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domingo, 23 de junio de 2013

* SAN JUAN BENDITO, POR SER TU DÍA, PONME AQUÍ LA FORTUNA MÍA!

Quizás por la proximidad de las fechas de los festejos dedicados a San Juan Bendito, San Antonio, el santo casamentero, fue adquiriendo algunas de las tradiciones más ligadas al culto de San Juan, como es el caso de las fogaleras…

Llegado Junio, San Antonio, San Juan y San Pedro, representan mes de cosechas, de fecundación y matrimonio… Así, mientras San Antonio es el intercesor de todas las necesidades también es invocado para tener un buen marido, una buena esposa y hasta para corregir al marido infiel… Y en la víspera de este santo casamentero, las hogueras, cada vez son más numerosas…

Pero es por San Juan, cuando el fuego y el agua, se unen para purificarlo todo lo viejo y dar comienzo a una nueva etapa de renovación. En torno a San Juan, hogueras y baños se agrupan para la renovación de la naturaleza y sus ciclos vitales… Cosechas, salud, amor, fertilidad, dinero, proyectos e inquietudes…

En estos días, apilados, en zonas cercanas o en descampados, todos, casi sin exclusión, vaciamos nuestras viviendas de lo inservible que pueda consumir el fuego, elemento purificador esencial que consume lo viejo y da paso a la renovación, a la esperanza de un futuro mejor…

Esta noche, víspera de San Juan, está plenamente dedicada al fuego… En los altos de Icod de Los Vinos, mientras los danzantes giran en sentido contrario a las agujas del reloj, mientras se simula una espectacular erupción volcánica los hachitos, tejen y destejen el camino con sus cacharros de luz, en distintas zonas de las islas, las hogueras, a las que se arrojan cartas, pomas o peticiones de sueños, los más jóvenes saltan incansables con la intención que el fuego los purifique…

También es el señalado día de agüeros y vaticinios. Rituales como el de las “tres papas”, “papeles enroladitos con el nombre de los hombres por los que se suspira”… “El ramo de flores que se arroja a lo oscuro para ver quien lo recoge”, “El plomo derretido”, “los pétalos de rosas en remojo”… En fin son tantos…

A la mañana del día de San Juan, es el agua la que entra en juego: “Mirarse en un estanque para verse reflejada”, o lavarse la cara con el agua de pétalos que hemos dejado en la víspera en remojo” el “Baño de las cabras y otros animales”. También el día de San Juan, es el propicio para la cura de la hernia, bien en mimbres, en higueras, en dragos o cañas”… Es este un viejo ritual que llegó a las islas, procedente de Cuba y se extendió rápidamente por toda nuestra geografía insular… Era tiempos en que los niños, quizás por no disponer de la fajita protectora de la hernia, se quebraban tan solo por el llanto y las madres acudían a esta práctica de pasarlo a través del mimbre para sanarlo. 

Otra de las prácticas medicinales era la leche mecida, que consistía en apartar algunas cabras, para que se alimentaran solo con las hierbas que recibían los rayos de sol, en fechas próximas a San Juan. Esta leche tenía propiedades curativas y era muy demandada…

Los yerberos, también aprovechan el día de San Juan para hacer acopio de hierbas medicinales… Recuerdo en este día, acompañar al desaparecido yerbero de la zona Enriquito Cáceres a recoger estas plantas medicinales: Oroval, llantén, pamplina, diente de león, ruda y otras muchas. Me decía que eran las mejores en esta fecha… 

Pues amigos, a disfrutar de la víspera y del día de San Juan y, sobretodo, que se cumplan sus sueños…

Les dejo con la letra de una de las canciones cuya autoría es de Juan del Río Ayala: “El San Juanito”…

Noche de San Juan bendito
alumbrada con hogueras,
ecos de las caracolas
bajando por las laderas (...)


Plomo al fuego derretido
en el agua lo echarás,
con la figura que forme
lo que ha de ser te dirá (...)

Salten niñas, saltaderas,
fuego del señor San Juan,
la que no se salte el fuego
soltera se quedará. (...)



ALFREDO AYALA OJEDA

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