leyenda, una mora, en un momento de cólera, arrojó al suelo, cercenando la cabeza del niño, que lleva en sus brazos...

Las fiestas, como se sabe en Canarias son muchas. Conservar y defender su pureza es cosa de todos...

ALFREDO AYALA OJEDA

martes, 6 de junio de 2017

* LAS OLVIDADAS PLAYAS DE SAN FELIPE

San Felipe es un barrio costero del municipio de Guía de Gran Canaria, ubicado entre el barranco de Moya, y las cárcavas que forman el Risco del Marmol y la profunda depresión del barranco de Silva.
Abajo en el seno de estos abruptos riscales se encuentra la playa del “Teso”, que adentrándose en la plataforma continental, forma un medio arco, donde yace un trozo de costa recubierta de una arena dorada y fina, formando un ensenada donde el mar se mece tranquilo, tanto en la bajamar como en la pleamar, allí el baño se convierte en un puro placer, ya que no existen peligros de arrastre producidos por las corrientes marinas. Esta playa la visitábamos el que suscribe y sus amigos de Guía con relativa frecuencia durante el verano, hace más de sesenta años, e incluso celebrábamos partidos de fútbol con los jóvenes del barrio.
Su situación a sotavento azocada a los vientos cambiantes, mantiene la mar siempre tranquila, llana y sin oleaje. Está separada de otra bastante más larga, conocida por la playa de San Felipe --por una roca cuadrangular que en la cara occidental introducida totalmente en el mar, tiene una enorme y profunda cueva, que se puede apreciar perfectamente durante la bajamar. La entrada a esta oquedad, de agua durante la pleamar, hace que en cosa de segundos, un fenómeno de presión de abajo arriba, propiciado por la estrechez del tubo volcánico, “expulse,” el líquido elemento entrado, con una fuerza inexplicable y un ruidoso “bufido”, de ahí seguramente el nombre con que con el que fue bautizado “el bufadero”--.
La costa guiense carece de playas, en el estricto sentido de la palabra, pero tiene unas zonas aptas para el baño, donde se han construido piscinas naturales que le dan a esa zona un cierto empaque, por ejemplo las existentes en Roque Prieto, donde los habitantes de Guía celebran desde algunos años “parte” de la festividad de San Roque.
Recuerdo que muchas familias de nuestro pueblo solían veranear en San Felipe, unas disponían de casas propias y otras las alquilaban, entre estas destacaban, Afonso Pérez, García Mateos, Saavedra Díaz, Jiménez García, los Duarte de Las Palmas, y otras más, que utilizaban en su baño diario tranquilo y placentero la playa del Teso. Un inglés, míster Thomas que trabajaba en la empresa de Leacock, con su familia acompañada, por Otilia Castellano, se dejaban ver por este lugar coronado por el acantalido del Marmol, con relativa frecuencia, me comento una vez, que la playa era muy buena y tranquila.
La tranquilidad que allí reinaba era de agradecer, no se oían ruidos molestos, ni aglomeraciones algo que la gente que buscaba paz y relax allí la encontraba, muchos de los asistentes, después de darse un baño, se relejaba aún más leyendo un buen libro, en la parte sombreada existente al final de la playa.
En la actualidad, desde la desviación de la carretera que conduce a Las Palmas, para adentrarse en la que se dirige a San Felipe, encontramos bares y restaurantes que posee, una gastronomía rica, en platos típicos de nuestra tierra, sancocho, caldo pescado, ropa vieja, etcétera. El primero que nos encontramos es el Paso, que dispone de una piscina natural amplia, rodeada de hamacas y vestuarios.
Adentrándonos por la carretera en dirección a la iglesia y la plaza del barrio, en el margen derecho de la misma, se observan la existencia de una serie de locales de restauración muy bien equipados con unos menús excelentes, así como también algún que otro edificio de apartamentos.
Desconozco como se encuentra en la actualidad, tan estimado barrio, al cual accedíamos por el camino viejo, iniciando su descenso que arrancaba, entre la casa de Antonio Miranda y el S.11, en una zona llamada Llano Alegre.
Nos dirigíamos a la casa de la familia de, Federico Pérez, donde dejábamos “la intendencia”, consistente en un par de garrafas de vino abocado y bocadillos. La mujer de Bartolo el pastor de la finca, nos preparaba una mesa grande donde celebrábamos el almuerzo contando cada uno algo relacionado con su vida, o simplemente charlando.
