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lunes, 24 de abril de 2017

* LA PRESA DE LAS GARZAS Y CONSTRUCCIONES RELACIONADAS CON LA AGRICULTURA.- (GUÍA G.C)

La presa de las Garzas está ubicada en el barranco del mismo nombre, en Guía de Gran Canaria, fue construida en 1924. En 1940 fue adquirida por la Comunidad de Regantes del Noroeste.
El citado barranco debe su nombre, según nos comentaron los más viejos del lugar, hace más de sesenta años, a un grupo de amigos, que en nuestras correrías, nos dedicábamos a transitar por los más emblemáticos lugares existentes en nuestro pueblo, entre ellos el hermoso vivero de plantas autóctonas, que se encontraba en el margen izquierdo de la entrada del muro de contención de la presa, que tenía una anchura aproximada a 2,5 metros, -a la gran cantidad de garzas que nidificaban en la cabecera del cauce del mismo-, cuando realizaban su migración hacia el sur, en busca de lugares más templados en el continente africano, así como a su regreso a Europa al inicio de la primavera.
La presa de las Garzas, tiene una superficie de 45.500 metros cuadrados y, se edificó en una cota de 260 metros de altitud sobre el nivel del mar. La altura máxima de la obra de contención que tiene forma curvilínea, desde el fondo del barranco hasta la cúspide es de 32 metros y, una capacidad de 612.126 metros cúbicos. Esta presa junto a la de Pinto en Arucas, fueron las primeras que se construyeron en Canarias con estas características.
En el barranco de Guía, situado en el lado opuesto a este que nos ocupa, se encuentra una pequeña presa que era propiedad de la familia Hernández Jiménez, don Manuel y doña María. Esta contrajo matrimonio, con don Manuel Fernández Oliva y Pérez, un capitán que vino destinado al Regimiento de Guía procedente de La Orotava, que incluso llego a ser alcalde de nuestro pueblo.
El enlace matrimonial, de doña María y don Manuel Fernández, conocido por los guienses, por el apelativo afectivo y cariñoso del “capitán”, propició que la presa siempre conocida por la del barranco de Guía, pasara a conocerse en todos los estamentos como la del capitán, especialmente en el círculo que formaban los diferentes repartidores de agua de la comarca, (Manuel Rodríguez, Felipe Miranda, Valentín Castellanos, Francisco Padrón, Manolo Castellanos, Bartolo Mendoza), que se reunían todos los días en la Plaza Grande, para hablar de la existencia del rico elemento en metros cúbicos en los embalses de la zona, apta para el regadío, y en base a este dato poder determinar el precio hora/agua, a consumir en el riego de sus fincas los agricultores.
Nosotros con 14 o 15 años, solíamos desplazarnos a la parte baja de la presa, donde siempre y motivado por el desbordamiento de la misma, en los años lluviosos, se formaban gran cantidad de charcos, que le servía de hábitat a gran cantidad de “batracios”, especialmente “ranas”, con el único fin de coger la mayor cantidad posible de estos “asquerosos” especímenes, ya que don José Bolaños, farmacéutico y analista nos pagaba una peseta por cada uno.
En una de las visitas que hicimos a esta zona, a la cual arribábamos a través de la espesura del barranco, especialmente de cañaverales otras plantas menores, nos tropezamos con un señor mayor perteneciente a una familia apodada por los “yerbanegra”, que habitaba en una cueva al pie de la obra, que había trabajado en la construcción de la presa, recuerdo que le preguntamos, ¿usted vive aquí tranquilo, no tiene miedo que la presa un día reviente?, nos contestó, -eso no me preocupa ya que esta obra esta tan bien hecha que no hay peligro de ocurra un accidente de esas características-. Han pasado 93 años desde su construcción y ahí sigue erguida, almacenando agua sin ningún tipo de problemas.
La última vez que rebosó fue el 11 de noviembre de 2014.
Dentro de los límites de Guía, existen otras presas, y embalses a los cuales se le llamaban “maretas”, cuyas dimensiones eran evidentemente más pequeñas, que indudablemente merecen ser citadas, las de los Padrones, ubicada en la parte alta del barrio de San Juan, en el cruce de Moya y Montaña Alta, la de Mondragones, en el Palmital, en la parte izquierda de la carretera, dirección Guía a Moya, la del Paso, en carretera antigua de Guía a Las Palmas, la del barranco Valerón, construida por los agricultores de San Felipe, liderados, por los señores Pérez-Afonso y los Duartes.
En un lateral de la presa de Mondragones, existía una oquedad bastante amplia conocida por la Cueva del Bernegal o Bernagal, donde se solían celebrar bailes de taifas, a los cuales tuve el placer de asistir en más de una ocasión, como “bailador” y tocador, junto a mis compañeros del grupo rítmico Tirma, José González Moreno, conocido por Pepe el rubio, bandurria, Mariano Chirivella León, Juan Aguiar Moreno, Francisco Vega Dávila, guitarras, el que suscribe con el contrabajo tradicional, como vocalista o cantante Jesús Moreno González, conocido como Campanera, hermano de Pepe.
Por aquella zona de las medianías, existían una serie de pozos artesanos y galerías, que le rendían a sus propietarios grandes cantidad de asadas de agua dulce, entre los que más destacaban eran los pozos de la Realidad, la Felicidad, el del Calabozo, el del Barranco de las Garzas en un lateral del Instituto, en tierras de don Salustiano Álamo, el del barranco de Guía, a la altura de las tierras de don Rafael y José Jiménez, el de Junquillo y Verdejo. En Barranquillo Frío, había una galería, propiedad de una comunidad de regantes, que presidía, don Federico Pérez León, la cual visité en muchas ocasiones acompañado de los hijos de este, Federico y Juan Ramón, fallecido recientemente.
Por aquellos años era muy común que se juntaran una serie de personas y formaran una pequeña Comunidad de Regantes, y así fueron surgiendo bastantes pozos al, amparo de muchos propietarios de tierras “baldías”, que no les producía ningún tipo de beneficios, dada su aridez. En estas tierras citadas, se solían hacer catas, con el fin de buscar agua en el subsuelo, si la prueba era positiva, se perforaba hasta dar con el ansiado líquido, que en los años de sequía adquirían precios bastantes sustanciosos, y que se utilizaban para regar de los diferentes plantaciones, de los cultivos existentes en la zona especialmente de plataneras.
Algunos de estos pozos, alcanzaban grandes profundidades, era normal alcanzar los 450 y 500 metros. En su perforación se utilizaban picos y palas, en casos excepcionales se hacía uso de la dinamita. La extracción de los escombros se realizaba en un balde de grandes dimensiones, que era izado a la superficie por medio de una máquina que funcionaba de forma manual llamada wincher.
Recuerdo que de Las Palmas especialmente, arribaban a la comarca unos señores que se dedicaban a “salar” los pozos. Entre estos recuerdo a un señor conocido por, Martín Vera, que gano mucho dinero realizando este tipo de “irregularidades. Salar un pozo no requería ninguna preparación por parte del sujeto que lo llevaba a efecto, se perforaba 15 o 20 metros y durante varias noches se vertía gran cantidad de agua en el mismo, por la mañana llegaban los trabajadores, observaban los charcos y la humedad, y le avisaban a los comuneros de la pronta aparición de una veta acuífera, lo que no sucedía. Con el paso del tiempo, los miembros de las Comunidades de Regantes, aprendieron a distinguir un pozo “salado” de uno normal, lo que propició el inició una cadena de denuncias ante la Guardia Civil, que intentó erradicar a los saladores, metiéndolos en la cárcel.
En las inmediaciones de nuestro pueblo existían una serie de “troneras”, en Tenerife se llaman “tajeas”, que tenían una construcción muy lucida, que se utilizaban para la distribución, del agua a las diferentes zonas a regar, mediante el cambio de dirección de salida de la misma, operación que citaba como “viraje de las tornas”.

