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sábado, 2 de enero de 2010

* SE PUEDE MORIR DE AMOR

Este relato, es real, es una historia de amor, de ese amor que nunca falla, del amor verdadero, de ese amor entre una madre y su hijo. Una madre, a la cual, un trágico accidente le arrancó la vida a su hijo. A mi me llegó de manos de Guiller, ella es madre de tres hijos por los cuales siente adoración,  lo ha guardado muchísimos años, y hace unos días me lo entregó, tengo el texto original, me pareció triste, pero a la vez tan bonito y quiero compartirlo, está firmado por Teodoro Sánchez Salto, compañero de trabajo de Petry.

"Se puede morir de Amor"
Se puede morir de amor
abrazado al ser querido.
Se pude morir de amor
como murió aquella flor
cuando un tirano cuchillo
cortó de un cruel tirón
el capullo a ella unido
y por la abierta herida
gota a gota se le fue la savia
poco a poco se le fue la vida.
Sus pétalos se deshojaron
en un suave murmullo...
"No puede vivir ya la flor
si no vive su capullo".


Se puede morir de amor
y hasta la fiera embravecida
se muere de pena y de dolor
en un rincón de su guarida
el día que aquel cazador
le arrebató el retoño de su vida.


Se puede morir de amor.
La historia pasada lo cuenta
cuando nos habla de Romeo
cuando nos habla de Julieta
o los amantes de Teruel...
y es que el amor es cruel
cuando lo es verdadero,
por eso es un error creer
que dos seres que se aman
son dos vidas separadas
y no las dos velas blancas
del mismo y único velero.


Se puede morir de amor
y es lo que tu, Petry, has hecho:
correr, saltar, volar primero...
cortándole así el trecho
para que al llegar él al cielo
fueran tus brazos su lecho
y fuera su cielo tu pecho.


Sí, Jorge, siente eterno orgullo
de la madre que Dios te diera
que supo morir de amor
como las grandes heroinas hicieran
y por amor te dio todo lo suyo.
Murió como aquella hermosa flor
a la que arrancaron su capullo.
Murió como moriste Tú, Señor,
por amor y con los brazos abiertos.
En la tumba reposáis los dos:
flor y capullo en el mismo jarrón puestos
dando al mundo entero esta lección:


"Cuando dos mueren de amor...
siguen viviendo, no están muertos".
Teodoro Sánchez Salto

3 comentarios:

  1. AMIGA LYDIA, HOY, CON ESTE BREVE PERO INTENSO CANTO AL AMOR, ME HAS DESARMADO... UNO QUE SE SIENTE NOSTALGICO Y QUE TIENE DANDO TUMBOS EN LA CABEZA AQUELLA COPLA QUE CANTA MESTISAY..."SI LOS DELFINES MUEREN DE AMORES/ POBRE DE MI QUE HARÁN LOS HOMBRES" QUE SABE DE DESPEDIDAS DE AMIGOS MUY ENTRADOS EN AÑOS QUE AL DARLE LA MANO SE LE EMPAÑA LA VISTA PORQUE ENTIENDEN QUE ES LA ÚLTIMA VEZ QUE NOS MIRAMOS... QUE SON MOMENTOS EN QUE "DECIR ADIÓS, ES COMO MORIR UN POQUITO"...
    ...UNA HISTORIA DE AMOR, APRECIADA LYDIA, DE LAS QUE SÓLO PUEDEN SER PROTAGONISTAS LAS ABNEGADAS MADRES QUE TODO LO SABEN, LO SUFREN, LO SIENTEN... QUE A VECES MIRAN PARA OTRO LADO COMO ESCONDIENDO SU VERGÜENZA Y A LA VEZ DESTAPANDO SU PROFUNDO AMOR...

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  2. Lydia, hoy he llorado con ganas leyendo este relato,La verdad, que como una madre no hay nada en el mundo.."Porque una madre da sin pedir nada a cambio."
    Besitos

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  3. Petry era profesora y le daba clase a Guiller, un día estaba en su trabajo... cuando fueron a buscarla para decirle que su hijo había sufrido un accidente. Ella salió como loca al hospital y cuando llegó le dijeron que su hijo estaba muy mal, que no lo superaría y la primera en no superarlo fue ella, Petry, cayó al suelo y murió en el acto. La enterraron un día como hoy y al día siguiente a su hijo. Esta triste historia, ocurrió hace unos treinta años, y Guiller, su alumna aún la recuerda.

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