El grupo los formábamos unos quince amigos todos de Guía. Mientras comíamos nos intercambiamos las “viandas”, algo que solíamos hacer sistemáticamente, dado el gran afecto que nos unía. Nuestro lema era “lo mío es tuyo y lo tuyo es mío”. Con la única excepción que guardaba relación con las féminas.
Comentar que siempre tuvimos esa forma de comportarnos en nuestra relación diaria, mientras estuvimos unidos, hasta que cada uno tomo su propio rumbo, unos por estudios y otros por trabajo, nos alejamos, de nuestro predio común y que siempre nos mantuvo unidos, nos despedíamos con saludos emocionados y tristes a la vez.
Éramos conscientes que durante las vacaciones nos volveríamos a encontrar, y que esa amistad que siempre nos había unido volvería a ser la misma, con más fuerza quizás, pero con el mismo cariño y la fidelidad de la siempre hicimos gala.
San Felipe en aquellos años era muy semejante a algunos pueblos costeros especialmente, de Almería, Málaga y Alicante, que disponían de un pequeño número de barcos de pesca que permanecían “al pairo”, pues no existían puntos de atraque, y cuatro casuchas donde habitaban los pescadores. En la actualidad estos pueblos convertidos en grandes ciudades, relucen imponentes por “mor” del turismo, Marbella, Estepona, Fuengirola, Adra, Benidorm, Villajoyosa, San Juan, etcétera, y en el caso de Algeciras, incluso con uno de los mejores puertos comerciales y pequeros de Europa.
Donde las innumerables edificaciones de, hoteles, apartamentos y bungalows, le dan una prestancia digna de admiración, que junto con sus playas son el reclamo principal, para la venida de turistas procedentes de los lugares más recónditos del orbe.
Lo que hoy se denomina como el “boom de la construcción y la especulación”, le dio vida a todos estos lugares citados, donde el dinero por una serie de circunstancias, enriqueció a unos y empobreció a otros. En estos lugares citados, la corrupción empezó a germinar especialmente en Marbella, y el dinero ilegal a circular como pago de una serie de favores y prebendas que se hacían un día sí y otro también, en prueba de agradecimiento por permisos urbanísticos ilegales en algunos casos de otros oscuros negocios.
Algunos pueblos de Canarias también hicieron su “agosto” y es digno verlos en la actualidad. No existían las autonomías, y los que hicieron esta constatada edificación y reconversión urbanística, fueron los empresarios y los terratenientes que existían en determinados lugares, donde intervenían también los Cabildos Insulares, el Estado y las entidades bancarias, otorgando y concediendo préstamos a bajo interés, aportando así su granito de arena a la esperada prosperidad, dándole la bienvenida a tan exuberante industria, hoy la más punteras de Canarias.
Pero estos casos orientados hacia una incierta y futura prosperidad, pendiente siempre de la anunciada venida del turismo y si realmente iba a ser la panacea, no se dio igual en todas las islas, y sus respectivos ayuntamientos, que se vieron desatendidos en sus demandas, posiblemente porque no pusieron el énfasis necesario, a la hora del reparto el pastel. Este indolente comportamiento, los privó de unos beneficios tangibles, que en la actualidad priman en muchos municipios de las islas totalmente reformados, ofreciendo al visitante, unas calles hermoseadas y limpias, así como una serie de monumentos, dignos de las ciudades más significadas del continente.
En este aspecto, Agüimes e Ingenio, son un ejemplo palpable de cuanto acabo de manifestar, las esculturas que poseen en sus calles, acreditan la grandeza de estos dos municipios, que en otros tiempos no ostentaban tanta exuberancia, en la actualidad disponen de dos playas, la del Burrero y la de Arinaga con un excelente puerto, cuyas hermosas edificaciones y sus ostentosas planimetrías, son dignas del mejor urbanista.
Hay que reconocer que la industria turística no ha beneficiado, al norte de la isla con la misma intensidad que al sur, por eso todos estos lugares pintorescos de antaño, siguen anclados en el tiempo, y si nadie lo remedia fenecerán igual. Entre estos lugares se encuentra San Felipe, con dos playas naturales que se podrían explotar, beneficiandose este pequeño núcleo poblacional guiénse, así como también al resto de la municipalidad. Los pecios pesqueros existentes en el norte, son muy apreciados por los pescadores de “caña”, dada la gran variedad de especies ictiológicas, que abundan especialmente, en Agaete, Sardina, Caleta Arriba, que tienen unas abundosas flotas pesqueras, dedicadas a faenar por toda la zona pelágica.