Una estaba situada en el margen izquierdo del camino que iba hacia el Capellán, frente a la entrada de la finca del Drago y, la otra en la Montañeta entre el Gallinero y la carretera de San Juan. Estas pequeñas estructuras deberían tener un reconocimiento cultural, por el protagonismo que tuvieron en el regadío de los diferentes cultivos, que abundaban en la zona donde sobresalían, las plataneras, papas, maíz, legumbres y gran cantidad de árboles frutales.

JUAN DÁVILA-GARCÍA

jueves, 20 de abril de 2017

* TADEO CASAÑAS “MI ABUELO ES EL MEJOR”

Fue un encuentro afortunado... Simplemente, no lo tenía previsto. Surgió sin más en la época a la que voy a referirme... Me había desplazado hasta la isla de El Hierro para entablar un larga charla, con los ya desaparecidos folcloristas don Benito y Gregorio Padrón, Juan Pérez y María León, Eloy Quintero sobre la Meda, un canto que languidecía… Quedaban algunos repentistas casi testimoniales como el amigo Vicente Quintero, de Sabinosa; Fernandito Padrón, de Tejeguate y más reciente Goyo, de San Andrés…

Contaba, además, con un guía de excepción: Padrón Machín, cronista de los que ya no se estilan y con el que había hablado largamente, en aquellas primeras instalaciones de TVE, en la Santacrucera calle de la Marina, tanto de aquellos viejos luchadores herreños en sus idas y venidas a la Perla del Caribe, como de la mítica San Borondón, o de cantos de trabajo arando, segando, cogiendo higos, cortando hojas, moliendo y como no, de la Meda, canto tradicional que, también, acompaña y acompasa la faena agrícola…

Tras una laboriosa localización paramos para almorzar en San Andrés y poco a poco fueron llegando invitados y amigos... Avanzado el almuerzo, el vinillo de la tierra, valiente como él solo, empezaba a “perjudicarnos” y en la picoteada charla hablamos de distintos personajes de la isla: don Ramón Méndez, campeonísimo luchador, del saqueo casi permanente de los lagartos de Salmor, de los nuevos cultivos de piña tropical, de don Rafael reconocido pescador y agricultor de Tigaday, de la referente herreña Valentina “la de Sabinosa”, de don Manuel Hernández “El huído” y, como no, de Tadeo Casañas “El sabio del Hierro”....

De siempre, recordaba a don Manuel Hernández, eterno enamorado de nuestro viril deporte y vecino en el barrio de Las Alcaravaneras (Las Palmas). Con el coincidía, frecuentemente, en los terreros o federación de lucha canaria que, coincidentemente, estaba ubicada en las habitaciones de entrada de mi casa, en la calle Blasco Ibáñez... Con don Rafael, afamado pescador con el que recreé el momento en que la escurridiza y cilíndrica morena trepa, codiciosa, atraída por el zumito de caballa, en busca del rejo de pulpo... Con Valentina tuve esporádicos contactos tanto en Gran Canaria, (Tenderete) como en Sabinosa, en un acto que presentó aquel primer locutor televisivo Luis Zárate... Sin embargo, a pesar de la cantidad de desplazamientos que realicé a la isla del Meridiano, nunca había tenido la oportunidad de coincidir con don Tadeo Casañas. Nuestro encuentro, digamos, estuvo aplazado hasta 1.992, en que comenzábamos una nueva serie televisiva titulada “Senderos Isleños” y necesitábamos su colaboración para hacer realidad el capítulo dedicado a la miel, de abeja y palma, así como a la construcción de colmenas de troncos de palmeras...

Tadeo, es hombre de rico vocabulario, perfecta dicción y profundo conocedor de las cosas de la tierra... Sus conocimientos están labrados a base de lectura, observación y diálogo con el medio que le rodea... Aprendió tarde a leer porque en su casa, en la infancia, necesitaban de su ayuda para sacar la familia adelante. Tenía, Tadeo Casañas, un especial sentido del humor... Recuerdo que en cierta ocasión, mientras grabábamos, uno de los componentes del equipo dijo señalando un exuberante árbol: “Ese manzano, es espectacular”... Y Tadeo en clave de humor le contestó: “el que no sabe de frutos come peras de un moral...”

Recuerdo que cuando estábamos localizando lugares para el posterior desplazamientos del equipo de grabación, me encontraba aquejado de una dolencia en el nervio ciático. Cojo, renqueante, a duras penas podía bajar o subir del coche... Tadeo me dijo: eso lo combato yo con la picada de la abeja... y añadió: Cada cierto tiempo dejo que me piquen y así quedo vacunado contra esos dolores... Y ya saben ustedes que cuando uno está así, quejoso y dolorido, todos los remedios que te digan, los pones en práctica... Tadeo trincó una abeja autóctona y dejé que clavara su aguijón en el antebrazo...

Eso sucedió en 1992 y desde entonces, jamás he vuelto a sentirme de aquellos dolores.

Fueron muchos los temas que abordamos... Pero en su cabeza, por esa época, runruneaba el peligro que se cernía sobre la autóctona abeja negra... ¡¡Basta, -decía el sabio Tadeo- para crear una colmena foránea transportar una reina en un cajita de fósforo!!

Se extendía como la pólvora, la creencia generalizada entre apicultores o colmeneros, que nuestra abeja, mansa, musculosa, era de menor rendimiento que otras especies. Y poco a poco, esas abejas de pa´fuera empezaron a llegar.... Tadeo, me puso al día en el error que se estaba cometiendo. Por fortuna se tomaron medidas y al poco, volvió la cordura quedando el tema zanjado...

