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domingo, 3 de enero de 2010

* ÚNICA DANZA FÁLICA DE CANARIAS, “EL PÁMPANO ROTO”


Corría el año de 1.989 y hacia algún tiempo que venía recuperando material de alta importancia para los archivos de Televisión Española, en Canarias. Algunas grabaciones de gran valor documental pasaron por mis manos. Era, un material valioso que andando el tiempo serviría para que en un futuro, generaciones venideras, pudieran no solo comprendernos mejor sino conocer con más detalles algunos aspectos de la historia de nuestras islas… Uno de esos miles de documentos pertenecía al extraordinario programa etnográfico “Raíces” y estaba fechado en 1.975…
Este año se caracterizó por el fallecimiento del Generalísimo, la entrega vergonzante del Sahara y la desbandada de numerosas personas que se lanzaron al campo para intentar recuperar, -muchas con más voluntad que acierto-, algunas de las tradiciones que se sabían nuestras y que se consideraban desaparecidas…

“TENDERETE”, había dejado de emitirse y comenzábamos con otra programa también dedicado al folclore: “El Pueblo Canta”… y le siguió otro que recorrió los 87 municipios del Archipiélago: “Canarias Viva”, dirigido por el amigo Guillermo Aguado, presentado por Díaz Cutillas y producido por mi…

Pero volvamos al tema que ocupa el centro de este artículo “EL PÁMPANO ROTO”, única danza fálica conocida en Canarias…

Hice acopio de material y mantuve entrevistas con Vicente Sánchez Araña, en su museo, de Santa Lucia; con Adolfo Santana que había realizado para el periódico Canarias7, un trabajo sobre el tema y con Lothar Siemens, que había realizado un interesantísimo y profundo trabajo de campo…

Y con todo ello, nos lanzamos al barranco de Guayadeque…

Al alba, llegamos al escenario del Pámpano roto. Quizás, levantar este programa de poco mas de 30 minutos de duración fue uno de los grandes inconvenientes que debimos sortear porque los moradores del barranco eran muy parcos en el decir, la orografía es muy abrupta y, sobre todo por lo disperso de los núcleos habitados… pero si estábamos convencidos que nos encontrábamos en el mismísimo escenario donde se dice se desarrollaba este juego o baile que de ambas maneras se recuerda hoy en día…

El barranco de Guayadeque, situado al este de Gran Canaria, se abre en la cumbre, desde la caldera de los Marteles, y desciende por los pagos de El Surco, Miraflor, Montaña las Tierras, Cuevas Muchas y Cueva Bermeja o Guayadeque. En su mayor amplitud cruza entre los pueblos de Ingenio y Agüimes, bordea El Carrizal y acaba en el mar, muy cerca del aeropuerto de Gran Canaria.

                           
            Barranco de Guayadeque

En la zona de Guayadeque, constata la arqueología un largo asentamiento aborigen que, tal vez, se remonta hasta la prehistoria. Pero tras la conquista, la ubicación de este barranco, de muy difícil acceso hasta hace muy pocos años, lo limitado de sus recursos naturales para asegurar la subsistencia a un amplio número de moradores ha propiciado un casi permanente aislamiento, próximo a la marginación.

Hoy en día, los poblamientos están alejados y dispersos; muchas de sus antiguas cuevas siguen siendo utilizadas como vivienda y la soledad continúa determinando una de las características más peculiares del barranco y sus gentes.

A finales de los años sesenta, el número de sus habitantes era prácticamente el mismo que el reflejado por un documento censal del siglo XVIII.

En teoría, estas condiciones configuran a Guayadeque como un espacio muy favorable al mantenimiento de tradiciones y costumbres que en otros lugares, más abiertos y concurridos, resultaría difícil preservar. Sin embargo el barranco no revela sus secretos. Como ensimismado se enseñorea con su propio silencio y sus altivas soledades.

Sobrecoge la soledad de estos parajes; pero no turban menos los testimonios que nos ofrece la arqueología y los fragmentos, recuerdo de ciertas celebraciones y creencias, que han pervivido por tradición oral hasta el presente.

Apareciéndose del misterioso pasado, surge de Guayadeque la memoria de una desconcertante celebración: la única danza fálica, conocida hasta la fecha en el Archipiélago Canario. Nos estamos refiriendo al “baile del pámpano roto”.