JUAN DÁVILA GARCÍA


viernes, 2 de junio de 2017

* LAS HUESERAS Y PEPE EL DE LIBRADA

Las “hueseras” es un instrumento que en la actualidad forma parte de las excelencias del folclore canario, junto a los denominados instrumentos de “percusión”, como son el pandero, el triángulo, las castañuelas, las resurgidas chácaras, el tambor, las lapas, las cortezas de las nueces, y hasta hace algunos años la “zambomba”.
Podemos hablar como idiófonos canarios raspando las hueseras, rasquetas o güiños de cañas (conocidos como instrumentos frotados). Se desconocen sus orígenes, hay quien dice que procede del áfrica negra o subsahariana, y que la misma se utiliza en fiestas y ritos que celebran los nativos de, Kenia, Congo, Cote de Ivoire, Liberia, Madagascar, Angola, Mozambique, que hoy se realizan con fines turísticos.
Con la inmigración de los canarios a los países latino americanos, la música y el folclore canario hizo mella en sus habitantes y se constituyó en aquellas tierras como algo propio, llegándose acoplar a nuestros aires más ancestrales instrumentos musicales tales como el cuatro, el laudín, nuestro paisano Braulio en su canción Venezuela cita; “hasta el timple se mezcló con el cuatro….”
También se crearon una serie de asociaciones –cada una con gente de propia de su región de origen--, que se denominaron “Quintas”, en las mismas se desarrollaba las festividades de su tierra ejecutando su folclore, y exponiendo su propia artesanía. Las más conocidas fueron la Gallega y la Canaria. Poseían excelentes grupos musicales, entre estos siempre destacó, la gran Orquesta de Pulso y Pulso y Púa de la Quinta Gallega dirigida por el eximio musicólogo, Amadeo Vides.
Hoy cualquier parranda o AF que se precie tienen estos dos instrumentos citados, especialmente el “cuatro”, por el contrario el “laudin” es bastante más utilizado en los grupos que se dedican a ejecutar puntos cubanos.
A mediados de los años cincuenta del pasado siglo, un grupo de amigos de Guía, creamos un grupo rítmico denominándolo Tirma, formábamos parte del mismo, José González Moreno conocido por Pepe el rubio, Juan Aguiar Moreno, Mariano Chirivella León, Francisco Vega Dávila y el que suscribe, e hicimos el siguiente experimento, --acoplar el contrabajo tradicional de tres cuerdas al grupo de bandurria y guitarras, ni que decir tiene que fue todo un éxito--, a partir de ahí el instrumento citado fue apareciendo en todas las parrandas, grupos y AF.
Hoy muchas agrupaciones tienen entre sus instrumentos, dos, que no encajan de ninguna forma en el desarrollo de nuestra música tradicional, como son el acordeón y violín, su “chillona” sonoridad altera la belleza instrumental y melódica que tanto distingue a nuestro folclore.
Pepe González, conocido por el de Librada, ha sido durante muchos años un huesero distinguido, formando parte de la AF Estrella y Guía. Siempre fue una excelente persona, honesto y honrado caballero. Desde que era muy joven trabajaba con los hermanos, Pedro y Tomás del Pino conocidos por los hijos de Erasmita, que tenían su casa en el inicio del camino de acceso a las Cuevas Fregenales y San Juan junto a la carretera vieja que va a Las Palmas.
Cuando mi padre enfermó de una distonia neurovegetativa, a principios de la década de los años cincuenta del pasado siglo, el insigne medico don Ramón Jiménez Domínguez, le indicó que no hiciera siesta sino que se dedicara a caminar unos kilómetros después de almorzar. Recuerdo que un día nos dirigíamos a la finca de Montemayor en el camino del Capellán, y al día siguiente a San Juan y al Gallego, allí siempre nos encontrábamos a Pepe y su hermano Ramón que tenía una zapatería al lado del bar de Juan el Chaparra. Muchas veces Pepe nos acompañaba hasta la zapatería que tenía Manuel el pipe, en la Montaña del Gallego.
Desde muy joven sintió inquietud por conocer la música y el folclore canario, lo oía hablar con mi padre de estos temas. Una de las primeras veces que vi actuar a la Estrella y Guía me alegre de verlo tocando las hueseras, también pude comprobar que era muy estimado por todos los miembros de la agrupación.
Su hermano Pedro hizo sus pinitos como cantador, pero pronto esa afición se diluyo y nunca más volví a verlo y a oírlo cantar, recuerdo que no lo hacía mal, tenía un buen estilo y se atrevía a cantar, isas, folías y malagueñas.
Hace algunos años con motivos de las Fiestas del Queso, estuve con él en la plaza, cojeaba un poco y le pregunté que le pasaba, y me dijo que había tenido un accidente con la moto. Jamás en los años que lo veía con más asiduidad, nunca lo vi enfadado todo lo contrario, siempre mostró una risa sempiterna que invitaba a las gentes, que incluso no le conocían a departir con él.
Otra afición que siempre lo condicionó fue el futbol, no se perdía ningún partido donde actuase la UD Guía, equipo por el que sentía una gran pasión.
Con su viuda Librada Vega, vecina mía en la calle Médico Estévez, siempre tuve una buena relación, al igual que con su padre, Francisco Vega, y con sus hermanos. Ella siempre tuvo “in mente”, estudiar algo, ya que quería tener una cualificación y status superior al que tenía, mi amigo y compañero, Juan Santana Rodríguez al que conocíamos también por Adolfo, recuerdo verlo hablando con ella en la ventana que tenía la peluquería de su padre, con bastante frecuencia, no estoy muy seguro pero Juan le dejaba libros.
La muerte de Pepe me ha producido una enorme tristeza, nos conocimos siendo los dos muy jovencitos, y siempre le tuvo un enorme aprecio, por su extraordinaria forma de comportarse y por la nobleza de su carácter. Solo recordarle por todo lo que significó, mientras estuvo con nosotros, y rogarle al Señor que lo acoja en su seno.

Mis condolencias más afectuosas para su viuda Librada, y para todos sus familiares. Descanse en paz.  

JUAN DÁVILA GARCÍA