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miércoles, 21 de octubre de 2009

* DEL HISTÓRICO ENFRENTAMIENTO ENTRE EL VIEJO CAMURRIA Y EL “FARO DE MASPALOMAS"




El viejo Camurria, era agradable, simpático y dicharachero… Tenía, chispa… Medía, más o menos sobre 1.75 y pesaba unos 80/85 kilos…Unía a su humor socarrón, un trato exquisito… Nunca lo vi luchar… Pero si tuve la fortuna de conocerlo, estrechar su mano y hablar con él en distintas ocasiones… lo recuerdo, incluso, cuando el Archipiélago entero, le brindó distintos homenajes de gratitud por su arte y por su genio… Le recuerdo, en el viejo Campo España, con la vista empañada por la emoción, con las manos en alto diciendo adiós a los aficionados… El viejo Camurria, era tinerfeño, pero para los aficionados a la lucha, Camurria no era ni de aquí ni de allá… Fue, como un resumen del arte… Algo así como un Maradona, pero en lucha canaria… De él, decían los entendidos, era el mejor, el “Campeón”…

Sin embargo hay que reconocer que la Lucha Canaria, en la época a la que me refiero, no había una regla, una competición para proclamar al Campeón… Campeón, por tanto, era el luchador de moda, el “as” que el público, en aclamación popular, daba cuando brindaban tardes de gloria.

Después, la costumbre pasó al papel y llegaron las normas, los reglamentos…

Yo, repito, conocí al viejo Camurría… incluso, cuando TVE-C me trasladó a la isla de Tenerife, la única entrevista que se le realizó a este distinguido luchador, y que aún se conserva en los archivos de Televisión Española, se hizo por una indicación mía al amigo y periodista tinerfeño Andrés Chávez… Recuerdo que el viejo Camurria, entre lágrimas, hablaba de la ingratitud que había sufrido en este deporte y añadía que le habían reconocido los méritos en una provincia y en otra no…

Paralelamente, por aquél entonces, en la provincia de Las Palmas, había otro fenomenal luchador: José Rodríguez Franco “el Faro de Maspalomas”… El Faro, era un hombre alto, espigado, ateado, sin un gramo de grasa que rozaba los dos metros. Tenía un poder desmedido… de él se contaban hazañas y demostraciones de poder increible. Se decía y me contó que había matado un toro de un puñetazo, que era capaz de cargar dos sacos de cemento, uno en cada hombro y colocarse el tercero en la cintura, levantar una mesa de billar, empenicar el arado, - ya contaré algunas de estas cosillas de “maestro Pepe", como cariñosamente yo le llamaba -… Verlo salir al terrero, joven, pelado al alemán, saludando al público con las manos en cruz, daba la impresión de ver un avión despegando… era inusual… Yo, que soy bajito, más bien profundo, que la primera vez que le di la mano creí estrechar una mano de plátano, impresionado por su talla le llegue a llamar “El último guanche”… El Faro, representaba la fuerza; el viejo Camurria, el arte. Ambos, gozaban de un buen ganado prestigio…



Camurria, era un hombre pequeño, que me dijo en una de las tantas conversaciones que sostuvimos, que él cuando veía salir a un hombre al terrero, sabia por qué lucha se caía…

El Faro y Camurria, eran dos viejos conocidos. Dos amigos, que se respetaban y que cuando salían al terrero, al menor descuido uno metía al otro debajo…Muchas veces se habían enfrentado… Camurria, sabia que el Faro, desde la voz de ¡ya!, lo iba a suspender de la arena: “ a los hombres pequeños, (dicta la experiencia) hay que derribarlos en el aire” porque como después de levantarlo lo pongas en el suelo, te da un disgusto… Camurria, estrecha la mano de su adversario, y con la otra le sacude repetidamente la espalda… mientras, le dice al Faro:

-“Maestro Pepe", cuando usted me levante yo le toco el hombro en señal de caído y usted me pone en la arena… no me vaya a dar un pencazo…

El Faro, que apreciaba mucho a Camurria, le dijo: “de acuerdo”

Los dos hombres se agachan …y dicho y hecho… el Faro, a la voz de ¡Ya!, calzó por Camurria y le dejó los pies pal´cielo… Camurria, le tocó el hombro y el Foro, lo puso con suavidad en la arena pero Camurria, nada mas estar con el pie en la arena, le metió una burra al Faro y aquellos dos metros de hombre quedaron tumbados en el terrero… el público no daba crédito a la hazaña de Camurria… las gradas vibraban de la emoción: “el chico y el grande”, ¡el chico ganó!: el arte se impuso a la fuerza… Camurria, se convirtió en héroe… el público lo aclamaba… todos se rascaban los bolsillos para obsequiarlo… era una locura colectiva… la gente, en pie quería abrazarlo, tocarlo, sentirlo cerca… se decía que 500 duros recogió por esa lucha…

En la orilla del terrero, el Faro, estaba caliente, daba resoplidos como un toro y se paseaba de una lado a otro para calmarse, mientras esperaba para darle una lección a Camurria… por dentro, el Faro, estaba encochinao… se sentía engañado, traicionado por el amigo… ¡¡¡este me las paga…!!!

