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viernes, 20 de noviembre de 2015

* MARINA, VOZ Y SENTIMIENTO…

Tenderete, en 1.987 había tocado fondo. El cambio de formato, monográfico, no funcionó. Bueno se daba tortas la cabecera del programa con el contenido… Y en Junio, se despidió de la audiencia… Por un quítame allá esas pajas a mí me mandaron, por una tremenda calentura autóctona, airada que me costó abandonar el programa. Para no tenerme por los pasillos pues me enviaron como productor a la serie “Canarias, el otro archipiélago”, documentado por JJ Armas Marcelo y realizado por Eduardo Stern… Dos años, duró la grabación, de esta serie que estaba rodada desde punta del Este hasta América del Norte, siguiendo la huella de los isleños…

A mi regreso, Tenderete había desaparecido de antena. Yo regresaba con un proyecto ideado en Cuba y que le comenté a Cutillas: “Andar Canarias” que luego pasaría a llamarse “Senderos Isleños”… Pero Cutillas tenía, -y era lógico-, más interés en la serie Perfiles Isleños, porque estaban desapareciendo personajes que tenían mucho que contar…

“Perfiles Isleños”, empezó su andadura. Cutillas, llevaba la dirección, presentación y guión; Olga Cerpa, se hacía cargo de la coordinación; Juan Martínez, corría con la realización y yo, producción. El equipo de cámaras y sonido era variable…

Y así llegamos a Tejina, concretamente al barrio de Milán… Se pretendía levantar el acta de lo que había en esa calle del barrio de Milán en la que reza la copla “Para aprender a cantar hay que ir al barrio de Milán”…

Aquel capítulo comenzaba con una clásica copla:

“Es el barrio de Milán

Un barrio de poca gente

Pero allí saben cantar

Como el pájaro en la fuente”

Pero la familia Rodríguez de Milán, es mucho más que una copla… Son todos, sin excepción, sentimiento. Todo en ellos, es verdad. Era verdad de la buena, ver al patriarca Santiaguito Rodríguez “El Peje”, sentado en una silla antigua junto a su nietita tocando y susurrándole folclore auténtico… A Dolores Hernández “La Vanidosa”, acompañando con palmaditas… Una tierna y sentida imagen que guardo celosamente…

En las afueras, en el invernadero, resistiendo a las altas temperaturas, otros miembros de la familia mimaban su plantación de flores… Poco a poco, el aroma de unos conejos al salmorejo, nos iba atrapando… ¿Un vinito…? decía Marina… Caminaban de un lado a otro del traspatio los instrumentos musicales y las bandejas de papas arrugas, el queso viejo y una espectacular ensalada…

Hicimos varias tomas escuchando con devoción a Marina, Calaya, Santiago Rodríguez “El Peje” y Dolores Hernández “La Vanidosa… Era el vivo retrato de una familia folclórica, auténtica que atesora un estilo característico de la zona de del barrio de Milán (Tejina)… La familia participaba en todo lo que estila pueblo: “Malagueñas al Cristo”, parranda en “Los Corazones de Tejina”, “Las tandas”… Ellos son, los actuales exponentes de esa especial manera de entender ese folclore transmitido por generaciones anteriores que no necesita florituras sino autenticidades. Lo que canta es palabrita del niño Jesús… Todo cuanto canta esta familia, está excepto de influencias extrañas. Su forma de cantar cautiva y enamoran. Tiene garra, fuerza, honradez… Ellas, ni imitan, ni se parecen a nadie. Son pueblo y transmiten pueblo…

En estos días Marina, el temperamento de las folias, la hondura de las malagueñas, la alegría de la isa o el amor del arrorró, se nos ha ido… Solo queda el recuerdo, el respeto y la admiración de quienes tuvimos ocasión de escucharla…

Nanino, rotundo, culminó la grabación del capítulo dedicado a la Familia Rodríguez de Milán con tres sentidos versos:

Poesía y sentimiento

Debe el canario sentir

Cada uno con su acento…

Marina, vieja amiga, siempre permanecerás en mi recuerdo Descansa en Paz. 

ALFREDO AYALA OJEDA



1 comentario:

  1. Nuria Gutierrez Rguez Emotivo relato querido amigo!!!en cada una de las palabras transmites emociones recuerdos familiares y un cariño imposible de expresar.Gracias Ayala!!!un beso querido amigo

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