                                          
                          Ñamera

El pámpano roto... una celebración al parecer exclusiva del barranco de Guayadeque; algo todavía cercano que los mayores dicen haber oído relatar en su niñez o juventud a los mas viejos, quienes, a su vez, testimonian haber escuchado de sus padres o abuelos... Proponiéndonos así una larga cadena que libera de precisiones y compromisos; porque nadie, que se sepa, confesó nunca categóricamente haber tomado parte en el Pámpano roto. Nadie lo había vivido ya en primera persona.

Pero ¿ Qué es el Pámpano roto ?, ¿ Qué se sabe acerca de tan extraña y singular práctica ?

El folclorista e investigador Lothar Siemens, allá por los años sesenta, investigó esta tradición sobre el propio terreno del barranco, cuando todavía no existía la actual carretera que lo hace accesible y rompe, al menos formalmente, su primitivo aislamiento. Lothar Siemens iniciaba así una serie de aproximaciones rigurosas al “baile del pámpano roto” y al no menos singular contexto que lo albergaba.

Hoy, cuarenta años después de que Lothar Siemens hiciera su investigación, con unas comunicaciones que permiten el acceso a voluntad, pudimos verificar que los informantes continuaban manteniendo las mismas versiones, aunque su origen sigue tan oscuro como entonces.

Después de varias charlas con Bartolito, hombre dicharachero y partiendo de su relato, mantuvimos contacto con el grupo teatral “Los Agüimenses” sin cuya colaboración nos hubiera sido imposible efectuar las distintas escenas ilustrativas que, sobre las distintas versiones del pámpano roto existen en el barranco. Siguiendo puntualmente las indicaciones de nuestro informante, tratamos de reproducir estas escenas lo más exactamente posible...

El interés por “el pámpano roto“ reapareció en la década de los setenta, con los nuevos vientos democráticos que propiciaban la recuperación del acervo cultural del pueblo, largos años olvidado, mitificado o prohibido.

Fue en mil novecientos setenta y cinco, cuando el periodista Adolfo Santana, volvió a investigar el fascinante tema del pámpano roto. Adolfo Santana recorrió el barranco de Guayadeque, por sus más apartados pagos y habló con sus más aislados moradores. Sus indagaciones estuvieron plagadas de dificultades y silencios; pero Adolfo Santana logró entrevistar al último informante que vivió en los tiempos en que el pámpano roto todavía se celebraba. El informante, ya fallecido, Bartolito Coruña, contaba en el momento de la entrevista noventa y tres años de edad.

               Bartolito Coruña y Adolfo Santana

Según este relato, en su época ya no se bailaba el pámpano desnudo; pero si antes, cuando se celebraba en las eras y en cuevas....

Estas declaraciones de Bartolito Coruña aportaban aspectos más primitivos, oscuros y dramáticos a la celebración del pámpano por él evocada. El anciano habló de danza a la exigua luz de un candil, bailando los participantes al son de un tambor, y atravesando, posiblemente frenéticos, la noche hasta el último jadeo y hasta el amanecer.

La danza se efectuaba en filas enfrentadas… la mujer, se cubría sus partes con siete hojas de ñamera y el hombre, con su falo erecto y las manos unidas y en la espalda, intentaba perforar las hojas hasta llegar a la mujer… si lo lograba, el emparejamiento quedaba en firme…

Por la trasera de Montaña la Tierra, mantuve otra conversación sobre tan espinoso asunto… Allí, en la entrada de su casa, hablé con don Manuel Martel, quien me volvió a contar en que consistía la danza y me repitió lo mismo que le había dicho Bartolito Coruña al amigo Adolfo Santana… Incluso, cuando atosigué a don Manuel Martel con distintas preguntas, casi ofendido me dijo: “yo se lo escuché a mi padre y mi padre, no miente”.

                        Montaña La Tierra

La existencia del pámpano roto se extendió más allá de los límites de Canarias. En mil novecientos ochenta y uno, el programa etnográfico “raíces” de Televisión Española se trasladó a Guayadeque para tratar de recoger toda la información posible acerca de esta insólita celebración.

Después del programa “Raíces” una larga década volvió a silenciar el espinoso asunto del pámpano roto.

Hoy, la nueva carretera y el progresivo afeamiento y deterioro del paisaje, al modernizar muchas de sus viviendas, tornaron aún más extravagante esta tradición, y dieron al barranco un aspecto todavía más ajeno e irreductible ante los tiempos nuevos.