“Luchadores al terrero…”, se anunciaba por el altavoz…

El Faro, salió disparado para el centro del terrero. Cruzó los brazos y esperó a Camurria que llegaba con la cabeza gacha… El Faro, con los brazos en jarra, esperaba que Camurria agarrara… Camurria, lo miró a los ojos… Lentamente, le sacudía la espalda para quitarle los granos de arena que todavía tenia después del talegazo… el Faro, no soltaba palabra… Camurria, rompe el hielo… ¡¡coño Faro, perdona!! Mi mujer parió anoche gemelos y algo tenía que llevar a casa para alimentar esas dos bocas…

Me decía el Faro, cuando me contó esta anécdota, que soltó tal carcajada que todavía deben estar retumbando en la Plaza de Toros….

Son las pinceladas de dos hombres que fueron referentes en la Lucha Canaria

ALFREDO AYALA OJEDA

7 comentarios:

  1. Tengo que decir, que la foto que ilustra el relato de Alfredo, es del "Faro de Maspalomas" levantando el arado, en el López Socas, allá por el año 1973. ¿Es correcto, señor Ayala?

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  2. Efectivamente... el Faro, luce los fajines de campeón que ganó al tinerfeño luchador Victor Rodríguez... Maestro Pepe, debia estar sobre los 70 años... un día de estos, más bien pronto que tarde, hablaré de lo que pienso que simboliza el "levantamiento del Arado", deporte que el faro popularizó... también hicieron levantamientos, que me acuerde ahora mismo, Hermenegildo Ramírez "brazo de hierro" y yo tuve en mis manos una grabación del Sr. Saavedra, de Gáldar, que hacia sus levantamientos en su finquita `para ejercitarse...

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  3. Si no fuera por este blog y los colaboradores, no me enteraría de estas historias preciosas y emotivas.
    Felicidades

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  4. El nombre de Jose Rodriguez Franco "El Faro de Maspalomas" quedará impreso para siempre en la historia de canarias, al igual que muchos otros que una brega tras otra se ganaron el respeto y la admiración popular. "Las islas son el terrero donde luchan los canarios. Terrero de siete arenas, arenas de siete playas..." no puedo evitar escuchar alguna historia de la lucha canaria sin que esta melodía acuda pronta a mi pensamiento. Para mi esta es "la banda sonora de la luchada".

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  5. hola Anonimo:
    son bellas las anecdotas de la lucha canaria. Ahora, voy a retomar otra entre los que yo creo, según me contaron que fue uno de los mas grandes luchadores e todos los tiempos: don Justo Mesa.
    Hoy, no la pongo en el blog porque me falta repasarla y no tengo ánimo porque tengo el neervio ciático dando la lata... Es como un perro pegao, dicen algunos y ahora entiendo el por qué lo dijeron

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  6. Anonimo.- Vi luchar muchas veces a Pancho Camurria este ariquense de nacimiento, como aficionado a la lucha canaria puedo decir que ha sido uno de los mejores luchadores que he visto en mi vida, recuerdo sus agarradas con Lito el Guajiro en el Campo de España y en el de la Atalaya de Guía.-

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  7. pOR CIERTO ANÓNIMO, APROVECHANDO LA OCASIÓN VOY A CONTAR POR QUÉ EL NOMBRE DE "FARO DE MASPALOMAS"... EL AMIGO JUAN TORRES, PROPIETARIO DEL DESAPARECIDO CINE "TORRECINE", EN VEGUETA, ERA UN BUEN AFICIONADO A LA LUCHA... Y UNO DE LOS POCOS QUE ACUDIAN A PASAR EL DIA EN EL SUR DE LA ISLA... ERAN LOS AÑOS CUARENTA Y POCO... UN DÍA, CUANDO REGRESO DEL SUR, SE FUE A VER LAS LUCHAS EN EL CAMPO ESPAÑA... ENTONCES SALIÓ JOSE RODIGUEZ FRANCO AL TERRERO. SU ESTAMPA DE ENVIDIA. FLACO, ATEADO, Y ESPIGADO... JUAN TORRES LO LLAMO PARA OBSEQUIARLO Y COMO TENIA PRONTO EL HUMOR, LE DIJO "COÑO, YO PENSE QUE HABIA DEJADO EL FARO DE MASPALOMAS EN EL SUR", LOS QUE ESTABAN PRESENTES RIERON LA BROMA Y, DESDE ENTONCES, JOSE RODRIGUEZ EMPEZO A LLAMARSE EL FARO DE MASPOLAS... INCLUSO RECUERDO EN LA PLAZA DE LAS PALMAS QUE CUANDO COINCIDIAN JUAN TORRES Y EL FARO, ESTE SE CRUZABA DE BRAZOS, LE LLAMABA PADRINO Y LE PEDIA LA BENDICION A JUAN TORRES... ¡¡¡QUE ESTAMPA, CABALLERO !!!

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