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viernes, 5 de septiembre de 2014

* “LA BARRIDA” DE ORLANDO SÁNCHEZ “EL ESTUDIANTE”

Hace unos días, una lectora solicitaba de este blog que dirige Lydia Díaz, información referida a uno de los hombres grandes de nuestro vernáculo deporte: Orlando Sánchez “El Estudiante”.

Y como la Lucha Canaria es un deporte que me puede, pues me puse manos a la obra rebuscando en mis archivos para condensar la dilatada historia de este genial luchador que militó en distintos equipos: “Adargoma”,” Rumbo”,” Unión Telde” y, sobre todo en el equipo rojillo “Vencedor”, un club que tenía su laboratorio en la subida al Risco de San Nicolás. Muchas veces, por la tardecita,  acudí a presenciar los blandeos de aquellos notables luchadores de la época: Alfredo Martín “El Palmero Olímpico”, Pollo de San Nicolás, Tino Diepa, Pollo de los Reyes, Pollo de la Hoyeta, Feluco y Orlando Sánchez, entre otros. 

Campeaba en los terreros, en la época a la que refiero, el “Coloso” Abel Cárdenes, todo un campeonísimo que llegó tarde a la práctica de la Lucha. Recuerdo que me contaba Cárdenes, en su domicilio en la calle de Los Reyes, que comenzó en la lucha cuando tenía 28 años.  Fue tal la influencia de Cárdenes en los terreros que a los equipos en que militó siempre quedaron campeones. Cárdenes, tenía tendencia a engordar. Sus entrenos, eran larguísimos. Llegaba antes que nadie a la cancha. Allí, durante más de dos horas, hacía piernas jugando al baloncesto. Picando incansable, el balón en el suelo… Y después a entrenar lucha. Su  permanencia en los terreros fue larguísima. También, sus barridas, desafíos, títulos… Se proclamó campeón en aquel encuentro disputado en Gáldar, en la calle larga, frente a Alfredo Martín “El Palmero”…

Cárdenes, luchó contra lo mejor y los venció.   Todos, cuando Cárdenes se plantaba en el terrero, sabían el resultado final de la lucha. Pero todos acudíamos a la cita para ver quién era capaz de dar con el “coloso” en tierra… Y allí estaba Orlando, “El Estudiante” que se le atragantó al campeonísimo, tal como relata esta crónica extraída del libro que publiqué sobre “La Lucha Canaria”, como homenaje a mi padre, Antonio Ayala. Léanla y disfruten de una gesta que permanece viva en el recuerdo de cuantos tuvimos el privilegio de ser testigos…


“LA GRAN FAENA DE ORLANDO EN ARUCAS”

Ayer, por la mañana, en Arucas, se celebró una luchada que mantuvo tenso el interés de los aficionados que la presenciaron. Una jornada imborrable, que desbordó los ánimos, hasta el extremo de ser paseado en hombros el héroe de la jornada, Orlando Sánchez que venció a nueve contrarios, logrando la victoria para su bando, cuando ya parecía imposible que pudiera remontarse el tanteo de 11-3.
Las tres únicas victorias del “Vencedor” habían sido por obra de José Ruano venciendo a Antonio Rodríguez y “El Palmero” que luchando como él sabe y puede, cuando  quiere,  eliminó a “Guajiro”, con luchas de arte y a “Sucurucu” de igual forma; “Ajódar” había tenido sus baluartes en Pedro Ramírez, “Lalo” Tacoronte, Pancho Molina – ése venció a Borito-  y Cárdenes, venciendo a “Palmero” y dos “pollillos” más. En ese momento salió Orlando al terrero – aunque no estaba en lista- y comenzó por eliminar a Pancho Molina, después a “Cubanito”, José Díaz, Calixto Miranda y “Pollo del Risco”. Cinco en total. Fue entonces cuando salió Abel Cárdenes – con el resultado 11-8 a favor del “Ajódar” – dispuesto a quitar a Orlando de en medio y asegurar la victoria para su equipo. Pero Orlando Sánchez estaba en vena de aciertos porque arte y poder no le falta, y con esa rabia singular, bien aprovechadito, trabó una potente burra que apalancó, sin pararse un momento, para atrás, defendiéndose Cárdenes  hasta lo indecible, pero sin poder evitar la caída. Fue una lucha que abrió las válvulas del entusiasmo popular, lanzándose los espectadores al terrero para abrazar a Orlando y premiarle con pesetas. En la siguiente “pegada”,  con un ambiente cargado de emoción, Orlando aprovechó el momento del cambio de Cárdenes para meterse dentro, por la izquierda, intentando la cogida de muslo, pero Cárdenes haciendo alarde de unas facultades inigualables, le sacó muy bien por caderas, logrando la igualada. Lucha a lucha ambos, vuelven a pegar. Orlando muestra el agotamiento propio del esfuerzo, pero no pierde su ánimo y vuelve a emburrar, en esfuerzo supremo, resistiendo Cárdenes los reflechones hasta que finalmente el “coloso” quedó vencido. La victoria de Orlando fue acogida con una explosión de entusiasmo, entusiasmo que se desbordó al final cuando Orlando siguiendo su espectacular “barrida” dio en tierra con “Lalo” Tacoronte, Domingo Rodríguez y Pedro Ramírez, pues el héroe de la jornada fue sacado a hombros por sus admiradores.
La luchada en líneas generales resultó muy emocionante.
Aquella mañana en el Estadio de Cardona, Orlando no estaba para luchar y ocupaba una localidad de silla, vestido de paisano, junto a Manuel Marrero. De pronto, viendo a su equipo vencido, se puso la ropa de brega, relevó a un compañero y realizó la última gesta heroica de la lucha canaria.

ALFREDO AYALA OJEDA

2 comentarios:

  1. Soy uno de los hijos de Orlando. Mi nombre es Jaime. Me llena de orgullo ser au hijo. Gracias

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  2. Hola Jaime. No se nada de tu padre desde hace mucho. Nosotros tuvimos una estrecha amistad en el Campo España viejo, en la federación de lucha cuando fue presidente y en numerosas ocasiones. Un abrazo

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