Ante este panorama de deterioro amenazante y de renovados mecanismos del olvido que suponen los cambios bruscos sobre el medio rural, las interrogantes que plantea el pámpano roto, precisamente por su extraordinaria singularidad, van tomando un creciente interés etnográfico, folclórico y antropológico.

¿Pudo evolucionar el pámpano roto desde los ritos iniciáticos y las danzas fálicas hasta convertirse en un juego de entretenimiento en las velas de parida, sirviendo también como mecanismo para que la mujer eligiese pareja? Pero ¿cual fue su raíz y su genuina representación?, ¿es un elemento cultural aborigen autóctono? y si no lo es ¿de dónde, cómo y cuando llegó a Canarias?, ¿por qué el pámpano roto no se conoce en otra isla del Archipiélago que no sea Gran Canaria? Y ¿por qué aquí su tradición se circunscribe únicamente al barranco de Guayadeque?...

De una pregunta a otra el misterio del pámpano roto permanece impenetrable.

Un gran “si...pero no...” ordena y desordena las conjeturas.

Flota en el barranco de Guayadeque un silencio grave y reverencial, como de templo abandonado o destruido. Es un silencio extraño, participativo; tal vez con cierto grado de ocultamiento, de defensa incluso. Podría pensarse que sobre el barranco gravita un silencio, que es mucho más que ignorancia y desmemoria. Y bajo este silencio, también parece cubrirse el baile del pámpano roto: un misterio, que tal vez decidiesen sellar para siempre quienes mejor y más directamente lo conocían.

Hemos andado y reflejado lo mejor posible los ásperos paisajes del barranco con el amor y la reverencia de quien pisa una tierra, que en gran medida lo es de sus propios ancestros. Sin triunfalismos pero con convicción, creemos poder decir que sobre el pámpano roto, hoy por hoy, esto es lo que hay.

Todavía, sobre el pámpano roto, no aparece ningún asidero firme al que acogerse sin reservas. Por el momento, el baile del Pámpano roto queda como uno de los aspectos más misteriosos, turbadores y extraños de la cultura popular de las Islas Canarias.

ALFREDO AYALA OJEDA

19 comentarios:

  1. Interesantísimo artículo maestro, jamás había escuchado hablar sobre este tema, enhorabuena por la labor que está haciendo por Canarias, dándonos a conocer los diversos y variados apuntes sobre la vida, porque esto al fin y al cabo nos pertenece.
    Un saludo.

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  2. Este trabajo nos llevó realizarlo sobre un año aproximadamente y se emitió con algunas variantes en la serie etnográfica de Televisión Española "Senderos Isleños"...el equipo estaba de este programa estaba formado por el extraordinrio cámara Juan Antonio Cubas, Juan Martínez (realizador y coodirector de la serie y yo)...una vez emitido, lo presentamos en el festival internacional de documentales en Sibiú (Rumanía) y estuvo nominado entre los diez finalistas.
    Era complicado, de todas formas dejar claro ante un jurado muy riguroso, que no se tenían escenas de la danza y que había llegado hasta nosotros el ritual como un gran "sí pero no o un gran no pero sí", del que el gran Lothar nos dijo que el folclore obsceno estaba carente de estudios en Canarias.
    También debo recordar que don Francisco Navarro Artiles, puso en orden afinando un guión que estaba escrito por Antonio Casanova, Juan Martinez y Alfredo Ayala.
    Vaya por tanto mi agradecimiento al compañero Adolfo Santana del periódico Canarias7, y al fotógrafo Juan Gregorio, autor de la foto.
    Tambien expresar mi agradecimiento a Cho-Manuel del grupo los Agüimenses por su entusiasmo y su valiosa colaboración.
    El programa, fue un verdadero acontecimiento y, posteriormente, hubo algún que otro grupo folclórico que se me acercó para pedirme la imformación precisa para recrear la danza como uno de los numeros de sus respectivos grupo, pero que jamás, ni me invitaron a los ensayos ni he visto su puesta en escena.