También el amigo Tadeo Casañas me mostró a la temida araña “La viuda negra”, nombre que recibe porque a veces, tras la cópula, si su pareja no anda lista , termina siendo devorada... La picadura de este tipo de araña es muy temida y tiene fama, de que su veneno es una docena de veces superior al de la serpiente de cascabel... El efecto de su picadura en los humanos suele producir parálisis de diafragma, nauseas y dolor muscular... De todas formas su mordedura suele ser fatal para quienes tienen bajas defensas, como los niños o los ancianos... “La Viuda Negra”, es una sub-especie que habita en El Hierro.

Ha pasado los años. Tadeo Casañas “El Sabio del Hierro”, estaba próximo a cumplir su primera centuria... Pero a Tadeo, rico en experiencias y en observación, se le recuerda principalmente porque hace casi setenta años, allá por 1948, la sequía asoló la isla. El Hierro, masticaba la tragedia... Ganados y tierra, sedientos, sembraban la ruina forzando a los habitantes a la emigración... La población, por aquella época, obligaba a racionalizar el agua que venía en barcos cisterna de la marina, procedente de las islas de La Palma y Tenerife. Era la miseria, la desolación...

Pero Tadeo, supo leer en aquellos trágicos renglones en que se cernía la tragedia... Estar junto a Tadeo Casañas “El Sabio del Hierro”, es todo un lujo. Nada es banal. Todo tiene sentido... Entonces me comentó aquella ocasión en que se fue de cacería allá por 1.948. La isla se agrietaba, pozos que no daban agua sino pena, y él, con su escopeta, salió para cazar alguna pieza. Agazapado, en una caseta que se había construido como refugio, observó que desde el techo, caían algunas gotas de agua de niebla... A la mañana siguiente pidió a los vecinos algunas planchas metálicas y empezó a colocarlas... Aprovechó las hojas de pita como acequias , para conducir las gotas de agua hasta un recipiente... El resultado fue extraordinario... En poco menos de un minuto, más de diez litros se había recogido.... Así, sin más, con el ordeño de las nubes, empezaron a crearse depósitos, seleccionando árboles por su situación favorable para hacer de frontón y atrapar el agua de niebla... Haciendo un paréntesis, recuerdo que allá por 1.981, con Fernando Díaz Cutillas y un equipo del programa Canarias Viva, nos desplazamos hasta la isla del Hierro para hablar con don Zózimo Hernández, guarda forestal que recogía abundante agua en unos depósitos que permitían calmar la sed de los bailarines y romeros que cada cuatro años acompañan a la Virgen de los Reyes en la bajada...

Recuerdo como ahora mismo, el día en que fuimos a ver el árbol santo “El Garoé” y me comentó la historia del frondoso y actual til... Estamos, nos contó al equipo de "Senderos Isleños”, ante el árbol del que más se ha escrito en el mundo... Más que del Ombú de la Pampa, y más que los cedros del Líbano o los Gigantes milenarios de California... Documentado, didáctico en sus explicaciones, pausado, contó curiosidades y contradicciones como la de Abreu Galindo que dijo que el árbol – el antiguo, “El Garoé” que desapareció por el temporal- tenía unas bellotas amargas. Por contra hablando del mismo fruto Andrés Bernáldez decía que eran dulces... Señalaba Tadeo Casañas, que ambos tenían razón pero, seguramente, uno las probó verdes y otro cuando estaban maduras...

No ha sido fácil la vida de Tadeo Casañas “El sabio del Hierro”. No. Desde tierna infancia, su vida ha estado ligada al conocimiento. A la lectura... A mantener con el medio que le rodea ese diálogo imprescindible, para obtener el provecho necesario sin romper el orden establecido por la naturaleza...
A principios del 2006, Tadeo Casañas voló a Madrid para participar, junto a la actriz Concha Velasco en un programa de televisión dedicado a los niños: “Mi abuelo es el mejor”... El premio que le concedieron fue viajar con su nieto a donde quisiera y lo llevó a Barcelona, donde hacía seis décadas que había vivido la posguerra civil española...

Hoy, enterado de su fallecimiento,. Quiero desde aquí, llorar la pérdida de un personaje, que con su andadura por la vida se ha ganado con toda justicia ser “El Sabio del Hierro”. 

Descansa en Paz.

ALFREDO AYALA OJEDA

miércoles, 19 de abril de 2017

* LAS PARRANDAS CHIGUET Y EL ESTAMPÍO, EN TENDERETE

El programa se emite este domingo a las 18.00 horas en La 1 de Televisión Española, presentado por Raúl Arencibia.
Este domingo, Tenderete ofrece una nueva edición en La 1 de Televisión Española, a partir de las 18.00 horas, con la participación de la parranda Chiguet, de la isla de Tenerife, y la parranda El Estampío, de la isla de Gran Canaria.


La parranda Chiguet, dirigida por Juan Pablo Pérez, ofrece piezas como Cuando una canaria canta, Folías seguidillas y saltonas, Pasodoble malagueñado, Palmero sube a La Palma, Boquita de cereza o Zamba de mi esperanza.


Por su parte, la parranda El Estampío, dirigida por Chago González, interpreta canciones como Maestro pichí, Isla mía, Una limosna, El paseíto de don Tomás, Marina la pescadera, Vamos pa’ la costa o Prisionero de tus brazos.


Tenderete’, dirigido por Cipriano Carmelo Almeida y presentado por Raúl Arencibia, continúa desarrollando una importante labor en la divulgación de las distintas manifestaciones musicales vinculadas a la cultura popular.

CIPRIANO CARMELO ALMEIDA

sábado, 15 de abril de 2017

* TENDERETE CON LA PARRANDA BENTAHOD Y SOLISTAS

El programa que presenta Raúl Arencibia se emite este domingo a las 18.00 horas, en La 1 de Televisión Española.

El histórico programa dedicado a la música tradicional y popular, Tenderete, ofrece una nueva edición este domingo en La 1 de TVE, a las 18.00 horas, con la participación de la parranda Bentahod, del municipio tinerfeño de La Orotava, y los solistas Leo García Corujo e Iván Díaz, de Lanzarote, Pilar Melián y Verónica Espino, de Gran Canaria, y Miriam Jiménez, de Tenerife.


La parranda Bentahod, dirigida por Román González, ofrece piezas como la Isa de Fuerteventura, Chipude, Cielito lindo, Folías a la memoria, Viajera, Hasta que vuelvas conmigo, El bodeguero o Popurrí de corridos. Además, la parranda tinerfeña acompaña a los solistas Leo García Corujo, Iván Díaz, Pilar Melián, Verónica Espino y Miriam Jiménez en la interpretación de Folías, Malagueñas e Isas.


Tenderete’, dirigido por Cipriano Carmelo Almeida y presentado por Raúl Arencibia, se mantiene como una importante apuesta de Televisión Española para difundir la cultura popular y el trabajo que realizan los grupos y cantadores de Canarias.

