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lunes, 9 de junio de 2014

* “TENDERETE”, ALGO MÁS QUE UN PROGRAMA

“Tenderete”, es un poco de mi vida, de mi amplia historia televisiva y, también, un poco de todos y cada uno, canarios o no, que sienten la música de las islas como propia. Por eso, no pienso que me equivoque cuando afirmo que “Tenderete” es algo más que un símbolo para todos los isleños. Sin excepción. Un símbolo unas veces temido y otras, respetado. 

Temido, porque aquellos políticos de la época del “ordeno y mando” de “cachetón y tentetieso”, del “sabe usted con quien está hablando”, “de brigada político social” se sentían amenazados, cuando en la noche de los martes, las calles quedaban desiertas y la gente llana, la que respira y se siente pueblo, se concentraban en el hall de la casa ante aquellos escasos televisores que transmitían en blanco y negro los más puros sentires del alma… 

Respetado, porque era difícil meter tijera a un programa por la simple sospecha de divulgar y fomentar nuestra música. Tenderete, con voces y música, tradición y sentimientos, era la brisa fresca y aglutinadora, que programa a programa, sin distingo de si eras de aquí o de allá, unía las islas en un único sentido… Así, andando el tiempo, casi sin proponérselo, Tenderete se convirtió en el abanderado de nuestro pueblo… 

Pero un día, ojos miopes, temerosos, señalaron con dedo acusador, la conveniencia del degüello del programa… Eran los últimos coletazos de un largo periodo en que prohibir era tanto como gobernar… Recuerdo que, por aquél entonces, el gobernador civil, Gerona de la Figuera, el de la moto “Harley”, era popularmente conocido como “Polvo en suspensión” porque durante su mandato también arremetió en su particular cruzada, contra prostíbulos, casas de tapadillo y casas de niñas… En esa época, los hilos de la tele, se movían con criterios sensores desde las Delegaciones de Información y Turismo y estaba como director del centro de Producción de Canarias Eduardo Autrán Arias Salgado… Para situar a la gente joven en esos difíciles tiempos, recuerdo la anécdota del amigo y viejo tenderetero Paco Sánchez cuando, de sorpresa, recibió en su domicilio, la visita de la brigada político social porque el amigo Paco tenía discos, revistas, grabaciones, letras de autores, pongamos de la otra orilla y eso, en la época era un tremendo delito… La Brigada, tocó en su puerta y Paco que había tenido una noche de farra, abrió la puerta…

¡Somos de la Brigada Político Social!

- ¡Bonita profesión!, contestó Paco, con esa mezcla de hilaridad y euforia y, en su relato añadía: debí decir un “no señor”, donde tenía que decir un “sí señor” y me aflojaron una ensalada de cachetones…

Era, para el régimen, tiempos de incertidumbre. Tiempos en que el pueblo comenzaba a despertar de un larguísimo sueño... Tiempos, de muchos ecos y prolongados silencios…

Pues con estos mimbres de miedos e incertidumbres se urdió la desaparición de Tenderete, un programa que sin ser sospechoso de nada, era culpable de todo. Tenderete, desapareció de antena, casi sin hacer ruido, pero quedaba celosamente guardado como una seña de identidad, en la memoria de los isleños…

Durmió Tenderete durante más de una década (1.973-1.983). Recuerdo que, con Nanino, en los numerosos programas en los que trabajamos juntos, (Tenderete, El Pueblo Canta, Canarias Viva, Perfiles Isleños) la pregunta del pueblo llano era constante ¿Cuándo vuelve Tenderete? Y lo que son las cosas, la popularidad del programa, en su larguísima ausencia, creció y creció…

Así, cuando llega la democracia, el programa regresa a antena, en el plató de La Feria del Atlántico, el 18 de noviembre de 1983… Volvía Tenderete en olor a multitud. Había expectación y la gente se arremolinaba en el salón de las casas, teleclubes, bares, sociedades. Volvía, en riguroso directo. Volvía, sin truco ni trampa. Cada programa era verdad, auténtico. Y en esa esperada reaparición de Tenderete se fundieron el blanco y negro del 71 con el color del 83. Y erizados, vivimos el momento cuando Nano Doreste, afeitadito, guapetón, flaco como un galgo, mientras cantaba una isa del uno (1.971) la retomaba, gordo, barbudo en el mismo tono y en color (1.983)… Se estrenaba el más amplio decorado siguiendo las indicaciones de Pepe Dámaso… Sonaba “Qué Tenderete”, de Elfidio Alonso interpretado por Los Sabandeños… En la noche, nos desplazamos a Agaete, al bar de Fifí para grabar las imágenes de la cabecera… El mobiliario, (mesas, sillas, bancos) se lo encargué a la Asociación Protectora de Personas con Discapacidad Intelectual (APROSU)… Nanino, estrenaba camisa… Pepe Luján, llegaba con su caldero repleto de deliciosas “carajacas”. Pero Tenderete, extendía sus lazos más allá del programa… Se encargó a la alfarería de Ramón y Vina, en La Palma, variadas piezas de cerámicas (cuencos y pintaderas) y a distintas artesanas unos pañuelos bordados que se entregaban a los invitados y el pueblo, disfrutaba en aquel plató de la Feria del Atlántico… Y volvieron a sonar las isas, polcas, folias, malagueñas… después de un largo letargo.