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  3. DON ALFREDO, POR LO QUE ESTOY LEYENDO ENTIENDO QUE ESTO PUEDE ESTAR GRABADO, SI ES ASÍ, HAY ALGUNA POSIBILIDAD DE PODER VERLO, REALMENTE ME GUSTARÍA PORQUE SON POCOS LOS QUE HABLAN DE ESTE BAILE EN CONCRETO Y DE TODO LO QUE CONLLEVA. GRACIAS

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  4. y después dicen que la juventud de hoy en día, ¿cuantos años pueden haber pasado, desde que se hizo la última vez? porque hablando con unos amigos, seria interesantisimo hacer una reprodución exacta de esa danza, a ver si hay algun valiente.

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  5. hola Belen: hay un programa, bueno mas bien dos. Uno esta realizado por un equipo de television española "RAICES", que en su dia fue un bombazo de programa con numerosos premios... Otro, SENDEROS ISLEÑOS,de TVE, en Canaria que estuvo codirigido por mi. Ni en uno ni en otro esta el baile, danza o juego...En Senderos hay una especie de recreacion de las velas de paridas y algunos encuentros suposiciones de como pudo ser esos encuentros... esos momentos estuvieron recreados por un grupo de teatro de la zona para el que contacte con su alma mater: Cho Manuel.
    mas o menos, amigo Juanjo, se calcula que estos puso escenificarse la ultima vez hara unos 15o años...

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  6. Meercedes Santana3 de enero de 2010, 19:55

    Estupendo articulo,como todos los que escribe,gracias por deleitarnos con ellos.
    Saludos,Alfredo

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  7. AMIGA MERCEDES: TEN ENCUENTA UNA COSA QUE TE DIGO DESDE EL CARIÑO, LA AMISTAD Y EL RESPETO QUE TEN TENGO... NOSTROS DOS SOMOS COMO DOS ALMAS GEMELAS: ME EXPLICO. TU CANTAS Y YO ME SIENTO CON TODOS MIS SENTIDOS DISPUESTOS PARA ESCUCHARTE CON DEVOCION... YO ESCRIBO Y TU ME LEES... CADA UNO EN LO SUYO PONE EL ALMA EN LO QUE HACE.
    GRACIAS POR LEERME

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  8. ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO.4 de enero de 2010, 6:29

    Amigo Alfredo, magnífico trabajo de investigación: documentado, exhaustivo, riguroso… y, por supuesto, con una argumentación teórica inmejorablemente bien “amarrada”, lo cual, sin duda alguna, hace pensar que todo se desarrollaba antaño exactamente igual a como tú lo relatas. Se trata, como sabemos, de una manifestación etnohistórica y/o historiofolklórica escasamente estudiada a lo largo de los tiempos, de modo que la información inédita que aportas (y aportaste en su momento con motivo de tu investigación sobre el tema para la televisión) es más valiosa aún si cabe. Felicitaciones y enhorabuena.

    Un abrazo,

    ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO.

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  9. Amigo Alejandro, la historia y la recopilación es bastante rigurosa... Gran parte de este trabajo cuenta con la reposada colaboración de un compañero ya fallecido Francisco Navarro Artiles que cogió el guión inicial existente y dejó cada uno de los mensajes que hay en él con una elegancia una una coherencia infinita. Al amigo Paco Navarro hay que reconocerle que cuando me dirigí a él para que estuviera colaborando con Senderos Isleños, se negó en rotundo hasta que le indiqué que no había dinero para él. Entonces, me dijo, me voy a dar un chorro de gusto colaborando con el programa.
    Paco Navarro era así de sencillo. "por facilitar cultura no cobro nada".
    Que Dios lo tenga en la Gloria, don Paco.
    Muchos meses costó levantar y darle forma a este programa porque muchos de los habitantes nada tienen que aportar o se reservan la información para sí.

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  10. ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO.5 de enero de 2010, 5:25

    Indiscutiblemente, la labor de Francisco Navarro Artiles en el ámbito de la investigación lingüística, histórica y etnográfica de Canarias fue bastante considerable. Recordemos aquellos trabajos de preclara enjundia como fueron, entre otros, “Teberite”, “El Teatro de Navidad en Gran Canaria”, etc … (obras clásicas de la llamada bibliografía canaria o canariología). Yo, precisamente, estoy leyéndome uno de sus últimos libros, dedicado a la obra del poeta aruquense Cipriano Acosta. En fin, no cabe duda, amigo Alfredo, de que cualquier investigación que estuviera “al cuidado” de Francisco Navarro Artiles era garantía de éxito. Y así ha ocurrido en esta ocasión, una investigación en la que ustedes supieron adentrarse minuciosamente en el baile del Pámpano Roto.