CIPRIANO CARMELO ALMEIDA

jueves, 6 de abril de 2017

* A MARI CARMEN MULET

Corría el año 1.977, cuando un breve equipo de televisión, con cámaras de cine 16mm y formato doble banda, -todavía no había llegado el vídeo a las islas-, empezamos a trabajar con uno de los capítulos del programa “El Pueblo Canta”. Para ello, el cámara, Víctor Garrido, el ayudante Juan Ramón Gómez, en sonido Alejandro Martínez y yo, nos desplazamos hasta La Laguna para grabar a un grupo joven que empezaba a sonar con fuerza: Añoranza.

Foto: Mari Carmen Mulet

Nanino, que estaba en Madrid, para la retransmisión del encuentro Real Madrid- Unión Deportiva, llegaría a Tenerife un día más tarde para hacer las entrevistas y presentación del espacio.
“Añoranza”, era un grupo joven que comenzaba a pisar fuerte y despertando el interés de los amantes de lo nuestro... La voz principal del grupo era Mari Carmen Mulet. Su padre, era músico de la Orquesta Sinfónica de Tenerife y ahí le prendió la llama de la pasión por el folclore y la música popular… Participó en sus inicios en la Rondalla del Centro de Iniciativas y Turismo de Santa Cruz. Posteriormente en varias óperas organizadas por la asociación tinerfeña Amigos de la Ópera y en la Rondalla Hespérides.. En 1.976, se funda “Añoranza” y al año siguiente, se incorpora Julito Tejera y Añoranza experimenta un notable cambio cantando coplas a voces, cuando lo normal, lo frecuente, era cantar los estribillos a voces. Añoranza, aunque Mari Carmen era la voz principal, algunas coplas la cantaban los cuatro o cinco componentes. Y tras el saludo, allí estaban esperándonos Mari Carmen Mulet, María del Cristo Cruz, Luciano González y Juan Manuel González...
Mari Carmen , estaba embarazada y allí, en las primeras horas de la mañana, grabamos un amplio repertorio, que comenzó con un tradicional y sentido arrorró... Después, isas, folias, malagueñas... La emisión de este capítulo de la serie “El Pueblo Canta”, fue un bombazo... Tal fue el éxito que, al poco, cuando se programaron las elecciones generales el 15 de junio de 1.977, muchos partidos preguntaban por el tema “Despierta Pueblo Canario” con la intención de incluirlo en la campaña electoral. Este tema llamó la atención por la oportunidad del tiempo en que se vivía, con unas elecciones, las primeras tras la dictadura, que se iban a celebrar.

“Yo, me comentó en cierta ocasión, me enrolé en la Rondalla del Centro de Iniciativas y Turismo para aprender a bailar. Pero un día, tras un descanso, me dio por cantar y entonces se desencadenó todo... Empecé a cantar, se crea el grupo Añoranza y así, durante veintitrés años, en los que se grabaron distintos discos, muchos programas de televisión y radio. He tenido la gran satisfacción de compartir escenario con artistas de categoría internacional como Mercedes Sosa, Soledad Bravo, Braulio, Los Panchos, Serenata Guayanesa, Víctor Manuel, Nicolás Caballero o María Dolores Pradera..."

Mari Carmen Mulet, para mí, es sentimiento puro, que transmite y llega sin dejar indiferente a nadie... Es sentimiento, en cada actuación, en cada copla, en cada verso...
Yo he tenido la oportunidad de hacerle la primera grabación televisiva, en su Laguna del alma... disfrutarla en Tenderete... Sentirla erizada en aquel plató de Tenderete (1.986), interpretando “Recuerdos”... Un día, Mari Carmen Mulet, abandonó Añoranza y, al cabo del tiempo, aceptó un proyecto del Centro de la Cultura Popular. Después, alguna que otra actuación suelta...
Mari Carmen siempre puso en la balanza “Prestigio” y “Fama” y eligió Prestigio.
A Mari Carmen, también la he visto erizada, con esta copla que siempre llevó en su repertorio... Es esa copla que te puede, que la sientes con tanta intensidad que poeta y voz se funden para expresar su inquebrantable amor a su isla: TENERIFE.

Cuando sólo sea polvo
y se sequen mis raíces
cuando muera el oleaje
roto por el arrecife
quiero ser el alma libre
Tierra, agua, fuego y lava
de mi amado Tenerife.

ALFREDO AYALA OJEDA

lunes, 3 de abril de 2017

* GUÍA DE GRAN CANARIA (ARQUEOLOGÍA I)

