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viernes, 7 de junio de 2019

* ”GENERACIONES”, UN “TENDERETE” DE VERDAD.

Tenderete, es tanto de todos cuantos habitamos en las islas, cómo de otros muchos que lo esperan y lo sienten, lo viven y comparten más allá de nuestras fronteras. A mí, con Tenderete, programa al que estuve ligado más de tres décadas, me pasa lo mismo que con nuestra Lucha Canaria. Muchas veces, cuando aparece un luchador excepcional acudimos a las luchadas sabiendo de antemano el resultado. Sin embargo, cuando sale algún gallito y vence al favorito disfrutamos de la gesta y le damos el valor justo a la esencia de la lucha: el chico ante el grande. 

También, retumbaba en mi cabeza, mientras esperaba impaciente el inicio del clásico programa de música popular aquel poema de Manuel Machado titulado: “LA COPLA” 

Hasta que el pueblo las canta, 
las coplas, coplas no son, 
y cuando las canta el pueblo, 
ya nadie sabe el autor. 

Esta copla, aunque su origen es andaluz, suele cantarse en nuestras islas... Es una copla, que encierra hondura y verdad. Tanta verdad como el programa más longevo de TVE, en Canarias: “Tenderete”. 


Me "arrepolliné" en el recibidor, puse el volumen adecuado y los sentidos dispuestos... Pocos intérpretes en el plató... una guitarra de lujo, Juan Pérez Brito, un par de lapas, un timple que en las manos del “Colorao” enamora y mimo exquisito en los componentes. El título, lo decía todo: “Generaciones”... Generaciones que se unían en torno al folclore. Unas generaciones que retomaban los aires de las islas y unos cantadores de hoy, de ayer, de antier... Un Juan Machín, (103 años) "endomingadito", sin florituras, espontáneo fiel al estilo aprendido o heredado de generaciones anteriores... Juan Machín, se echó la camisa por fuera, bailó y cantó sin necesidad de gorgoritos y con su impronta,  demostrando que el folclore, el de verdad, no necesita adornos, ni tampoco estridencias, ni "esperríos", nos erizó los pelos... Fue, valgan verdades, como un regreso a aquellos primeros años de Tenderete, en que se suplía la carencia de medios técnicos con la autenticidad de tocadores y cantadores... 

Pletórico Ciro Corujo, con estilo envidiable, con magisterio, acompañado de su hija Mercedes (9 años), en una sentida y exquisita interpretación del tema “Mazurca para Gáldar” del folclorista galdense, José María Gil... 

O el polifacético barbero, rapsoda, tocador de lapas, timplista, cantante y amigo Antonio Corujo, qué con sus 85 años, continúa metido en estos berenjenales interpretativos. Siempre, relatando las coplas del “Salinero” o sorprendiéndonos con páginas de la constante del isleño: la emigración. 

Y un espléndido ramillete de savia nueva, que se va afianzando: Las hijas del Colorao Ayla y Julia, por su naturalidad. También a la cálida voz de Izan Ortega... o Domingo  "El Cuco" ejerciendo de cantador y repentista. 

Entrañable el verídico  relato de la travesura de unos chiquillos que, en plenas fiestas del pueblo de Tetir, soltaron un burro y que El Colorao, ha aprovechado para convertir la "mataperrería", en una divertida Berlina Majorera... 

Podría seguir escribiendo sobre este programa de Tenderete pero creo que lo mejor, es que si ustedes no lo han disfrutado, que lo busquen en TVE a la carta y localicen el programa emitido el día 2 de Junio de 2019. 

Mis felicitaciones a “Generaciones”, por brindarnos una bocanada de aire fresco cuando todos, sin excepción, parecen empeñados en  cambiar autenticidad por espectáculo. 

Mis felicitaciones a Cipriano, Feluco, Raúl y cía. 

