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viernes, 23 de octubre de 2015

* EN EL ADIÓS A EDUARDO VEGA

Hace algún tiempito, mientras preparaba para Televisión Española en Canarias la vuelta de Tenderete, recaló por los estudios el amigo Ramón que, por aquel entonces, era presidente del grupo folclórico “Lairaga del Norte”… Venía el amigo Ramón con una propuesta simple y tentadora: “Tú pones el trabajo y las cámaras y nosotros preparamos todo para que hagas, en tiempo real, un programa dedicado al millo y otro dedicado a una de nuestras joyas: “el queso de flor de Guía”…

Era tiempos difíciles, complicados económicamente y no pude afrontar la petición del amigo. Pero se me quedó el “rum rum” en el tino… Al cabo de algunos años, cuando pasé a engrosar la plantilla de la Tele Canaria, se me presentó la oportunidad y realicé todos los preparativos, para empezar con las grabaciones del programa documental, que titulé “La Cultura del Millo”…

Muchos fueron los inconvenientes que nos surgieron, pero como todos teníamos la intención de culminar el capítulo sobre la Cultura del Millo, pues nos pusimos mano a la obra.

En este tipo de programas etnográficos, siempre hay gente entusiasta que no solo brinda su colaboración. También su amistad… Recuerdo, con gran cariño, a Eduardo Vega, pastor, boyero y sobre todo, hombre de palabra. De trato exquisito, el día que estrechamos nuestras manos fue como firmar un compromiso ante notario… 


Clareaba el primer día señalado de grabación… Y a la hora señalada, apareció Eduardo Vega por una estrecha vereda, con una pareja de burros… No hacía falta hablar.  Eduardo, hombre de mil oficios, trabajador incansable, era uno de esos hombres que aún podía contar la historia, no solo con su propia voz, sino también con la autoridad de haber sido protagonista de aquellos viejos tiempos que, desgraciadamente, no tiene marcha atrás… 


Su primer trabajo televisivo para la serie que yo dirigía “Andar Canarias”, fue con “la cultura del millo”, después “La fibra vegetal: El Lino”… Luego en la Romería de Santa María de Guía, en la de Gáldar, en la del Pino… 

En cada una de ellas conversamos largamente, acompasado por el cansino andar de los animales…

Ayer, me llegó la escueta noticia: “Eduardo, tu amigo, acaba de fallecer”… Al mensajero de tan triste noticia le contesté: No solo ha muerto un amigo, también un hombre de punto y un valioso archivo…



Descansa en paz, amigo Eduardo y que Dios te tenga en la Gloria.

ALFREDO AYALA OJEDA

1 comentario:

  1. DEP, un gran hombre, tuve la suerte de escuchar muchas de sus historias este verano.

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