En Canarias, la aparición de yacimientos arqueológicos, se han ido incrementado últimamente de manera notable, pienso que de haber una mayor implicación al respecto, donde los trabajos de campo relacionado con estos temas, se realizaran con mayor intensidad, amplitud y sin que primen intereses políticos* (algo que lamentablemente está ocurriendo), es muy posible, que apareciesen muchos más.
En mi juventud, --algo que he manifestado muchas veces--, el grupo de amigos donde estaba integrado, estábamos en constante movimiento, éramos capaces de recorrer diariamente algunos kilómetros, saliendo de nuestro pueblo en busca de alguna aventura, sin elegir previamente el camino a recorrer, la espontaneidad era nuestra principal virtud.
Nuestro radio de acción era ilimitado, y abarcaba desde el casco de Guía y su periferia, hasta los pueblos limítrofes de la zona, Gáldar, Agaete y Moya.
Estas caminatas diarias, las realizábamos por puro placer, y diversión. En este caso buscábamos refugio en las, Cuevas Canarias, (Cenobio de Valerón), túnel de los Molinas, las Cuevas de las Palomas, en plena Montaña de Ajodar, el Brezal, Santa Cristina, e incluso íbamos a cazar lagartos en las Cuevas Fregenales, o a coger ranas por debajo de la presa de las Garzas, en los charcos que allí se formaban motivados por el rebozo de la presa.
En muchas ocasiones nuestras incursiones, se extendían mucho más allá de los límites citados, para lo que aprovechábamos los fines de semana, como eran las que llevábamos a cabo hasta la Aldea de San Nicolás, Fontanales, y con mucha más frecuencia hacia Montaña Alta, Caideros, Juncalillo, etcétera.
Este constante deambular nos hacía conocer muchos lugares, dónde abundaban, cárcavas, montanos y riscales, existiendo en estos parajes gran número de cuevas, oquedades, malpaíses, que jamás paso por nuestras mentes, se pudieran tratar del hábitat donde residieron nuestros antepasados.
En aquellos años las Cuevas Canarias, en Guía de Gran Canaria, era todo un símbolo para nosotros, las visitábamos asiduamente, respetando su entorno, la definíamos como un monumento magistral, dada su hermosa construcción, --algo inimaginable para aquella época--, su estructura en la montaña del Gallego, formando una bóveda de enorme dimensiones, --275 metros de altitud desde el nivel del mar y casi 300 cuevas--, le daba al lugar una belleza indescriptible, que es de obligado cumplimiento visitar, para ver la grandiosidad de esta ingente obra, al tratarse de una de las muestras más importante de la ancestral arquitectura, que los primitivos habitantes de isla realizaron con excelente maestría, (Historia General de las Islas Canarias de José Viera y Clavijo).
En la cúspide de la montaña citada, existe un Tagoror, así como una serie de túmulos, --tumbas--, que forman una necrópolis de semejantes características, a la de los Esclavos en plena Punta del Marmol, Maipés de Agaete, la Cañada de los Gatos en la Playa de Mogán, la de Arteara en San Bartolomé de Tirajana.
La cartografía relacionada con esta ciencia, se representa con una serie de signos la especialidad del parque a visitar. Como son los caminos o carreteras que nos llevan hasta ellos, así como los objetos que se encuentran en el pecio, dignos de admirar, --lugar de culto, aras, altares y lugares sagrados, (Ansite, Amurga, la Fortaleza de Santa Lucía), cuevas o casas, (el Cenobio de Valerón en Guía, Guayadeque y el Risco Caído en Artenara), sitio o enclave de un lugar determinado, pinturas rupestres, (la Cueva Pintada de Gáldar), túmulos o necrópolis, el Maipés de Agaete, Arteara, San Bartolomé de Tirajana, la Cañada de los Gatos en Mogán y la Montaña del Gallego.
Recientemente se ha descubierto en la finca de Soleto, en Guía, en la carretera de acceso a la Universidad Fernando Pessoa, Anzo y la Montaña, un ingenio azucarero, que data del s.XV, apareciendo en el mismo una serie de objetos dignos de estudio, --una moneda italiana, varias vasijas, donde se supone se cocía la caña de azúcar, cenizas y otros artilugios más--, esta última aparición viene a sumarse al ingenio aparecido en Agaete de parecidas características, hace algunos años.
Según las investigaciones realizadas por distintos arqueólogos, el Cenobio de Valerón o Cuevas Canarias, data del “mioceno”, cuarta época del periodo terciario, situada entre el oligoceno y el plioceno, con dos etapas distintas, la primera de intensa actividad orogénica, y la segunda caracterizada por la suavización climatológica. Esto las convierte, en uno los primeros parques arqueológicos conocidos en Canarias.
Supuestamente se dice que los primeros habitantes de las islas eran de origen semita, especialmente de la etnia “bereber”. El nombre de Cenobio se debe a la creencia, de que allí habitaban unas sacerdotisas célibes conocidas como –harimaguadas--, que le daban cobijo, a las princesas y nobles hasta su casamiento.
En pleno s.XX, se descubrió que la verdadera finalidad de aquellos inmensos cubículos era la de almacenar, los diferentes productos o cosechas que obtenían en sus plantaciones agrarias, como eran granos de diferentes especies, maíz, trigo, avena, cebada y otros que era la base de su alimentación, así como de los diferentes animales de corral, que habitaban juntamente con ellos, especialmente ganado caprino. A partir de esa fecha se le conoce como “silos”, definición aplicada a --grandes superficies de almacenamiento de granos u otras especies afines--.
Algunas crónicas revelan, que estas construcciones las hacían en lugares de difícil acceso, para evitar los expolios y robos, a los que veían sometidos por los piratas.
Muchos graneros norteafricanos conocidos como “agadires”, (Agadir importante ciudad-marroquí en el atlántico), suelen tener una zona común de almacenamiento, custodiada por la comunidad a la que pertenece, con cámaras o departamentos, cuyo uso y mantenimiento es de naturaleza individual.
Aparte de las cuevas conocidas como las del Cenobio, existen en la isla otras, cuyo valor arquitectónico, es muy tenido en cuenta por su excelente construcción.
Así tenemos: las del Rey y Roque Bentayga (Tejeda), del Pósito en Temisas (Agüimes), Muchas, en el Barranco de Guayadeque, (Ingenio), el Palomar en Tabuco, (Ingenio), Draguillo, en el Gamonal, (entre Ingenio y Telde), de la Audiencia (Cuatro Puertas), Telde, el Álamo en Acusa, (Artenara), Birbique, en Roque Bermejo, (Agaete).
El Cenobio de Valerón, conocido también por las Cuevas Canarias, (Guía), fue declarado, Monumento Histórico Artístico en 1978, por Real Decreto 2756/78 de 14 de octubre. El 25 de junio de 1985, (Estando en vigor la Ley 16/85 del Patrimonio Histórico Español), las declaró BIC (Bien de Interés Cultural), en la categoría de Zona Arqueológica.

(*).- Mencionaba el término “político”, referido a la localización, adecentamiento y mantenimiento, de estos yacimientos, tan importantes en la actualidad, por ser un excelente reclamo turístico, algo que lamentablemente no ocurre así, según sean los mandatarios del Cabildo, se benefician más a unos que otros.

JUAN DÁVILA-GARCÍA

viernes, 31 de marzo de 2017

* DEMOSTRACIÓN DE VESTIMENTA TRADICIONAL, EN EL MERCADO DEL AGRICULTOR Y EL ARTESANO DE TEGUESTE-TENERIFE


* MI NIETO MARCOS UN DIGNO HEREDERO

Nunca perdí la esperanza de que un descendiente de las sagas Dávila-Ossorio, en la parte que me corresponde, se interesara por la música. Mis hijos nunca quisieron saber nada al respecto. Hace algunos años, mi nieto Marcos se interesó por aprender a tocar la guitarra y el bajo, y le animé a que lo hiciera, en la actualidad con quince años, tengo que reconocer que se defiende bastante bien con ambos instrumentos.
Últimamente se dedica a componer, y a fe mía que no lo hace nada mal. La música que escribe es bastante enriquecedora, y sus melodías muy agradables, bien combinadas dentro de sus tonos y expresión. Que yo recuerde entre mis familiares, que se dedicaran al noble arte de componer, solo mi tío Cristóbal lo hacía, además de arreglos de partituras y transportes, etcétera, siendo muy elogiado y reconocido en el ejercicio de tales labores.
Sus composiciones más relevantes tienen reminiscencias del, rock, pop, heave, pero tienen la particularidad, que no son estridentes ni ruidosas. También se les nota una gran inclinación hacia el “dubstep” más puro, de la época actual.
A mi nieto Marcos, le gustaría que la música que con tanta ilusión compone, fuera interpretada por algún grupo, o grupos que se dedican a interpretar este tipo de obras o piezas. Utiliza una técnica modernista basada en la informática.