ALFREDO AYALA OJEDA

viernes, 24 de mayo de 2019

* BAILE TRADICIONAL A.F. PRINCESA IRAYA, EN SAN BARTOLOMÉ DE GENETO-TENERIFE


Princesa Iraya llevará a cabo el próximo día 2 de junio, desde las 18:30h la tercera edición de los Bailes Tradicionales que mensualmente realiza en el Centro Ciudadano de San Bartolomé de Geneto.
La agrupación lagunera se ha propuesto con esta iniciativa, crear un lugar donde los amantes de la música y el baile tradicional, puedan reunirse periódicamente con el objeto de bailar, tocar, cantar... al son de las interpretaciones del grupo.
Este proyecto dio inicio el pasado mes de abril y los resultados que han venido dándose en las dos ediciones precedentes, han sido mejor de lo esperado, sumándose cada vez más participantes.
Princesa Iraya cumple en este año 2019, su 37 aniversario de trabajo ininterrumpido alrededor de la Cultura Tradicional y Popular de Canarias.

domingo, 21 de abril de 2019

* LOS PASTORES SON DE OTRA RAZA

“Cada vez que muere un pastor, desaparece un ganado”, decía Pepe “El de Pavón”, a modo de sentencia... La frase, tan cierta como contundente, me traía el recuerdo otra del gran Atahualpa Yupanqui: “Por qué la tierra será de quien no sabe sembrar...”  Son frases lapidarias de las que poco o nada hemos aprendido... “Arar, sembrar, esperar...”, ahí tienes mi vida toda, diría el profundo lamento del campesino y el agricultor.  

Hace unos días, a comienzos de mes de abril, Pepe Mendoza “el de Pavón”, una de las “razas” de prestigio y consideración en las medianías de Gáldar, volvía, -como todos los años- a su vivienda habitual: Al Cortijo de Pavón. 

Regresaba, acompañado de su familia y ganado, después de una larga estancia en La Cruz de San Antonio. Es el normal movimiento de ganado que, espoleado por la necesidad de ofrecer unos pastos frescos, el pastor efectúa cuando en las tierras próximas a su vivienda habitual, están agotadas... 

Varias son las “razas” que pastorean en la zona: Los Moreno, Los Gil, pero el más numeroso es el Pepe Mendoza, que cuenta con unas 600 aproximadamente.  


Tuve la fortuna relativa, de acompañar y vivir la larga estancia trashumante, de Pepe. En ese periodo que de estancia fuera de sus tierras y propiedades, poco o nada cambia en la vida familiar del pastor... Los niños, se quedan en casa de un familiar para no desatender los estudios... La madre, ordeña, elabora el queso, lo reparte entre los distintos clientes, atiende los temas administrativos y regresa a su vivienda habitual. Día tras día, anda y desanda el camino, unos 40 kilómetros más o menos... Durante esa larga estancia, suelen recibir visitas de otros pastores y familiares que les traen noticias y brindan un deseado acompañamiento... Así, con estas visitas se corre la voz de cuando hay que empezar a la trasquila y se interesan por la salud y la situación económica de otros pastores. El pastor y su mundo, no dejaba de sorprenderme... “Si alguna vez algún pastor pierde su ganado por una desgracia, todos arrimamos el hombro con lo que podemos hasta sacarlo a flote... También ese comportamiento nos acompaña a todos los pastores. Yo, decía Pepe, tengo toda la información precisa sobre cualquier pastor de la isla. Así, cuando se avecina el momento de la trasquila, apalabramos fechas y ponemos en marcha un código de ayuda mutua muy sencillo: “El hoy por ti, mañana por mí”.  Eso nos sirve de vínculo invisible que estrecha lazos entre los pastores... Por acudir a la trasquila, el pastor no recibe ningún tipo de compensación. Solo el agasajo de matar unos corderos y atenderlos con la comida y bebida, que precisen. 


Cuando el pastor deja su vivienda habitual y se establece durante un tiempo en otro punto, debe corresponder al propietario con lo estipulado. Normalmente es unos quesos, algún cordero o leche cruda. 

La última ocasión en que realicé el recorrido de regreso junto a Pepe y su rebaño, caminamos por Las Arbejas, Las Peñas, Pinos de Gáldar, Lomo del Palo, Galeote, Caideros, hasta llegar al Cortijo de Pavón.  

Al regreso, el panorama, claro, era otro muy distinto. Las lluvias habían refrescado las inmediaciones de Pavón y ya se apreciaban las largas orejas del millo y los brotes de alfalfa. Una buena temporada de comida para el ganado,  estaba en proceso. 

El pastor, llego a la conclusión, que solo es rico en esfuerzo, y en problemas. Hacer su trabajo con tantos inconvenientes es un sinvivir. 

