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lunes, 31 de diciembre de 2012

* LILI ASCANIO, UNA VIDA DEDICADA AL FOLCLORE GOMERO

Hace muchos años que no la veo. La recuerdo, en la travesía que realizamos a bordo del Ferry Benchijigua, fuertemente enganchada al brazo izquierdo de Fernando Díaz Cutillas y al derecho mío. Nos miraba a uno y otro y hablaba de su gran pasión: el folclore. La recuerdo tierna, afectuosa, cercana, vital… Habíamos quedado citados en “Los Cristianos” municipio turístico tinerfeño que, los naturales de la Gomera, llaman “el sur”, como si fuera una extensión más de su colombina isla… Con la mar calma, andábamos de un lado a otro por el interior del Ferry… En otros momentos, nos sentábamos a tomar un cafelito… Detenidamente, la observé. Tenía hambre. Hambre de saber, de conocer a fondo lo que pensábamos hacer para un documental etnográfico sobre su valioso trabajo de rescate, recuperación y creación del grupo folclórico de Hermigua… 

La hora de la primera grabación la teníamos prevista por la tardecita… Pero ella, quería que visitáramos el breve museo que en Hermigua, en Las Hoyetas, tenía otro enamorado de la isla, de sus costumbres y tradiciones: Virgilio Brito… Durante largo rato, curioseamos los distintos objetos y útiles de un tiempo ido… Nos llamó la atención, una ratonera artesana, de cedro…Después, para avistar de la hora de grabación subimos a la cresta de Los Aceviños… Un silbo, que encontró sonora respuesta, se escuchó desde el fondo del barranco. Era Avelino, silbador, componente del grupo Coros y Danzas de Hermigua y afamado artesano de mil útiles distintos, entre ellos las chácaras, de las que guardo unas que adquirí en una de esas tantas visitas. 

Nos llevó, a uno de los barecitos más pequeños que conozco: “El Piloto”… Allí, nos invitó a probar unas papas rellenas que estaban de premio… El postre, -nos dijo- galletas de nata con dulce de pantana, (gruesos cabellos de ángel) lo saboreamos en “Casa Pepe”, en Agulo. Y sentenció: Pepe, prepara unas sardinas en escabeche que están de pecado… Y, claro, ante tanta tentación gastronómica, nos dejamos llevar por Lili Ascanio… 

Con Lili, compartí gratísimos momentos. Siempre, en torno al folclore de la Gomera… Ella, Lili, cuidaba cada detalle del cuerpo de baile, de la vestimenta, de la disciplina en el grupo. Todo cuanto decía Lili era “palabrita del niño Jesús”… 

Hablaba de sus inicios, cuando aprendió aquellos primeros pasos de su folclore natal. Cantos, toques y pasos que ha impartido entre numerosos jovencitos… Lili Ascanio Ascanio, nacida en 1.923, en el barrio de El Convento, me habló cuando en 1.953, con 30 años recién cumplidos, se enroló en la Sección Femenina para comenzar una extraordinaria labor a favor del folclore gomero… La Sección Femenina, en aquella época, fue no solo el refugio de nuestro folclore. También, aquellos cursos de “Corte y Confección” que proliferaron por los barrios isleños… 


Recordaba Lili, el trabajito que le costó aprender aquellos pasitos del baile del tambor… Sus esfuerzos se vieron compensados, cuando se presenta a un concurso para el que había estado ensayando sin desmayo y consiguió el primer premio… Lili, no solo supera las dificultades iniciales. También escucha a sus mayores y aprende… Bebe en las fuentes de sus tías Carmela, Consuelo y Erenia. Con devoción oye los consejos de los viejitos de la isla. Un día, el párroco Don Ángel, le habla de la creación de un grupo. Lili, no deja caer en saco roto la sugerencia y poco a poco, como hormiguita va recogiendo Romanches, Santo Domingo, Baile del tambor en redondo o de procesión en estrecha colaboración de distintos personajes como Ángel Cruz “Angelillo”, Darío Clemente, “El Villero”, “La vieja estrecha”, mujer enjuta, alta y flaca, que, entradita en años bailaba descalza… 

Actualmente, Lili Ascanio, cuenta con numerosas distinciones. .. Segundo premio nacional en “Danzas Antiguas”, Medalla al Mérito Turístico, Hija predilecta de Hermigua, Premio Insular de Turismo 2.002 y otras muchas que harían una lista interminable. Hoy, en este modesto artículo, quiero rendirle homenaje a quien a través de espacios como “El Pueblo Canta”, “Tenderete”, “Senderos Isleños”, “Raíces del canal7, así como en numerosos programas grabados para distintas televisiones extranjeras. 