Las melodías de su música es bastante coherente, donde los solos de guitarra tienen una gran presencia, con punteos y rasgueos de tonos mayores y menores que lucen con una gran sonoridad.
Marcos siempre acreditó un “oído finísimo” al cantar o tararear alguna canción, es muy posible que sea un fenómeno genético, ya que sus orígenes musicales, están precedidos de insignes y preclaros músicos que conformaron las sagas ya citadas.
Mi nieto, se suele reunir en mi casa, con dos jóvenes tocadores de la guitarra y la batería, y ensayan, interpretando diferentes canciones, algunas de ellas compuestas por él, durante todo este tiempo disfruto, ya que siempre he sido un fiel oyente, --y hace algunos años incluso practicante de tan bello y hermoso arte--.
Yo siempre lo estoy alentando, para que no pierda esa gran afición musical que le reviste, y se engrandezca personalmente al amparo de la misma, pues como asignatura “la música” es elocuentemente grandiosa, y practicarla es todo un signo de buen gusto y de pasión por lo “bueno”. Es un ingrediente más en la vida, que genera felicidad, y a la vez porque no –sabiduría--.
Con mucha frecuencia, mi nieto Marcos, y yo, nos ensalzamos en interesantes y largas conversaciones, los temas que tratamos son variopintos, sus ansias de saber son ilimitadas, siempre le ayudo en lo puedo. Tiene amplios conocimientos futbolísticos, y nuestras charlas a veces tratan sobre este singular deporte.
Es un amante empedernido de la fauna y la flora, en su casa además de un perro, tiene varios pájaros de diferentes especies. Estudiante muy implicado con la Historia de Egipto.
Pero lo que le ocupa más tiempo es la música, a la que dedica gran parte de su jornada diaria.
Por fin he conseguido que un descendiente de nuestras familias, se implique en este noble arte, al cual nuestros mayores dedicaron gran parte de su tiempo, destacando honrosamente en la práctica del mismo, haciendo gala de unos conocimientos jamás superados musicalmente hablando en nuestro pueblo, Guía de Gran Canaria.
Mi nieto Marcos, se une así a los cuatro de nietos de mi primo Alberto Dávila, hijos de Alfredo y Antonio, que destacan desde hace algún tiempo, en la Banda Municipal de Las Palmas, y como profesores del Conservatorio Superior de Música, en la ciudad capitalina.
Mi alegría es infinita, al fin veo colmado algo que he deseado siempre, un descendiente directo músico, que espero sabrá dejar el pabellón lo suficientemente alto, como así lo dejaron nuestros mayores, en la época que les tocó vivir.


Juan Dávila-García.-

jueves, 30 de marzo de 2017

* LA PARRANDA “PA UN RATO” Y EL TIMPLISTA JOSELE DEL PINO, EN TENDERETE

El programa presentado por Raúl Arencibia se emite este domingo, en La 1 de Televisión Española, a las 18.00 horas.
La parranda “Pa un rato”, cuyos componentes proceden de varios municipios del norte de Tenerife, y el timplista Josele del Pino, del municipio tinerfeño de La Orotava, participan en una nueva edición de ‘Tenderete’ que se emite este domingo a las 18.00 horas, en La 1 de TVE.


Malagueñas parranderas, Mazurca de la Punta, Folías seguidillas y saltonas, Malagueñas, Regálame este noche, Maspalomas y tú Polka picona o una Isa parrandera son algunas de las canciones que interpreta La parranda pa’ un rato, dirigida por Ángel Pérez.


El timplista Josele del Pino, que en esta ocasión toca la contra, una variante de la familia del timple, está acompañado por José Javier Machado, con el timple, y Montse García, como voz solista. Josele ofrece piezas como Quiero verte sonreír, De El Hierro a Madagascar, Arte de ti, Canarios, Danza del trigo o Seguidillas a mi padre.



El programa ‘Tenderete’, dirigido por Cipriano Almeida y presentado por Raúl Arencibia, se mantiene fiel a su compromiso de divulgar las distintas manifestaciones musicales vinculadas a la cultura popular.

CIPRIANO CARMELO ALMEIDA

domingo, 26 de marzo de 2017

* A DON JUAN QUESADA LÓPEZ

Muchas veces, en la calle larga, lo saludé y mantuve unas breves conversaciones. Él siempre, correcto, exquisito, me atendió. Una de las veces, como sabía que tarde tras tarde daba un corto paseíto de su casa a la fachada del Casino de Gáldar, lo atajé en el camino donde con distintos socios mantenía sus charlas.

Foto: Un encuentro fortuito en el umbral de la Semana Santa de Gáldar.

Yo lo conocí hace muchísimos años, en el viejo Campo España, en Las Palmas, donde se presentaba como presidente del club de luchas Unión Gáldar... La lucha en aquellos momentos languidecía. No estaba en su mejor momento y los aficionados acudían a presenciar los encuentros entre el Rumbo y el Adargoma o el Adargoma y Rumbo, que tanto monta. En tono coñón, en los corrillos de ambiente luchístico se decía “ Arroz y Papas” o “Papas y Arroz”...

Pero poco a poco surgieron clubes y prendió la llama de la pasión por la lucha... Unión Agüimes, Vencedor, Unión Sardina, Los Guanches, Maninidra, Unión Mogán, etc. Cada uno de estos equipos se reforzaron y trabajaron con su cantera para sacar puntales de renombre.

El Unión Gáldar, contaba a las órdenes de Vicente Román, de un buen semillero y, además, de luchadores de la talla de Sucuruco, los hermanos Molina, Valerio, Joaquile y hasta llegó a contar con aquel hércules de la época Abel Cárdenes.

Todos estos luchadores y el ambiente que empezó a respirarse en la zona norte, tenía la sabia mano de don Juan Quesada, un presidente para la historia que encumbró con su varita mágica del trabajo todo cuanto tocó.

Don Juan, tenía sobre sus espaldas un historial envidiable: Universitario, compaginó sus estudios de Magisterio con el del Ciencias numéricas, pero su ilusión era estudiar medicina. En 1.968, presenta excedencia en Magisterio y se desplaza a La Laguna para estudiar medicina y terminar la carrera en 1.975, pero como su ilusión era ser cardiólogo, continuó los estudios tres años más para lograr los títulos de Especialista Circulatorio y Respiratorio... Por esa época UCD se fija en él y lo propone como Senador, ejerce el cargo entre 1979-1983 al que renuncia al término de la legislatura...

No hace mucho, cuando acababa de cumplir una centuria, se le rindió un cálido homenaje ofrecido conjuntamente por el Consistorio galdense y el Casino de Gáldar...

Descansa en Paz

ALFREDO AYALA OJEDA

miércoles, 22 de marzo de 2017

* RECORDANDO A LOS HERMANOS CORREA

Cuando a principios de la década de los años sesenta de la pasada centuria, me fui a vivir en unión de mi familia, --mi esposa, mi hija y mi padre--, a la calle Montevideo esquina con Tomás Miller, supuso para nosotros un reencuentro con mi pueblo --Guía de Gran Canaria--, recién abandonado, ya que en aquella zona habitaban un gran número de guienses, que habían emigrado a Las Palmas a finales de la década de los cuarenta. Todos eran miembros de unas familias muy conocidas de Guía, que optaron en su día irse a vivir a la capital, buscando nuevas metas, especialmente trabajo, mayores cotas económicas, sociales, y a fe mía que lo consiguieron, la mayoría de estos paisanos establecidos en la capital, vivían desahogadamente, gracias a los trabajos que consiguieron, y a los negocios que emprendieron.

