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domingo, 1 de abril de 2012

* DE LA ALEGRÍA A LA TRISTEZA


Me invadía la alegría cuando hace un año exactamente escribí, en este mismo blog, un breve artículo sobre la cantidad de agua que había empapado nuestras islas. Fue tan beneficiosa como abundante la lluvia, que no pude contener mi euforia y la titulé, parafraseando una expresión del desaparecido folclorista galdense José María Gil: “¡Qué alegría, las islas están llovías!”….

Llover en las islas, para mí y para los canarios, es siempre muy buena noticia. Porque la lluvia benefactora, la vivifica campos, hombres y tierras es, para el isleño, algo más que una fiesta grande. Una fiesta que nos moviliza a todos… Que a nadie deja indiferente… Me viene a la memoria aquellas carreras para alongarme en la barandilla del desaparecido Puente de Piedra y estar durante largo rato contemplando el agua que corría, de banda a banda, por el histórico barranco Guiniguada… Recuerdo que en mi infancia, con pantalón corto, mi padre acomodaba a la familia en un “fotingo”… “Jincaba” dentro del coche unas gabardinas y nos llevaba al campo… Previamente, paraba en las inmediaciones de la iglesia de Tamaraceite, comprábamos un papelón de “güevos” duros, un puño de sal gorda, pan bizcochao, queso, agua y recorríamos los municipios de Arucas, Firgas, Moya hasta recalar por la zona del noroeste y con el oscuro de la noche hacer el regreso…

A estas “sedientas islas”, cuando la lluvia nos visita, le ponemos nuestra mejor cara. La lluvia, es una visita siempre bien recibida…
Por eso, desde que caen unas cuantas gotas, chaparrón, tromba o un simple sirimiri, no podemos resistir la tentación de comprobar con nuestros propios ojos el estado de nuestras presas… Entonces, movilizamos familiares, amigos y vecinos y nos encaminamos  a los altos de la isla para ser testigos  del gratísimo momento… Nos apresuramos a recorrer las presas de las islas y ser testigos de cómo escurre el agua por las laderas, hasta que los barrancos van sometiéndola al orden, calmándose su salvaje y alocada carrera en nuestras grandes presas…

En cafetines, bares, en el seno familiar, la lluvia es la protagonista principal…  En todos los corrillos se habla de ella.  Al regreso de nuestra particular gira por la isla,  calados hasta los huesos, relatamos en apresurada crónica verbal nuestra impresión… No contentos con ello, adornamos nuestro relato con tópicos de siempre:
“La radio dijo que llovió en Sabinosa y cuando llueve allí, reina el tiempito herreño que dicen los viejos de las islas que si llueve en Sabinosa, llueve en todas las islas”… Pues ayer, cuando bajaba de Tafira, se veía Fuerteventura… lo dice atinadamente el refranero:

“Cuando se ve Fuerteventura, lluvia segura”… “Las gavias, están bien bebidas”…  Se suceden los comentarios, que los hay variados para gustos y situaciones…  Y, poniendo la puntilla,  terminamos adornando nuestras palabras con el tópico: ¡qué tierra tan agradecida! Proclamamos a los cuatro vientos la sana intención de volver el próximo fin de semana al campito, a la cumbre, a disfrutar del aire sano… del verde manto que la cubre como por arte de magia, casi en una abrir y cerrar de ojos  y a confirmar la cantidad de agua embalsada…

Al siguiente día leemos los titulares de los periódicos, las emisoras de radio, la tele, para reafirmar nuestra opinión… “¡Hay agua para varios años!” “¡Las presas están repletas!” y entonces respiramos aliviados ante la abundancia acumulada.

Quizás la gente nueva, no tengan conocimiento exacto de la economía del agua de nuestros mayores. El “trabajito” que ha significado para nuestros padres y abuelos la carencia del agua… Recuerdo, casi esperando turno, la salida a las acequias de nuestras madres y abuelas para lavar y tender la ropita de casa… Los hombres, con sus cacharros pendiendo del “gancho”, atravesado entre los hombros para ir a los nacientes o pilares a buscar el agua que necesitaban para el consumo familiar… Recuerdo de pequeño y hasta de galletón, que en mi casa, como en otros muchos lugares, reinaba la prudencia en el uso del agua… el bidón de la azotea, era la medida para la familia. Del buen uso y administración dependíamos los miembros de la unidad familiar… ¡cómo nos “supía” el buchito de agua fresquita de la pila de estilar…! Vamos que el agua se administraba y compartía  como la vida…
Hoy, la gente joven, desconoce las penurias  y trabajos de aquellos tiempos… Hoy, los aljibes, las potabilizadoras, suministran agua en abundancia, pero a mí, que tengo otra cultura del agua, me duele el despilfarro que suele hacerse. Ese de lavarse las manos con el chorro abierto como queriendo calmar la sed del insaciable sumidero…
Y recuerdo y leo con sorpresa que en el invierno pasado, a bombo y platillo se difundió y yo lo comprobé con mis ojitos, que las presas estaban al límite de su capacidad… Fue tanta el agua recogida que decían Cabildos, instituciones y políticos – de los que poco o nada me valen sus palabras- que había abundancia de agua para los próximos años… Ahora, cuando no ha transcurrido más que unos meses el agua escasea y se encarece… Que las presas están resecas… Que cultivos como las “papitas”, se han ido al mismísimo carajo… Que poco o nada se ha plantado de otros cultivos… Que, ante la falta de pastos, le crecen los problemas a nuestros sacrificados ganaderos obligados a tirar de sus ahorros para alimentar al ganado con pienso… 

Marzo, ha pasado sin pena ni gloria… De nuevo, el sufrido campesino, mira esperanzado al cielo y al suelo… Es tiempo de espera: espera que se hagan efectivas las subvenciones de hace años y espera que el refranero acierte en su predicción: “ABRIL, LLUVIAS MIL”.

ALFREDO AYALA OJEDA

1 comentario:

  1. CANDIDA MEDINA ALVAREZ1 de abril de 2012, 23:36

    MAESTRO ALFREDO,FALTA QUE SE CUMPLA EL DICHO TAN CONOCIDO DE CARNAVAL EN LA PLAZA SEMANA SANTA EN CASA ,AJUALÁ SE CUMPLA CRISTIANO DITO SEA DIOS EN MI CASA PÁRESE QUE NOS MIRÓ UN TUERTO ME EXPLICO DE TODOS ES SABÍDO QUE LA JERINGADA CRISIS SE METIÓ DE OCUPA EN MI CHOZO POS SE NOS OCURRIÓ DEDICARNOS A CULTIVAR UNAS PAPITAS Y VERDURAS PA ECHAR UN POTAJITO AL FUEGO Y FITE TU...AHORA TODO PAL CARAJO NI GOTO AGUA DE LLUVIA TOCA RESIGNARSE ESPEREMOS QUE MAÑANA SE CUMPLA LO QUE DICE EL TELEDIARIO QUE LLOVERÁ CLARO.... QUE CON UNA SORISMITA NO ES SUFISIENTE CUANTO DARÍA HOY POR ENFANGARME LAS CHOLAS AYY...BENDITO LO QUE YO LE DIGA Y ... QUIEREN SACAR ORO DEL MAR¡¡ COÑO!! DESALADORAS ES LO QUE JACE FALTA QUE CADA VES LLUEVE MENOS Y QUE SE DEJEN DE PAJARITOS PREÑAOS

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