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jueves, 19 de octubre de 2017

* POETAS Y COPLAS...

Menudo gustazo me he dado en este puente de octubre navegando por coplas, sentimientos y dichos de distintos poetas y escritores.
Algunas brillantes y otras no tanto, pero que de una u otra manera flota la gracia, la venganza, la socarronería, el lamento y la conclusión que no siempre la sociedad juzga al igual, con idéntica vara de medir. “No es lo mismo – me decía un amigo en tierras venezolanas- que uno tenga un (avance) fuera del matrimonio a que lo tenga un ricachón. Si el pobre la tiene es su amante, su querida, pero si la tiene el rico, es su amiga”.

Y, claro, no le falta razón. La voz popular, incluso, lo acentúa con sus dichos o coplas como esta extraída de la “Jota de los títeres” (Ronda segoviana):

Cuando un pobre empina el codo
Lo llaman borrachón
Cuando un rico se emborracha
¡qué malito está el señor!

O el lamento escatológico, que se desencadena fruto de la impotencia…

“¡¡Unos cagados y otros paridos!!”

También este otro dicho que denuncia la diferencia social:

“Hay quien mea en cacharro y no suena; y quien mea en lana y truena” …

En el programa que creé y dirigí durante una década para Televisión Canaria “La Bodega de Julián”, uno de los componentes de la larguísima y divertida familia “Los Parrandas” se largó una copla de polca que nos refresca la flema de aquél ingles que estando de vacaciones, telefónicamente, le dieron la noticia que sus almacenes estaban siendo devorados por las llamas. Él, sin descomponerse, contestó: ¡¡Qué disgusto me voy a llevar cuando regrese…!!

Bueno pues Ángel, “El Parranda”, cantó:

Cada vez que considero
Que me tengo que morir
Me dan ganas de cagar
Y empezar a repartir.

Pero hay otras variantes a esta copla:

En la puerta del molino
Me puse a considerar
Las vueltas que da el mundo
Y las que tiene que dar.

Otras veces, las coplas suelen ser gráficas, descriptivas. Estampas sencillas, que el poeta dibuja y refleja como las que cantaba el desaparecido folclorista Juan Quintana “El Claca”:

Tengo un croto en el zaguán
Y una palmera en el patio
En la azotea un rosal
Y una cabra en el traspatio.

Pero cuando uno se adentra en las coplas compuestas a partir del sentir popular de Diego Crosa “Crosita”, brota el humor, el ingenio y la ternura…Crosita, estila sentimiento y amor a su isla. Cada cuarteta nos sacude el alma…

"Te vi solita en el Teide
y a tu lado me acerqué,
como estabas junto al cielo
entre dos cielos me hallé."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

“Aunque sufro, a nadie cuento
mis amarguras y mis penas,
porque del árbol caído
hace todo el mundo leña.” Crosita. -

"Las mozas de Tenerife 
usan sombrero de palma,
pa´ansina no encandilarnos
con los soles de sus caras."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

"Infeliz de aquel amante
que al estar junto a su dama,
piensa en encantos del cuerpo
y no le desnuda el alma."

"Siempre será sano el hombre
que tenga, como el isleño,
la lucha por ejercicio
y el gofio por alimento"
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

"Me dejó sabor de lágrimas 
tu besar, cuando partías;
fue sin duda porque lloran
los besos de despedida."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita"

“La folía es un suspiro
Qué triste sale del pecho
El alma de Tenerife
Encerrada en cuatro versos.” 
Diego Crosa y Costa “Crosita”
 
"Cuando dos bocas se ajuntan
una es piedra, otra islabón,
y el beso chispa que enciende
la yesca del corazón"
(De la Aldea - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

La certera pluma del profesor Valbuena Prat, haciendo referencia al libro “Folías”, escribe: Algunas coplas de Crosita, son verdaderas pequeñas obras maestras, de inspiración popular y sentimiento del paisaje y costumbres canarias” …

No hay nada más que añadir.

¡¡Hasta pronto amigos!!

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 12 de octubre de 2017

* COPLAS Y RIFIRRAFE DE “NIJOTA”

Hoy, releyendo, me zambullí a lo largo de la mañana por el apasionante mundo de coplas y autores. En esta andadura encontré coplas conocidas unas y menos conocidas otras. Unas, que solistas e intérpretes la llevan fija en su repertorio repitiéndolas hasta la saciedad. Otras, sin embargo, son como las décimas que tienen una corta vida. 
Leí, bueno repasé coplas de aquéllos inolvidables Diego Crosa “Crosita”, Manuel Verdugo, Juanito Vera Chocho, Manolo Haro, Elfidio Alonso, Dacio Ferreras, Juan Quintana “El Claca”, Garciarramos y otras que dormían en mi blog de notas desde hace algunos años.
Y nada mejor, así lo creo, que empezar con uno de los autores con mayor influencia en la poesía humorística en Canarias: don Juan Pérez Delgado “Nijota”. Se cuenta que el seudónimo de “Nijota” se debe a una novia tacorontera a la que le preguntó: ¿Y que se te ocurre para que yo use como firma en mis publicaciones? Ella, le respondió: ¡Jesús, Juan!, tú sabes, que yo de esas cosas no sé “ni jota”…
Recuerdo que muchas veces, mi padre para el semanario deportivo Guiniguada, que se imprimía allí al pie de las escalinatas del desaparecido cine Cairasco, en Las Palmas de Gran Canaria, me decía: “Alfredillo, vete al estanco y trae el periódico, para publicitar algunas de los versos de “Nijota”. Y allí me sentaba yo, en aquella vieja máquina de escribir a copiar los versos que mi padre me marcaba…