Recuerdo a los hermanos Arencibia Alemán, (Marcos, Severo, Pedro, Benedicto, Agustín y Lola), que se instalaron en el populoso barrio de Guanarteme, con una importante industria carpintera, Salvador Moreno su esposa e hijas Pura y Loli, que abrió una serrería en esta zona, Santiago Quintana y su esposa que era de los Vega de Hospital en la Cuesta Caraballo, que trabajaba de chofer en una compañía dedicada al transporte escolar, Ceita que tenía una pastelería, y sus hermanos conocidos por, Pepe Lola y Juan el Tao, así como a su marido, José Mendoza, hermano de Camilo y Antonio, que eran propietarios de varias guaguas, llamadas jardineras, en la plaza Tomas A. Edisson habitaba, Francisco Castellano conocido por Kiko y su esposa Chana de la familia de los --canutos--, que tenía un almacén de plátanos y los vendía al por mayor.

Al lado de mi casa había un grupo escolar, donde ejercían como profesores, dos --insignes músicos--, con los que padre se encontró después de algunos años, Nicolás Hernández Cruz, que compuso a principios de los años cuarenta, residiendo en Guía, un precioso pasodoble folías y Ubaldo Morales hijo de don Teófilo Morales y Martínez de Escobar, que fundó en mi pueblo, la orquesta de pulso y púa Tirma-Guiense, donde tocaba la bandurria, juntamente con José Sosa Oliva, Juan Francisco y Alberto Dávila Ossorio, Juan Jiménez Ossorio, Eduardo Aguiar Pérez y mi padre.

En la calle Tomas Miller, habitaba una familia procedente de Fuerteventura, compuesta por la madre (viuda) y tres hijos, Iván, Pepe y Sergio Correa, con los cuales entablé una gran amistad, especialmente con Pepe y Sergio.

Por aquellas fechas, yo estaba de profesor en la Escuela de Formación Profesional Marítima Pesquera del Instituto Social de la Marina, y tenía a Pepe como alumno de máquinas. Sergio por aquellos años era un excelente jugador de balonmano, formando como tal en el famoso equipo Sansofe, junto a Andrés, Montenegro, dos exjugadores del Atlético de Madrid, entre otros. Sergio era un ameno animador de las tertulias que realizábamos, donde intervenían además, Manolín Dévora, que era patrón de las falúas de los prácticos, Jerónimo, hijo de un cabo de la Policía Local, que tenía un almacén de quesos majoreros, Pepe y Luis Pérez y joven llamado Manolo corredor de rallys.

Iván era un extraordinario jugador de fútbol, militando indistintamente en el Moya y Firgas, que por aquellos años juntamente con el UD. Guía, eran los tres mejores equipos que existían en la isla.

Anualmente el club de balonmano Sansofe, celebraba en la cancha existente en el grupo escolar situado en calle Tomás Miller, unas jornadas de veinticuatro horas de la práctica de este deporte, que se llevaba a cabo de forma ininterrumpida. Participaban una serie de equipos de gran calidad procedentes, de Arucas, Ingenio, Telde, Guía. El evento se iniciaba la tarde de sábado, a las dieciocho horas y finalizaba el domingo, a la misma hora con la entrega de trofeos y salutaciones.

Recuerdo que cuando el equipo del barrio descansaba, los vecinos y amigos de este club que asistíamos a la competición, nos sentábamos en el césped, y nos poníamos a charlar con los miembros del mismo, entre los que se encontraba nuestro amigo Sergio, el cual nos hacía pasar un rato muy agradable, contando chistes muy graciosos y amenos.

Cuando mi padre fundó en la Casa del Marino, la tuna de la Escuela, Pepe se convirtió en el abanderado de la misma, participando en cuantos eventos se celebraban en Arguineguín, Agaete, Playa de Mogán, cuando íbamos de visita a las Cofradías de Pescadores. Fue tripulante de un bote de Vela Latina y posteriormente navego como maquinista en barcos holandeses.

Sergio, desde siempre se caracterizó como un excelente showman, folclorista, etnógrafo, tocador y excelente cantador, interpretaba como nadie –la polca majorera--. Con la percusión formó parte del grupo que acompañaba a Mary Sánchez, creo recordar que se llamaban los Bandama. Desde un principio se convirtió en un asiduo asistente del programa Tenderete, donde además de tocar y cantar con un excelente “tino”, isas, folías y malagueñas, nos deleitaba con sus chistes y ocurrencias improvisándolas sobre la marcha.

Cuando Alfredo Ayala creó para la Televisión Canaria, la “Bodega de Julián”, se incorporó a la misma, formando con Julio Fajardo, su presentador, un tándem de enorme prosapia. Cuando el citado programa se convirtió en itinerante visitando la mayoría de los pueblos de la isla, era recibido con verdadero afecto y cariño.

Sergio, fue todo un icono, dentro de la mundología musical y folclórica de Canarias, su carismático virtuosismo evidenciaba un conocimiento profundo de todo lo canario, algo que siempre exponía con verdadera sapiencia, en los diferentes foros donde intervenía.

Su muerte ha significado para todos los que habitamos en estas tierras en un terrible golpe. Las diferentes organizaciones a las que perteneció, deberían reconocerle públicamente su enorme valía, en los aspectos citados, y en su prolífera faceta artesanal, como constructor de símbolos canarios, pintaderas, etcétera

En fin hablar de Sergio, al cual conocí con apenas diecisiete años, ha sido para mí un enorme placer, donde su elocuente gracejo hacía felices a todos los que nos encontrábamos reunidos con él.


Un fuerte abrazo para sus familiares e innumerables amigos, todos le recordamos por su excelente comportamiento mientras estuvo con nosotros, hasta la vista querido amigo.

JUAN DÁVILA-GARCÍA

lunes, 13 de marzo de 2017

* PINCELADAS Y RECUERDOS VIII

A Juan Brito, mi catedrático...

Eran tiempos difíciles... Mi padre, aún con dos empleos, el sueldo no le alcanzaba... Un día, recaló por la isla un forzudo de nombre Tarzán, que en sus actuaciones rompía gruesas guías telefónicas, cambaba hierros, arrastraba un camión y hasta su pecho servía de yunque para que le rompieran, a marronazos, un bloque o canto. Era una auténtica atracción en aquella época en que todavía, la fuerza se consideraba un valor.

Pues con este forzudo se fue a Lanzarote, a montar el espectáculo y para hacer las gestiones, contrató los servicios de un taxi, propiedad de don Juan Brito. Mi padre, era muy dicharachero y entre ellos surgió una estrecha amistad.

