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viernes, 25 de octubre de 2013

* EN DEBUT DE “JÓVENES CANTADORES”, EN “LA BODEGA DE JULIÁN”

Hoy, permítanme que les confiese algunas de las interioridades de los programas folclóricos o de cultura popular, en los que tenido la grata satisfacción de participar, dirigir o crear.

Mi brújula siempre me señaló el camino de apoyo incondicional a la gente nueva. Voces párvulas, tiernas, que en el seno familiar empezaban a definir su estilo, contentándose con hacer sus pinitos en reuniones entre parientes y amigos.

“Tenderete”, todo un símbolo, había desaparecido de antena. “Tenderete”, era el plató en al que cada martes, se convocaba a los habitantes de las islas a disfrutar de nuestra música. Sólo 46 programas vieron la luz en ese periodo que va desde 1.971 al 73. Pero  Tenderete, en la cresta del éxito, se esfumó, sin más, por aquellos vericuetos en que “prohibir era sinónimo de gobernar”. Tenderete, no era sospechoso de nada, pero los tiempos que corrían de censura, de miradas cómplices y dedos acusadores obligaron a echar el cierre… 

Me embarqué, por esa época en otros proyectos, grabando en cine y blanco y negro, en los alrededores de la Caldera de Bandama, con el Colegio San Rafael de Las Palmas,  aquella célebre obra de “Jesucristo Super Star”… También con un pequeño Marcos Jesús, mejicano él, con su “Mochila azul”  hacía furor en las islas… Despertaba el Carnaval y con aquellos pioneros “Los Caribes” grabé a altas horas de la noche, sumándome a la recuperación del festejo… Alternaba estos programas con otros dirigidos por Nanino, “El Pueblo Canta” o con Guillermo Aguado “Canarias Viva”.
En otros programas, de emisión diaria, siempre hice gala de mi apoyo a distintas figuras que hoy muestran su magisterio, sobre los escenarios como es el caso de Natalia Palacios y otr@s much@s…Y esa línea la mantuve durante mi larga estancia, en Televisión Española y en Televisión Canaria…

Recuerdo que en mi despedida de Tenderete 2.001, los compañeros me brindaron un agasajo. Coincidía con una chiquilla de nombre Alba que debutó en el programa cuando yo lo dirigía. Antonio Betancor me entregó, como muestra de gratitud, el símbolo del histórico programa. Y allí mismo comenté que yo ya venía de vuelta. Que los obsequios, los apoyos, había que dárselos a la gente que empieza. Y sin más le puse en sus manos a Alba Pérez, la chiquilla que se hizo grande en todos los sentidos, la estatuilla recibida…

Después vino mi etapa en Televisión Canaria… Juegos infantiles, pequeños solistas, timplistas, recibieron todo el apoyo que pude bridarles.  Sito Mesa, Antonio Acosta “El Puncha”, Isabel González,  Mari Carmen Encinoso, Maricarmen González, Sergio Correa y otros muchos me informaban o traían de la mano a numerosos solistas infantiles. En varias ocasiones, en la emisión del programa “La Bodega de Julián”, se divulgó nuestro slogan: “Cantar en La Bodega de Julián, era sencillo; bastaba con proponértelo”.
En una de esas ocasiones me tropecé con Darío Cabrera. Un joven al que había visto crecer en concurso de solistas. Y un día, le lancé el guante: “Me gustaría que prepararas una parranda de gente joven”. Darío, se me puso nervioso y no daba crédito a mi propuesta… Antes de escuchar le negativa, casi dándole la espalda, sentencié: “Cuando la tengas preparadita me avisas y debutan en La Bodega de Julián”. Pasó el tiempo y sonó mi teléfono: “Alfredo, ya tengo la parranda. No veas cómo suena”. Y le señalé la fecha.
El día señalado, esta parranda de gente joven y dispuesta, apareció en “La Bodega de Julián” y debutó causando la admiración no solo del público. También de cuantos tuvimos la oportunidad de grabarlos.

La emisión del programa fue todo un éxito y La parranda, bautizada con el sonoro nombre de “Jóvenes cantadores”, empezó su andadura… Una andadura coronada por el éxito.

Este viernes, a las 23 horas tienen ustedes la ocasión de escucharlos en sus inicios… ¡Qué voces!  

ALFREDO AYALA OJEDA

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