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lunes, 26 de diciembre de 2011

* “SOLO MUERE, QUIÉN NO SE RECUERDA”


Ni que decir tiene la amistad que me unió, durante muchos años  a Sergio Correa. Paseos, confidencias, largas conversaciones folclóricas, análisis, amanecidas, programas, transmisiones, humor  y proyectos, muchos de ellos truncados por las sorpresas que da la vida... Sergito, fecundo, recalaba por mi despacho, en El Sebadal, un día sí y otro también. Sacaba de su “mariconera”, agenda, teléfono y pluma estilográfica... Escribía sin parar, en mayúsculas, coplas, encuentros, datos y escuchábamos con devoción, numerosos discos que nos enviaban desde los más apartados rincones…

Ayer, -solía decirme-,  hablé con un grupito… o, casualmente me tropecé con un solista que nunca ha estado en la tele y aquí están los datos. Sergito, era un manantial de información… Observador, eran poquitos los detalles se le escapaban. Era, noblote. Hombre de mano tendida… Dispuesto para arrimar el hombro allá donde hiciera falta… Memorión como él solo, conocía, a bote pronto, la autoría de numerosos compositores o letristas con historias incluidas. En música e intérpretes de la otra orilla, lo conocía todo. En su casa, poseía una amplísima documentación. En nuestro recorrido adquiría numerosos CD y publicaciones.


Sergito, un día, como casi siempre, vino a verme. Tenía, bajo el brazo, un tocho de escritos sujetos, de coplas, historias y vivencias… Lo recibí diciéndole: ¡¡hoy traes el sobaco ilustrado!! Y nos reímos durante un buen rato, mientras en la mesa lo ojeaba cuidadosamente. Era, una historia minuciosamente elaborada…  ¡Esta es mi locura! Quiero, añadió, hacer una publicación de estas coplas que tienen historia reales de hechos y situaciones. Personajes irrepetibles, con los que he compartido muchos momentos o vivido de raspafilón algunos instantes… Creo que es una historia viva, levantada de una manera distinta, más referida a Gran Canaria pero con anotaciones sobre otras islas. Y terminó diciéndome: me gustaría que lo ojearas… Durante días, leí y releí el extenso trabajo.

Personajes como “La Perejila”, Antoñita la Cubana, Dacio Ferreras, lugares de encuentros como la Solana, Casa de mi Tía, La copa, el Tambanova o el Cuasquías, grupos como los granjeros,  Gofiones,  Sabandeños, la ternura de Valentina la de Sabinosa, Vicente Hernández “El Canario”, María Mérida… Romances… ¡en fin!, una publicación valiosa, de puño y letra que, estimo acta notarial de los últimos 30 años…. ¡Qué locura, le dije…! ¡Sí!, me replicó… ¡¡Pues bendita locura amigo!!

Entre las numerosas historias, que dieron pie a la obra que me refiero, recuerdo una sobre “El Camisón de mi abuela”. Es una conversación entre él y su madre… “Eran tiempos en que en las conversaciones con mi madre, no había la duda: Ella, decía; yo obedecía. Así, no habían errores…”
 

Es una densa publicación que ha quedado ahí, entre sus pertenencias, durmiendo el sueño de los justos hasta que alguien de un paso al frente y la haga pública… Algunas de ellas, Sergio Correa, se las entregó para su publicación en el blog de Lydia Díaz, www.etnografiayfolclore.org. De esa publicación entresaco una de sus coplas de malagueña:

Cuando me tenga que ir
Partiré como he llegado
Desnudo, casi dormido
Soñando con lo vivido
Llorando pero callado.


Amanecía el día 24, cuando recibí la noticia. Señalado día en que esperas la caída de la noche para reunirte con los tuyos.  Señalado día que esperas la noticia grata, el abrazo cálido de parientes y amigos. Señalado día en el que se te queda el corazón hecho añicos porque Sergito, el amigo, no está entre nosotros.

Para despedirlo, en el tanatorio de San Miguel, en Las Torres, numerosos amigos se dieron cita.

Descansa en Paz, amigo. 


ALFREDO AYALA OJEDA

2 comentarios:

  1. Amigo Alfredo, me traes a la memoria el día en que conocí a Sergio. Yo, un pollillo todavía, era una termita de los programas que en aquella época hablaban de nuestra cultura, por lo que admiraba a aquel "Viejo Tenderetero" que de vez en cuando asomaba la cabeza con su bombo por la caja tonta. El destino quiso que lo conociera en una gala benéfica en el Centro Psiquiátrico de Tafira. Allí estaba yo con un grupo de artistas en mi época de intérprete de música melódico y cerraban la gala los "Viejos tendereteros". Desde ahí me une a Sergio una amistad alimentada por el amor a nuestra música y nuestra cultura. Estuve más tarde con él en el grupo mencionado, en una de sus últimas etapas junto a mi hermano también. Los ensayos se realizaban en un local que al final del Paseo San Antonio, en Las Palmas, tenía por nombre LA SOLANA. En fin, muchas horas compartimos que hoy son el verdadero tesoro de nuestra amistad. Me gustaría hacer pública una copla, de tantas que me pasó para musicar, y que hace alusión a la isa y a mi querido barrio marinero de San Cristóbal:

    CANTA ISA MARINERA,
    ESPARRAMADA Y PORTEÑA,
    CON TUS TONOS PARRANDEROS,
    EN SAN CRISTÓBAL SE SUEÑA.

    Querido Sergio, un abrazo grandísimo donde quiera que te halles. A buen seguro estarás haciendo gala de ese humor y esa bondad que siempre te caracterizó.

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  2. alfredo me he quedado muy sorprendida leyendo, lo de SERGIO CORREA ..cuando estaba leyendo no me lo podia creer, yo no lo he conocido personalmente, pero me gustaba mucho verlo, simpatico como nadie verlo solo te daba ganas del reir
    solo le dire a su familia que lo siento mucho ,para mi se fue uno de los grandes, pues no reiamos tanto mi marido como yo cuando en la BODEGA DE JULIAN salia el que bien lo sabia hacer, nunca se olvidara se fue el dia justo de recordar
    mas ayer mismo estaba mirando el vidio donde cantaba lydia diaz y el al lado de ella
    que descase en paz querido amigo SERGIO CORREA te hecharemos de menos donde este estaras con tus chistes

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