Tiempo más tarde, cuando llegó la tele a las islas y yo empecé a hacer mis primeros pinitos televisivos, mi padre me dijo: “Si alguna vez tienes ocasión y quieres hacer un programa de auténtico valor etnográfico, vete a Lanzarote, localiza a Juan Brito y que te cuente sus hallazgos arqueológicos, sus trabajos de alfarería, sus restauraciones, la creación del grupo que hoy conocemos como “Los Campesinos” y que inicialmente se llamó Titerroygatra...

Y andando el tiempo, tuve ocasión de visitarlo, conocerlo y disfrutar de sus amplios conocimientos. Su vida, es una historia apasionante:

Nació en el Peñón del indiano, en 1919. En sus primeros pasos ayuda a la familia con labores de pastor y agricultor y a los diecinueve años, tiene oportunidad de acudir a la escuela. Tiene contactos, en el Mojón con una artesana de leyenda: doña Dorotea. Con ella inicia su aprendizaje en la alfarería. También aprendió la artesanía en cestería, piedra y madera y crea el museo del Campesino. He tenido la gran fortuna de realizar y dirigir gran parte de sus valiosos trabajos como “La mitología de la princesa Ico”, “El Camello y el hombre” que titulé Penúltima memoria y que se iniciaba con esta copla en que él, entregándole el timple a su hijo Juan Brito, también alfarero de prestigio, decía:

Ya que mi voz no se oye
y mis manos están torpes
quiero que sean las tuyas
las que el instrumento toque.

También sobre “Molinos y Tahonas”, entre otras. Él, en el escenario donde antiguamente se efectuaba el ritual, me habló y recreó para la serie titulada “Andar Canarias”, la práctica sanadora de la cura de la hernia a través de la caña india. “Las mariscadoras”, para el mítico programa “Tenderete” y reportajes sobre la cochinilla, “Romería de los Dolores”... Numerosos, trabajos he realizado para televisión española como la televisión canaria sobre su obra y vida...

Foto: Juan Brito

En cierta ocasión, para la serie “Senderos Isleños”, quise recrear como se efectuaba los traslados entre islas de las bestias grandes como camello y vacas cuando el volcán desató su cólera durante seis años arrasando campos y viviendas conejeras. Él, colaboró para hacer realidad nuestro deseo...

Don Juan Brito, mi catedrático en cultura popular, cuenta con numerosas distinciones. Tantas y merecidas, que en cierta ocasión llegué a decir, que en las islas no hay piedras suficientes, para hacerle el monumento que merece.

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 9 de marzo de 2017

* PINCELADAS Y RECUERDOS VII

A “Lero”, Bailador de leyenda...

Hace muchos años temí por el amigo Marcial de León Corujo, “Lero” para los amigos. Un accidente de tráfico en San Bartolomé lo dejó postrado en una cama durante largo tiempo. Lero, salió maltrecho pero, nunca se rindió... Muchos temimos por su salud... Al cabo del tiempo recuerdo que hicimos una grabación para el programa “Canarias Viva”. Grabábamos en el municipio de Yaiza, en su plaza principal y allí nos apareció el bueno de Marcial de León... Y Lero, sin lugar a dudas el mejor bailador lanzaroteño, distinguido, natural hizo gala de toda su sabiduría. Ya no era el mismo. Los años y las secuelas pasaban factura... Pero quedaba la esencia. El estilo que Dios solo despacha a los elegidos. Sus saltos, suspendidos en el aire tenían esa mezcla de elegancia, energía y suavidad. Delicadamente, sus pies, tras el salto, contactaban con el piso de manera vaporosa...

Foto: Alfredo y Lero

Muchas conversas tuve con él. La última ocasión fue en su casa, en compañía de una amiga periodista Nayra Collado. Y fue precisamente ahí, superado los 80 años, cuando, para documentar nuestra charla, con exquisita delicadeza extendió la huesuda mano para invitarla a bailar. Fueron solo unos pasos que quedaron para siempre en mi memoria... Allí, sentados en un amplio sillón, en compañía de su mujer, hablamos de aquellos tiempos de gloria. “Nací en el 27 y desde los primeros momentos estuve dedicado al folclore. Me crié en en el seno de una familia de arraigo musical y yo me incliné por la danza en aquella mítica Agrupación Ajei de la que, andando el tiempo, llegué a ser director de baile a lograr la más alta distinción conseguida en Canarias a través del folclore: Premio Internacional de Danza Populares 1.960, certamen celebrado en Santander.

“Lero”, celosamente guardado, nos muestra documentos de su trayectoria...

“Mi madre, cuando yo era un chinijo, siempre que entraba por la puerta de casa me decía: Marcialillo, vamos a bailar y allí bailábamos isas, folías o malagueñas...

Lero, pero usted de dónde saca las energías para ser pastor, aguantando la tarosá, los vientos, el solajero y después de ordeñar y atender a su puño de cabras tiene humor para bailar...

“Yo bailo a toda hora. Si se me ocurre alguna mudanza, algún paso o algún giro o cualquier detalle que añadir a la coreografía, lo ensayo en medio de mis cabras y, después lo ponía en práctica con el grupo...”

En una de las tantas visitas que realicé al folclorista galdense José María Gil, me contó: “Que una vez el general García Escamez nos visitó y disfrutó de nuestra danzas y cantos. Él nos regaló el importe de nuestra vestimenta y también nos invitó a participar en un concurso en Santa Cruz de Tenerife, en el que quedamos terceros.”

Lero, cuando le pregunto es preciso... “Habíamos ido a Las Palmas en 1.960 para participar en la elección de un grupo que representara a Canarias en el certamen Internacional de Santander. Resultamos elegidos y en agosto participamos en el festival distintas agrupaciones de Francia, Holanda, Italia, Portugal y otras siete de distintas regiones españolas y resultamos vencedores...”
Y finaliza: "La Agrupación Ajey, llamaba la atención. Grupo de campesinos y campesinas, con voces sin educar que se entregaban en cuerpo y alma en cada actuación. Era un grupo sencillo, compuesto por gente sencilla..."

Lero, ha recibido numerosos premios y distinciones... En 2002, el Ayuntamiento de San Bartolomé, cuna del folclore isleño lo condecoró con el premio Ajey por su dilatada labor folclórica...

En el año 2010, contaba la crónica que una vez transcurridos 55 años de aquella sonada y victoriosa actuación en Santander, el municipio de San Bartolomé inauguró la escultura “La Malagueña”, obra del escultor Rigoberto Camacho, descubierta por el propio Marcial de León y la bailadora “Cesarita” que recuerda aquella gesta del amigo Marcial y la histórica agrupación Ajey. 

Escultura "La Malagueña"


Hoy, Marcial de León Corujo, “Lero”, “ bailador de leyenda”, no está entre nosotros pero, afortunadamente, en vida se le reconocieron sus virtudes en defensa y divulgación de lo nuestro.

Allá donde estés, descansa en paz recordado amigo.

ALFREDO AYALA OJEDA