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jueves, 2 de junio de 2011

* MALAGUEÑAS PARA ENAMORAR

El pasado domingo, quise saludar a unos amigos que venían de la isla de Lanzarote. Hacía algún tiempillo que no coincidíamos y, la verdad, me apetecía entre otros, saludar a Mel Reyes, director del grupo A.F. Güerman. Por ese motivo, me desplacé con mi cámara, hasta la Plaza Grande de Santa María de Guía. Quería, de camino, hacer alguna fotos del grupo Satautey que entre su repertorio traía la “Danza del Paraguas”, danza de cintas que en Gran Canaria, adquiere ese nombre y de la que, en breve, publicaré una visión personal sobre esta danza de cintas y su progresivo decaimiento.

Con el grupo A.F. Güerman disfruté de lo lindo; también el público que premió, puesto en pie, la extraordinaria labor sobre el escenario, de la pareja de baile que cerraba las malagueñas: Felipín-Itamari, popularmente así los conocen en distintos puntos de nuestra breve geografía…

Viendo y viviendo sus evoluciones, sus saltos, el ritmo, la entrega, dejándose el alma ante un público expectante, que premió justamente a la pareja… No era lo habitual. Suele ser frecuente que a los solistas del grupo se les regale el aplauso. Pero en esta ocasión, se rompió lo establecido: esta vez, los aplausos tenían por destinatario a dos distinguidos bailadores… Ellos simbolizaron, en los dos escasos minutos que duró la copla, que la danza es unión, contacto, alegría, entrega, pasión y poesía.


Al día siguiente estarían en El Caidero de Gáldar, tendríamos la ocasión de verlos nuevamente. Y claro, al filo del mediodía, nos dispusimos a presenciar el festival folclórico. Lydia, preparó su Blackberry para que no se le escapara detalle y allí, se repetía la brillante actuación de esta pareja (Itamari y Felipín), que volvieron a arrancar los mejores y más prolongados aplausos…


Largamente, con mi compañera del alma Lydia Díaz, comentamos la actuación y no pude resistir la tentación de inmortalizar el momento haciéndoles unas fotografías…


Esta malagueña, bailada y sentida, me hizo recordar, sin ánimo de hacer comparaciones, a otro extraordinario bailador que enamoraba con sus saltos y elegancia, con la armonía de sus brazos: Marcial de León una leyenda de aquella histórica Agrupación Ajey.

ALFREDO AYALA OJEDA

1 comentario:

  1. Querido Alfredo: Luchar todos los días; ¡con más de doscientos artículos ya!. ¡Eso si que tiene mérito amigo!. ¡Enhorabuena, y gracias!.Muchas gracias porque nos enseñas a todos que no hay mejor historia para contar que aquella que se ha vivido. Un fuerte abrazo.

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