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viernes, 3 de mayo de 2013

* CRUCES DE EL PINAR, LOS MAYOS Y LOS FUEGOS DE LOS REALEJOS


Según señala el calendario el mes de mayo, numerosas fachadas de domicilios isleños lucen cruces, sencillas, vestidas con distintas flores silvestres de cercanías. Cada casa, cada pago, cada pueblo, enrama su cruz con cuanto ofrece la naturaleza en el mayo florido….

Ayer, de camino para casa, en el diseminado lugar de Ingenio Blanco, en el municipio de Santa María de Guía, tuve ocasión de parar el coche y observar con detenimiento la colocación de algunas sencillas cruces en la fachada de estas casas de campo. Me llegaban recuerdos de otros puntos del Archipiélago donde elaboré para televisión española en Canarias, distintos programas sobre las cruces en Los Realejos, en Santa Cruz, en El Hierro y en La Palma. Eran recuerdos gratos de propios de distintas zonas isleñas que continúan manteniendo en peso, la tradición…

En el nuevo municipio de El Pinar, en la isla de El Hierro, me viene a la memoria aquella vieja copla que cobra vigencia cuando se aproxima tan señaladas fechas…
En el pueblo del Pinar
 tenemos una gran virtud
 todavía conservamos
 la Fiesta de la Cruz.
Y es que las fiestas de La Cruz en esta zona piñera, se vive con auténtica pasión. Una pasión gracias a la cual se mantiene pujante la tradición de vestir la cruz… Durante mucho tiempo estuvimos buscando datos, fechas, apuntes,  que nos situara en aquellos balbuceantes inicios. Pero nadie, contestó con certeza la fecha del inicio de esta costumbre…

Sin embargo, los piñeros nos facilitaron viejos datos  sobre la evolución de estas fiestas de la cruces del Pinar… Inicialmente, las cruces rivalizaban entre los barrios de Taibique y El Gusano, pero con el paso del tiempo y el crecimiento poblacional del barrio de Las Casas, la rivalidad se entabla entre Las Casas y Taibique…

Las cruces, celosamente, se custodian en casas particulares y quienes la custodian deben tener “un sueño ligero”,  virtud indispensable. Como hay que vestir la cruz, es un secreto bien guardado. Antiguamente, las cruces se vestían con flores, después, con pañuelos de seda o ricos bordados, más tarde con postales y en la actualidad con joyas que desinteresadamente prestan los vecinos… Para ello un grupo de jóvenes durante varios días van de puerta en puerta solicitando las joyas: cadenas, medallas, esclavas, sarcillos… Vestir la Cruz, es un trabajo meticuloso pues en uno y otro extremo deben tener armonía, belleza y muchísima delicadeza…

Con las cruces, totalmente vestidas, el día 3 de Mayo, las cruces, acompañadas de los bailarines herreños y al son de pitos, chácaras y tambores, parten desde su barrio, camino hacia el pino granadillo. Es la primera ocasión en que se puede apreciar el trabajo de las responsables, de Vestir la Cruz… Desde ahí, parten hacia la iglesia y terminada la Santa Misa, procesionan junto a la Virgen de La Luz…

En la Plaza, finaliza el festejo. Las cruces, situadas una junta a otra, rivalizan. Los vecinos y curiosos aprovechan el momento para inmortalizar el momento con sus cámaras fotográficas, mientras  se ofrece a  cuantos acuden a esta citan con la tradición, la amplia variedad  de la repostería de la isla…

Las andas en que van sendas cruces, las llevan cuatro mujeres, solteras y vírgenes y cuenta la tradición que al año siguiente de cargar con La Cruz, encontrarán novio y abandonarán la soltería, para fundar una familia…

Las fiestas de la Cruz, tiene amplia resonancia en todo el archipiélago. Así en Los Realejos, tras la procesión, estalla el cielo en mil pedazos para ofrecer a los visitantes la mayor exhibición pirotécnica de Canarias…

Y en la isla de La Palma, aparecen Los Mayos: una legión de muñecos de trapo que, cuantos le dan forma, colocan en distintos y estratégicos lugares, bien como crítica o solo rememorando profesiones casi desaparecidas… Así lo hemos visto como llamada a la prudencia en las carreteras, con Mayos lesionados en medio de la carretera, en tertulias en jardines o plazas, como pintores colgados de larguísimas escaleras, con sus cacharros de pintura y atuendo adecuado o simplemente en torno a una mesa montando un tenderete… Esta tradición que estuvo interrumpida durante muchos años volvió a recuperarse en la isla a mediados de los años noventa… Por cierto, hace unos días la asociación de vecinos fue visitada por unos desalmados, causando considerables destrozos y desaparición de numerosos Mayos…

ALFREDO AYALA OJEDA

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