Esta copla de folias
es un ataúd florido,
en donde yace mi amor
al que ha matado tu olvido.


Señora ventorrillera,
qué gracia me hace usted a mí, 
vendiendo vino de afuera 
como si fuera de aquí”


Timplillo de las islas, 
agudo y fino:
Tu trinar sobre el pecho 
me pide vino.
¡Zumo de parra 
y tú, sietemesino 
de la guitarra!


O estas otras de un cliente más caliente que el tubo de escape de un coche de carrera por el “bautizo” de la leche… 

Cuando mida la leche, 
venga usté acá, Vicenta, 
que hoy le voy a cantar 
las cuarenta.

Que usté es una fresca 
de su peso se cae.
Usté está bautizando 
la leche que me trae.

—Señora: Eso no es cierto. 
Que no, que no y que no. 
Oiga, ¡muerta me caiga 
si la bautizo yo!

—No se eche maldiciones, 
que eso ya es un camelo.
Yo compré un pesa – leche 
del último modelo.

Y desde hace tres días 
lo meto sin cesar 
en el líquido blanco 
que usté trae a mi hogar.

El tubito, al ponerlo, 
desciende una pulgada 
y llega a un letrerito 
que dice «Leche aguada».

-Oiga, pues yo le juro
que yo agua no le he echado.
Será del alimento
que le echan al ganado.

Está demás señora,
me debe veinte duros
y una es pobre
y pasa sus apuros.

Si yo le echara agua 
—que no lo estoy haciendo— 
así podría cobrarme 
lo que me está debiendo.

—Bueno, sea lo que sea 
¡aquí hemos terminado! 
Compraré leche en polvo 
que dá más resultado.

—Si compra leche en polvo 
al fiado no será.
Oiga, y la leche en polvo 
¿qué ganado la da?

—Pues… son vacas que hay 
en las tierras de fuera 
que en vez de tener ubre 
tienen una polvera.

Pues hasta dentro de poquito en que traeré algunas otras de distintos poetas…

ALFREDO AYALA OJEDA

martes, 26 de septiembre de 2017

* MIS RECUERDOS CON “EL POLLO DE HARÍA”

La antigua federación de lucha de Las Palmas, por la época a la que me refiero, dependiente de la Federación Española. Estaba situada en mi casa, en el barrio de Las Alcaravaneras, concretamente en la calle Blasco Ibáñez, número 45. Yo, colaboraba con la federación y hacía, asiduamente, desplazamientos a San Gregorio (Telde), al terrero de los Molinillos (Ingenio), a la calle Larga (Gáldar) y otros muchos lugares. Muchas veces escuché como el “clip” del gancho de la puerta de la calle se descolgaba y al momento, oscurecerse el pasillo y con la mano tendida aparecer don José Rodríguez Franco “El Faro de Maspalomas” o José Pulido “Camurrita”, el coloso de Vegueta Abel Cárdenes, Manuel Suárez “Manolín”, Alfredo Martín “El Palmero Olímpico” como diría el poeta Luis Doreste Silva… En fin, tantos famosos luchadores traspasaron el umbral de la puerta de mi casa que, nombrarlos a todos sería imposible…

Lo he dicho en "tropecientas" ocasiones: La Lucha Canaria, es mi deporte favorito. A ella, le he dedicado muchísimo tiempo y numerosos artículos por los que me distinguieron, a nivel nacional y local con distintos galardones…Uno de esos distingos, me lo brindó el amigo Juan Enríquez, en la mismita Venezuela con motivo de uno de los tantos desplazamientos que he realizado unas veces siguiendo las huellas de los canarios, otras alrededor de la Lucha Canaria. Otras, con motivo de distintas grabaciones para los programas “TENDERETE” (1.984 en el Hogar Canario, en Caracas) o “LA BODEGA DE JULIÁN” (2006 en Quibor). Recuerdo que, en cierta ocasión, aprovechando la grabación de la Bodega de Julián en Haría, invité a un grupo selecto de deportistas: Antonio Betancor, portero que militó en las filas de nuestra Unión Deportiva, Real Madrid y la Selección Española, Manuel Santacruz “Palenke”, siempre dedicado a su deporte de las doce cuerdas y que fue seleccionador nacional y entrenador de distintos púgiles y, como no, a Evaristo Perdomo que ya picaba los setenta añitos, pero que continuaba manteniendo su amplia sonrisa, su talante bonachón y su formidable estampa…


