Seguidores

domingo, 18 de octubre de 2009

* LA JOYA DE NUESTRO FOLCLORE: “LOS RANCHOS DE ÁNIMAS Y PASCUAS”


Duele pensar que expresiones populares que tuvieron vigencia durante siglos hoy sólo sean conocidas por especialistas, eruditos y algún que otro preocupado por el mantenimiento de nuestras tradiciones: las que hemos heredado y las que hemos creado… Así, conocemos lo escrito y estudiado por Elfidio Alonso, Lothar Siemens, Fernando Díaz Cutillas, Sebastian Jiménez Sánchez, Navarro Artíles, etc, etc. Ellos y algún otro, entre los que me cuento, nos hemos ocupado y preocupado, por la constante amenaza que se cierne sobre una de las joyas más valiosas de la música popular: los ranchos de Ánimas y de Pascuas.

Haciendo un ejercicio de aproximación, para mejor comprensión de cuantos lean esta modesta aportación, debo decir que, allá por los siglos XV y XVI, llegó la tradición de los ranchos a las islas… Entraron, de la mano de los franciscanos, por Lanzarote y desde ahí se extendieron… En la nueva sociedad tras la conquista y colonización, el factor religioso de los recién llegados se impone como elemento esencial de cohesión y fusión… Los Ranchos de Ánimas tenían la función de recorrer las casas principales de los pueblos y recoger fondos para abonar las misas de los difuntos.

Para el pueblo llano, para la inmensa mayoría, tan religiosa y honrada como carente de recursos, cumplir el ritual de la propia muerte y la de sus familiares, era grave problema. No bastaba la tierra para proporcionar merecido descanso tras una existencia agobiada por estrecheces, penurias y esfuerzos sobrehumanos. No, las ánimas exigían oportunas celebraciones religiosas para alcanzar un adecuado reposo eterno. Eso era caro, los gastos seguían agobiando al pobre tanto en su vida como en su muerte y el humilde se veía cargando el saco de la pobreza toda la eternidad…

Los ranchos, salían de ronda el día 1 de noviembre con el propósito de recaudar limosnas para las ánimas benditas… lo hacían noche tras noche, hasta el día 13 de diciembre, festividad de Santa Lucía, en que el rancho, se convertía en rancho de Pascuas y comenzaba a cantar la Natividad de Jesús, sí, el rancho hacia la doble función: Ánimas y Pascuas, las salidas terminaban el día 2 de febrero, festividad de la purificación de la Virgen de las Candelas o de Candelaria.



Era la fórmula que ante el desamparo del muerto pobre, la sociedad se organizó para arreglar tan serio problema y recaudar los fondos necesarios, que permitiesen dar digna sepultura y descanso eterno a los fallecidos. Estos grupos, acompañándose de instrumentos como panderos, sonajas, espadas a los que se fueron sumando otros propios de la música popular, recorrían las calles en fechas determinadas, rogando con sus cantos la caridad pública para sus nobles fines.

El día 1 de noviembre, festividad de todos los Santos y de Difuntos, se conmemora en las iglesias con oraciones y súplicas destinadas a pedir auxilio para necesidades públicas o particulares y actos litúrgicos y en los cementerios, familiares y amigos adornan con flores las tumbas de los seres queridos, a la vez que elevan al Santísimo oraciones.

HOY, LOS RANCHOS TIENEN PRESENCIA EN DISTINTOS PUNTOS DE NUESTRA GEOGRAFIA: EN TEROR, EN LA ALDEA DE SAN NICOLÁS, EN VALSEQUILLO, EN TUINEJE, EN TEGUISE, EN DISTINTOS PUNTOS DE LANZAROTE.

ALFREDO AYALA OJEDA

4 comentarios:

  1. Amigo Ayala, lo he seguido detenidamente, al igual que a su padre y hermana Marisol Ayala, en periodicos, en radio y durante un larguisimo tiempo, en televisión, en la Española, con sus "Senderos Isleños" y ahora en la Autonómica, con su "Andar Canarias". Le admiro y creo que Canarias, tiene una deuda con la familia Ayala.
    siga usted, le necesitamos. Este articulo sobre los Ranchos demuestra su defensa por nuestrs triciones.

    ResponderEliminar
  2. Totalmente de acuerdo con el amigo Rubén Artiles, Canarias le debe mucho.

    ResponderEliminar
  3. SIN PALABRAS,LO ADMIRO AMIGO.

    ResponderEliminar
  4. Dentro de su origen común, cada Rancho es único, debido a la evolución que cada uno ha experimentado, por lo que cada Rancho por sí mismo es una auténtica joya.
    En los tiempos que corren los Ranchos son una especie en peligro de extinción, a pesar del valioso patrimonio cultural, religioso y tradicional que atesoran por todo ello deberíamos luchar para que nuestras raices no se sequen nutriendolas cada día con la supervivencia de nuestras tradiciones

    ResponderEliminar