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miércoles, 12 de octubre de 2011

* POR QUÉ LA TIERRA SERÁ, DE QUIÉN NO SABE SEMBRAR…

Hace mucho tiempo, quizás más del debido, empecé a contar historias envueltas en sentimientos, sobre árboles singulares o históricos de Canarias. No recuerdo exactamente como comencé a interesarme por cada uno de ellos. Pero hurgando en mi interno “disco duro” llegué a la atinada conclusión que todo tuvo su comienzo cuando una tarde, en el jardín de mi tío, debajo de un exuberante flamboyán, jugaba con unas espigas de las que sobresalían unas flores llamadas “conejitos” que al hacer presión sobre ellas abrían y cerraban su boca. Recuerdo que mi tío, JUAN SOSA SUÁREZ “BELARMINO” me agarró de la mano y me llevó unos metros por debajo de su casa, hasta una triangular plazoleta que recibían la sombra de unos majestuosos laureles de indias.

A la sombrita, sentaditos en un banco de piedra de Arucas, me contaba historias tendentes a llamar mi atención… Una de ellas, referida al viaje realizado por aquellos majestuosos árboles que llegaron a las islas tras un larguísimo recorrido… Me contó, cuánto lamentaba haber apedreado con su inocencia de niño, tan bellos ejemplares… y me habló desde lo más profundo de su alma de poeta, con infinita ternura. No alcanzaba mi estrecho conocimiento a encontrar sentido a sus versos, hasta que años más tarde me dedicó una publicación poética: “Hojas del árbol caído, juguetes del viento son”…

Quizás, fue ese el motor que mi impulso a escribir, sobre algunos árboles…

Hoy, repasando apuntes, me adentré en la vida del irrepetible Atahualpa Yupanqui, que en el tema “Pregúntale a Juan”, me hizo reflexionar profundamente. Dice, a modo de introducción, con sensibilidad exquisita…

“No hay ni sombra, ni árboles… todo se fue… el hachero, de torso desnudo y hacha pronta, hablaba con el árbol… perdóname hermano. No es mi culpa… lo siento... Tremendo drama que tiene la selva poblada de pájaros cuando empieza a clarear el día y la selva enmudece: los hachazos, suena como campanazos… los pájaros huyen… ya no tienen por qué volver… la selva se queda sin canto... solo el hombre alguna vez reza y exclama: ¡por qué la tierra será del que no sabe sembrar!"

"PREGÚNTALE A JUAN"


SEMBRANDO LA TIERRA JUAN

SE PUSO UN DÍA A PENSAR

POR QUÉ LA TIERRA SERÁ

DEL QUE NO SABE SEMBRAR….

LE PIDO PERDON AL ÁRBOL

CUANDO LO VOY A TRONCHAR

Y EL ÁRBOL ME DIJO UN DÍA

YO TAMBIÉN ME LLAMO JUAN

TUVE EN MIS RAMAS UN NIDO…

YO SÉ TAL VEZ VOLVERÁN

LOS PAJAROS SIEMPRE VUELAN

YO NUNCA APRENDÍ VOLAR….

TAL VEZ UN DÍA PENSANDO Y PENSANDO

UN DÍA APRENDA A VOLAR.

TRISTE LA VIDA AL CAMPO

ARAR SEMBRAR Y ESPERAR,

EL VERANO, EL OTOÑO,

EL INVIERNO TODO IGUAL.

TAL VEZ PENSANDO UN DÍA APRENDA A VOLAR…

ALFREDO AYALA OJEDA

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