Foto: De pie de izquierda a derecha en el cuarto lugar: Evaristo Perdomo, "Pollo de Haría"

También me llegaban recuerdos imborrables de uno de mis tantos desplazamientos a Venezuela, donde coincidí con afamados luchadores como Mauro Machín o el mismísimo Evaristo Perdomo conocido como “La Estrella del sur”, “El Rubio de Lanzarote” o “El Pollo de Haría”, de donde era natural. En Caracas, en un aparte hablamos de lucha… “En Lanzarote nacieron algunos fenomenales luchadores que mantuvieron viva la pasión por nuestro deporte… Don Joaquín Rodríguez “Pollo de Uga”, Andrés Luzardo “Pollo de Máguez”, Ulpiano Rodríguez, Mamerto Pérez, Antonio Curbelo “Pollo de Tao”, Manuel Cabrera “Pollo de Tías”, Sebastián Brito “Pollo de la Florida”, Antonio Bermúdez, Heraclio Niz “Pollo de Arrecife”, etc. La afición a la lucha, me llegó por el ambiente familiar en que vivía, me dijo… Y prosiguió: Por mi abuelo paterno, por parte de mi padre y de mis tíos, todos amantes de nuestra lucha canaria… Vivíamos de tal manera la lucha canaria que en un momento dado llegamos a desafiar a todo un pueblo. En Arrecife, con pocos años, empecé a tomarme en serio la Lucha… Pero ya se sabe, era una época difícil. La necesidad empujó a mi familia a la emigración y hacia la generosa Venezuela, partí cuando contaba con 17 años… Permanecí en Venezuela seis años, alternando trabajo y deporte… En el 57 regresé a Lanzarote donde creé el equipo de Haría y tiempo más tarde, me ficharon en Gran Canaria y milité en “El San Gregorio” de Telde y en el decano club Adargoma de Las Palmas, tuve ocasión de ser uno de los componentes de aquella terrible “fila india”, con Hermenegildo Ramírez, Alfredo Martín “El Palmero”, Abel Cárdenes, Manolín, Lito, Los gemelos, Florencio Méndez, ”Pollo de la plaza”. Más tarde, en la isla de La Palma, luché en las filas del Tedote, Breña Baja…

Entre los hombres temibles de la época figuraban en Las Palmas, Andrés Luzardo “el Pollo de Máguez”, Abel Cárdenes, despuntaba Santiago Ojeda y Alfredo Martín “El Palmero”, empezaba su decadencia… En Tenerife, Barbuzano, era el campeonísimo.

“El Rubio”, partió luchas con todos…, pero ¿Quién “era” el as de moda?... Sin duda, Abel Cárdenes. Siempre estaba a punto y sus entrenamientos eran desmedidos para la época. Abel, tenía tendencia a engordar, pero sus piernas eran de acero. Era terrible… En Tenerife había otro tremendo luchador: Juan Barbuzano. Buen luchador, seguro, con variedad de luchas y con mucho poder… Y, cómo no: mi paisano “El Pollo de Máguez”. Tremendos fueron sus enfrentamientos con Santiago Ojeda, Cárdenes, Barbuzano… La lucha, en esa época, estaba gozando de gran esplendor. Yo también pertenecí a aquel glorioso equipo que hizo historia: El Santa Cruz… Alí estaban Tino Dieppa, Andrés Luzardo “Pollo de Máguez”, Nino Morales, Domingo Cruz, “El Pala”, Los Primera y el mandador era nada más y nada menos que “El viejo Camurria” …

Yo, te he visto luchar de joven y ya en esta recta final de tu carrera luchística… Me considero un hombre fuerte, disciplinado… Un luchador de calidad, según decían los entendidos. Tenía buena planta, con técnica depurada que siempre di el máximo cuando salía a los terreros. 

Evaristo Perdomo, tenía alma viajera. No calentaba sitio: Lanzarote, La Palma, Gran Canaria y Venezuela tierra de bendición para el isleño y donde volví en los 70 y como lo que mejor sabía hacer era luchar pues me enrolé en el proyecto de Juan Enríquez “La Selección de Venezuela”, con la que volví a recorrer en distintos años todo el Archipiélago canario. Fueron el 73 y el 77, años inolvidables para mí, porque esos desplazamientos a las islas me dieron la oportunidad de despedirme de esa extensa legión de amigo y aficionados…

Pasando el tiempo, llegó la hora de la despedida y aunque seguí vinculado a la lucha me establecí en la isla de Tenerife…

Efectivamente y allí, con motivo de otra grabación del programa La Bodega de Julián, en Santa Cruz, tuve la oportunidad de saludarlo…

Hoy, es el triste momento del adiós. Un adiós que deja un gran vacío entre todos cuantos sentimos y vivimos nuestro deporte representativo; la lucha canaria. 

Descansa en paz, viejo amigo.

ALFREDO AYALA OJEDA