Cuando realizas este recorrido junto a los pastores comprendes esas frases lapidarias: “Cada vez que muere un pastor, desaparece un ganado” o aquella otra a la que hacía referencia: “Por qué la tierra será de quien no sabe sembrar”.  

ALFREDO AYALA OJEDA 

sábado, 6 de abril de 2019

* “EL CAPI”, SENTIMIENTO AMARILLO

Mi padre, Antonio Ayala, Jefe de deportes del desaparecido periódico “El Eco de Canarias”, había fallecido. Sus amigos y compañeros fotógrafos Julián Hernández, Luis Troya, Félix Urquijo, Momito, etc, lo tenían surtido de toda clase de fotos deportivas para que ilustrara sus publicaciones. Pero allá, por octubre de 1973, mi padre falleció y en casa quedó una amplia colección de fotografías de boxeo, de lucha canaria, lucha libre, Vela Latina, fútbol, natación etc. 

Tras su fallecimiento, dediqué muchísimo tiempo a ordenarlas. Cuidadosamente, las fui colocando en grandes sobres y les fui poniendo un titular. Sabía que tenía en la mano un material valioso y sabía, también, que con el paso del tiempo las fotos van deteriorando y perdiendo calidad. No eran tiempos de ordenadores, ni se esperaban... 

Mi padre, había trabajado en la recopilación de los internacionales canarios y tenía una amplia documentación, así como declaraciones de entrenadores que habían dirigido a la selección española, donde militaron muchos de los futbolistas isleños. El Libro solo faltaba valorarlo y meterlo en imprenta para sacarlo a la venta... Un día, decidí poner en marcha su publicación. Y ese mismo día, con todo el material fotográfico seleccionado y los textos definitivos afinaditos, desapareció... 

Con tal cabreo, una a una, fui poniendo las fotos ordenadas en sobres cerrado y a medida que se me iba haciendo paso fui entregando las fotos a los deportistas. Uno de esos sobres era para Ernesto Aparicio Betancor, que vivía en el mismo barrio de Las Alcaravaneras... Recuerdo que le toqué la pita del coche y me saludó como siempre: ¡¡Hola Ayalita!!...
“Capi”, le dije. Aquí tengo esta tonga de fotos, de tus años de servicios en la Unión Deportiva Las Palmas. A mí ya no me sirven de nada y creo que tú le darás mejor uso... 

Abrió el sobre y con pulso temblón, empezó a ojearlas... Afloraron recuerdos y momento felices... 

Se paró en una y me dijo: Aquí, temporada 67/68 casi hacemos la hombrada de ganar la liga... 


“El Capi”, Aparicio, era mucho capi. Expedito, Valiente... Vivía y sentía en amarillo...Cuando Aparicio metía la pierna de manera contundente, terminaba por contagiar al resto del equipo. “El Capi”, perteneció, siendo un pibe, al equipo de sus amores: La Unión Deportiva Las Palmas. Jugó de lateral y estuvo en activo desde 1.958 hasta el 70, en que fichó por el equipo sudafricano Highlands, donde permaneció hasta el 72... Al regreso, vuelve a la Unión Deportiva Las Palmas, pero en esta ocasión como masajista y utillero, durante tres décadas. 

Eran, simplemente, otros tiempos. Tiempos en que todos, nos sabíamos de carrerilla, la alineación de la Unión Deportiva. Jugadores, que se empleaban sobre el terreno de juego, sin desmayo. Unos más técnicos, otros más batalladores: unos que brillaban y otros que se dejaban el alma en el campo, supliendo con entrega sus carencias. Pero Aparicio, desde su puesto de defensa, era un jugador de raza... 

Le tocó vivir otra época. Una época en que no se ganaba mucho dinero defendiendo los colores de tu equipo. Sabíamos de aquellos primeros futbolistas, tentados por los clubes, que venían al caladero canario a pescar, jugadores que brillaban en campos de tierra y que fichaban por un terno y un par de miles de pesetas. Nada que ver, con esas cifras mareantes de la actualidad, que uno no sabe ni escribir. 

Aparicio, el “Capi”, se nos ha ido, pero nos deja el grato recuerdo de un luchador, de un hombre honrado que se entregó de lleno al amarillo de sus amores. 

Descansa en paz “Capi”. Acabas de irte y ya te echamos de menos...

ALFREDO AYALA OJEDA