    Un abrazo,

    ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO.

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  11. ese baile de las 7 hojas de llames me lo conto mi abuelo solo participaba los pretendientes a pedir la mano para casarse en un coro alrededor de la chica usaban para baile tambores y flautas la ultima que vio su abuelo fue sobre 1886 en milan de tejina

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  12. Gracias Anónimo. La verdad que no tenía conocimiento de que en la vecina Tenerife, en el municipio de la Laguna, en Tejina esta práctica o danza fálica del Pampano roto, hubiera llegado... Siempre pensé que llegó a las islas al soco de la caña de azúcar y de los esclavos que por aquí recalaron... Sin embargo, el folclore obsceno es de los menos estudiados en Canarias... También, me comentaban que en la Aldea de San Nicolás, también llegó a celebrarse esta práctica... En la Aldea hubo un importante asentamiento aborigen que se decía que en la noche hasta más de cien fuegos se contaba.
    Lo dicho, gracias por su aportación y, le agradecería si tiene algun otro dato, por pequeño que sea me lo hiciera llegar..
    Un saludo.

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  13. hola es una pena no haberme enterado de que existia este baile en otros sitios yo me quede alucinado cuando vi su articulo recordando lo de mi abuelo cuando me lo conto no melo creia pero ahora se que es verdad gracias de todas formas

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  14. Y yo lo que digo.. ¿y si esas personas que entrevistaron la hubiesen practicado, creen que lo iban a reconocer ante unos desconocidos?. No estamos hablando de una danza ni de una expresión folclórica cualquiera. Lo mismo pasa con los aspectos de la brujería en Canarias. Eso siempre estuvo mal visto por el poder establecido, donde el poder religioso era evidente. Parece que se nos olvida un poco estudiar el contexto en el que este tipo de tradiciones se pudiesen transmitir. Muchas veces sólo a través de determinadas familias y prácticamente en secreto, para evitar represiones. Y la represión social siempre estuvo ahí, no sólo durante el Franquismo.

    Saludos.

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  15. Amigo anónimo: no es tan grave el tema como para ocultar tu nombre. En todo momento se dice que está desaparecida y que solo hasta nuestros días llegó la transmisión oral. El primer estudio sobre esta danza lo realizó alguien con el que hay que destocarse: Lothar Siemens. También se señala que el folclore obsceno, no está suficientemente estudiado, como tampoco lo está el "gorgojito".
    José Pérez Vidal, dice en su publicación sobre el folclore que se empezó a estudiar tardíamente allá por 1.925 y el "pámpano", habla de casi la época de la conquista, cuando la iglesia establecida en Agüimes, no llegaba al barranco de Guayadeque.
    un abrazo y espero que le haya aclarado algo sus dudas.

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  16. Noticia que creo será de interés para todos los que hemos terminado en este blog buscando información sobre esta tema: RTVE ha subido a su web el programa Raíces - El Pámpano Roto.

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  17. En un sitio del norte de Gran Canaria cuando éramos pequeños vimos un fuego en la montaña y fuimos, y estaban haciendo eso. Hace como 25 años, aún se hace en secreto pero se guarda con mucho celo. No puedo decir más. Solo que forma parte de un ritual conectado con las curanderas.

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  18. Recuerdo ver ese capítulo de "Senderos Isleños", es una pena que TVE no los cuelgue en su web. Hoy he visto el capítulo de Raíces que no conocía.
    Saludos.

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  19. Relacionar todo lo desconocido con relidades de fuera suele ser muy típico de modelo psicológico del colono y del colonizado. Hablar del pámpano roto no como una posible pervivencia sino como un influjo de la población negra traida para la caña es como buscar causas extraterrestres. ¿porqué no plantear otras posibles conexiones? ¿Portqué no ver en esa danza ritual un paralelismo con danzas bereberes como la noche de la confusión? Tenemos esa maldita costumbre de buscarlo todo fuera, allende los mares, por complejo, por ignorancia o algo peor: por cobardía. Demasiado folclorista desarraigado... ¿porqué no haber empezado estudiando los materiasles empleados, las formas de elaborar esos tambores, fláutas, etc...? ¿Y los toques? ¿Eran toques canarios como el tajaraste? ¿Filas enfrentadas hombres-mujeres...? Eso se denomina DRES entre los Tekna. Empiecen por donde deben empezar. Un abrazo

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