Las mesas de Tenderete, eran el campo de disputa de las casas comerciales. Antes del programa llegaban los camiones con los repartidores de bebidas y refrescos: Ron Arehucas, Artemi, Whiskies, vinos… buscando ese momento publicitario se llegó a poner sobre las mesas Café Ortega y latas de jamón “el Diablillo”, una locura… Pocos llegaban al programa con las manos vacías… Incluso hubo algún majorero que trajo unas “jacas pelúas” que se soltaron en el plató y todos enguruñamos los pies por si acaso… Las listas de espera para asistir al plató y presenciar en directo el programa eran larguísimas… Sin embargo, siempre teníamos un hueco para bridarles asiento, acomodo y vino entre amigos, a nuestros emigrantes o visitantes de paso… No faltó, tampoco, el avispado que llegó a falsificar la firma de Nanino para acceder al plató…

El folclore, con esta reaparición del programa, se expandió y empezaron a surgir grupos desde todos los puntos del Archipiélago… La verdad que estábamos felices y a la vez desbordados…

Tenderete, se mantuvo en antena hasta junio de 1.987 y lo volvimos a recuperar, por iniciativa de Tony Santana y mía, en 1.999, con muchísimos problemas económicos, con fuertes críticas dentro y fuera de televisión… 

No faltó aquella declaración de Torró Micó, director del periódico Canarias7 quien manifestó: “para conocer Gran Canaria hay que entender dos cosas: “la panza de burro” y “Tenderete”-

Pero hubo más… Allá, a mediados de la última década, se anunciaba a bombo y platillo, el cierre del centro de producción de Canarias. Los cambios querían privarnos de programas que ya no pertenecían a la tele. La propiedad era del pueblo… Y se salió la calle en multitud a elevar la voz… Y llegó la sensatez y el Centro, a pesar de los recortes, disminuido, siguió y aún continúa, emitiendo programas nuestros…

ALFREDO AYALA OJEDA

2 comentarios:

  1. Buenas noches,hace mucho que no comentaba espero que esta vez, si logre espichar bien los datos.Acabo de leer ,Y la verdad, es que aquellos tenderetes tenían algo que nos enganchaba semana tras semana tras el televisor,jaja mi abuela se llevaba el sereto con las papitas menudas y el caldero grande y tenía un arte para pelar papas y sin mirar pa las manos ella con la vista clavada en el programa ,mi padre en su sillón y yo sobre sus rodillas.Aún recuerdo como él, que era tocador...Cambiaba de acordes en mi brazo jaja también se quedaba embelesado,ese era nuestro momento,disfrutaba del tenderete doblemente...porque me gusta el folclore,y por que ese ratito disfrutaba de mi padre para mi solita .Gracias Alfredo por traerme esos recuerdos...sigo siendo fiel al programa,pero duelen mucho las ausencias .Un abrazo

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    1. Si amiga Candi. Así era. "Tenderete", en su mejor etapa (1.983/85), nos encadiló a todos. Comenzaba en la Feria del Atlántico y se prolongaba y disfrutaba, en todos los rincones del Archipiélago. Impactaban aquellos cantos de trabajo, dobleintencionados, creibles, recreados por la pareja herreña Juan y María. La verdad y autenticidad de Antoñita "la Cubana" lleno de picaresca... el sentimiento del japonés Tonogami interpretando "Madre Canaria"... Las lágrimas de Nanino en la malagueña de Calaya.. "La fúlgida luna" de Esteban Ramírez... La sintonía ¡Qué Tenderete!...El público que tras finalizar el programa se nos unía para continuar la parranda ca Nono el Tacha, en Cuasquias o en la Tasca de Paco... Recordar, amiga Candi, es tanto como volver a vivir... Un abrazo

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