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jueves, 11 de julio de 2013

* VIVIR NUESTRAS FIESTAS

Mayo, estila fiesta por todo el Archipiélago… Junio, lo sustituye con el fuego renovador y los tradicionales baños de hombres y animales. Detrás llega Julio, esplendoroso, ofreciendo algunas fiestas difíciles de olvidar… San Benito, con la única romería Regional… Y cuando aun no nos hemos repuesto del jolgorio y los enyesques, arranca con fuerza la festividad de nuestra señora, la Virgen del Carmen,  la Virgen del Mar…

Las fiestas del Carmen en la isla de Fuerteventura, aglutina una serie de connotaciones diferenciadoras con cuantas se celebran a lo largo y ancho de nuestro Archipiélago. No quiero decir con esto que sean mejor o peor que otras. Solo digo, sin más, que son diferentes…

En su aspecto más tradicional y con suficiente antelación, los pastores, en presencia del Alcalde, eligen un comisionado que será responsable de impartir justicia en los casos de las dudas que puedan surgir durante la apañada. “La apañada”, no es otra cosa que reunir en un punto concreto llamado gambuesa (corral de piedra seca), a las numerosas cabras dispersas por la zona, que campean a sus anchas en busca de un bocado para alimentarse. No tienen el cuido de ningún pastor. Ellas, constituyen la despensa viva del pastor. Los animales, crecen, viven y paren en libertad… Por eso, cada cierto tiempo se “apaña”, para seleccionarlo y marcarlo. Tras este proceso, vuelven a disfrutar de libertad. En este encierro, se selecciona y marca al ganado guanil (que no tiene marcas). Haciéndole unos “golpes” (pérdida de tejido) en las orejas. Estas marcas, son el DNI de las cabras.

Pero la “apañada” del Carmen que se celebró el pasado sábado, se efectúa con la finalidad de atender amigos y familiares que recalan, en tan señalada fecha dispuestos a festejar el día grande Nuestra Señora La Virgen del Carmen.  En la apañada, algunos animales se sacrifican para dar gusto a una de las joyas de nuestra gastronomía: “El puchero de carne macho”. Por ello, no deja de ser curioso que en este día, en zona de pesca por excelencia, se excluya el pescado y sea la carne la que adquiera protagonismo…

Suele ser normal que la patrona de los pescadores termine, acompañada de una nutrida corte de embarcaciones, en su recorrido marítimo. Pero en otras ocasiones por el litoral. A veces, la Virgen del Carmen, se procesiona tierra adentro como en el caso de Los Realejos. La virgen, recorre por distintos puntos próximos a la Iglesia y luego, es llevada a un altiplano donde se le asoma al mar… En el Puerto de la Cruz, miles de personas esperan pacientemente la embarcación de la Virgen y San Telmo. Aquí, el extraordinario intérprete Chago Melián, desde un balcón, interpreta, como él solo sabe hacerlo, la Salve Marinera… Y en La Isleta, por sus pinas calles, alfombras, música y muchísima devoción, acompaña a la Virgen del Mar durante varios días… El día Grande, se embarca y varias decenas de embarcaciones, la acompañan en su recorrido…

En Gáldar, con intenso programa de actos para todos los gustos y edades, se avecina el día de Santiago, su patrono… Elecciones de Guayarminas y Bentejuí, y una interesantísima romería que colapsa a esta noble zona del Noroeste Grancanario.

Pero ya empiezan, estando estas fiestas en pleno apogeo a crecer otras de renombre en el Archipiélago… La Rama, en Agaete; Los Corazones de Tejina, en Tenerife; San Roque, en Garachico (Tenerife), la Candelaria.

Es posible que muchos no conozcan una fiesta distinta: “la batalla del Turco”, en Barlovento (La Palma), una fiesta divertida que nos cuenta, a setecientos metros sobre el nivel del mar, el desarrollo de aquella histórica batalla naval de Lepanto, de la que ya les anticiparé algunos deliciosos datos. Esta batalla actualmente se escenifica cada tres años y éste, precisamente, toca. 

ALFREDO AYALA OJEDA

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