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lunes, 5 de julio de 2010

* LAS CINTAS DE LA CORONA


Hace algún tiempo, Guillermina Pérez me entregó estas décimas, que cuando llegó a sus manos, como siempre pensó en el blog, y yo desde aquí mismo se lo quiero agradecer publicándolas, son de Chanito Isidrón. Les ruego que la lean porque no tiene desperdicio.

    
"LAS CINTAS DE LA CORONA"
Ayer hubo en el juzgado
un juicio sensacional
que al asombro general
de la ciudad ha causado.
Sucedió que el mes pasado
denunciaron tres personas
que algunas manos ladronas
en el cementerio entraban y se robaban
las cintas de las coronas.
Yo castigaría al ladrón
que profana o distorsiona
las cintas de la corona
que ya tienen su inscripción
y no sé qué aplicación
a las cintas podrán dar
si aunque las quisieran empatar
para hacer lienzos enteros
ya tienen unos letreros
difíciles de borrar.


Las cintas generalmente
son de seda de morato
o un material más barato
si el donante no es pudiente
del que va para la fosa,
busca la cinta vistosa
blanca, azul, lila o morada
y después de dedicada
no sirve para otra cosa.


Sin embargo se robaban
todas las noches las cintas
y otras personas distintas
en las fosas vigilaban,
hasta que al fin atrapaban
en el hecho a un ladrona
bella estampa de mujer
que acababa de coger
las cintas de la coronas.


Desde aquel lugar sagrado
y respetable recinto,
la llevaron al precinto
y del precinto al juzgado.
El juez serio y recatado
preguntó, Lola García
diga, ¿para qué quería
las cintas de las coronas
dedicadas a personas
que usted no conocía?


Yo las cintas las empato
y con esas de morato
me hago mi ropa interior
mire usted mi ajustador
hecho con cintas cosidas
y miradas encendidas
le echó el juez, serio y austero
porque decía el letrero
“A LAS HERMANAS CAÍDAS”


Con otra fría mirada,
el señor juez la envolvió,
pero Lola continuó
diciéndole, eso es nada
la semana pasada
me hice un blúmer primoroso
mírelo que está vistoso
y lea para que sepa
que el rótulo decía “A PEPA”
de su inolvidable esposo.


El juez semiatolondrado
viendo tal desfachatez
y Lola de frente al juez
con el túnico levantado,
se viró de medio lado
y sin ser interrumpida
le dijo, mire enseguida
por detrás que confección
y decía la inscripción
“CUCO, CHUCHO NO TE OLVIDA”


El juez dictó sanción
que la justicia acrisola
noventa días a Lola
estremeció el corazón.
ordenó la ocupación
de las cintas sustraídas
y allí quedaron metidas
para siempre en un jabuco
las cintas de Pepa a Cuco
y a las hermanas caídas.

LYDIA DÍAZ

3 comentarios:

  1. Amiga Lydia mi agradecimiento a Guiller por traer a tu blog esta joya que rebosa simpatía y que la autora Amparo Henriquez, con todo lujo de detalles, expresa en décimas. Me ha alegrado la mañana y me ha hecho recordar aquel tiempo pasado en que en todas las islas, en pareados, cuartetas o décimas, se comentaban hechos y situaciones para hacerlos mas fáciles recordar.

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  2. Que ingenio la senora, el relato no tiene desperdicio.

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  3. Esas décimas son de Chanito Isidrón :)

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