Lili Ascanio, toda una vida ligada a la etnografía, a la investigación y a la puesta al día de nuestro folclore.

ALFREDO AYALA OJEDA

sábado, 29 de diciembre de 2012

* EL NACIMIENTO DE ARIDANE BETANCOR


Parece que fue ayer, cuando en casa de Solita Ojeda, mi madre, madrugadora como ella sola, llegado el mes de diciembre, limpiaba “a fondo”, afanosamente un rincón preferencial de la casa donde nací, en Las Alcaravaneras… Limpia, inmaculada la zona y despejado el lugar, nos convocaba para que le colocáramos una amplia, pesada y desvencijada mesa de riga que, para ocultar el lógico paso del tiempo y el uso, cubría con una sabanita… Ella, sacaba del fondo del ropero algunas figuritas, mutiladas y las limpiaba cuidadosamente… Nosotros, los galletoncitos, por las inmediaciones de la zona, buscábamos algunas piedras porosas que ella, artísticamente, iba colocando…
 
La rubia arena de Las Alcaravaneras, dibujaban el desierto de la vecina costa africana... La platina, el agua cristalina en la que nadaban aquellos patos, que había que estar colocando porque se quedaban con el pico en el agua y las patas al aire… La paja del pesebre se la pedíamos a Conchita, propietaria de una tiendita de aquellas de aceite y vinagre. La paja era la funda protectora de aquellas botellas de coñac… Las carencias, claro, eran muchas pero la voluntad que le poníamos sorteaban las dificultades….

Policarpo, un “amañao” que frecuentaba mi casa, se encargaba de la instalación eléctrica que nosotros, con los ojos como platos, con la respiración contenida, emocionados, seguíamos sin perdernos detalle… El éxtasis brotaba cuando el bombillo alumbraba el portal… Hoy, mirando la distancia en el tiempo, Policarpo era como la autoridad actual que acude a darle a la palanquita de inauguración de las luces de navidad… 


En esa vuelta atrás de recuerdos y nostalgias infantiles el pasado fin de semana, en compañía de Lydia, mi mujer, dispusimos cámara y ánimos para visitar un nacimiento que está enclavado en la Villa de Moya, concretamente en el Camino de San Fernando, número 23. Su autor, Aridane Betancor, lo es también del Belén que exhibe el Cabildo de Gran Canaria…

Bajamos una cuestita y en ese momento apareció Aridane… Mientras nos explicaba con todo lujo de detalles su belén, hizo un breve recorrido por su historia que se remonta a más de tres lustros… Todo empezó aquí… en un pequeño huerto que hay en el frontis de mi casa… Recuerdo que trabajé de lo lindo y cuando terminé, henchido de satisfacción, decidí que el próximo año, lo haría mayor. Y así fue, cada año, como yo, crece y se cuentan por miles los visitantes que recibo… Por momentos, algunos de los visitantes lo saludan… Son los asiduos, los que año tras año acuden puntuales a la cita con mi belén… Es, el Belén de Aridane, el mayor de cuantos he tenido ocasión de visitar. Está instalado en el interior de un garaje y tiene una superficie de unos 200 metros cuadrados… 


Una vistosa cueva, se transforma en portal mientras las norias y fuentes vivifican los campos y los pastores con sus ovejas deambulan por riscos y montes, observo la mirada ilusionada de Aridane… Es un belén que transmite la paciente labor de un artista que no ha descuidado detalles, ni en rusticidad ni iluminación, ni entrega… No quise hablar de dinero con Aridane, pero tan solo con ojear la dimensión y el gusto de este belenista, se comprende su gran esfuerzo económico que realiza sin otra ayuda que la propia…
 

Cada vez que tengo ocasión – ahora estoy en el paro- me desplazo a Murcia y allí voy adquiriendo las figuras que mis posibilidades económicas me permiten… Cada figura, es una pequeña historia a la que estoy unido para siempre… 


Bajo el lema “Sigue la estrella”, el Belen de Aridane Betancor que tiene su página web www.belenaridane.es , continúa llamando la atención de cuantos lo visitan…


Mi mujer y yo, deshicimos el camino comentando los detalles del encuentro con el artista y satisfechos, por haber presenciado una estampa navideña de indudable valor…

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 27 de diciembre de 2012

* “NANINO”, AMIGO Y MAESTRO


Los recuerdos de amigos de ley siguen vivos en mi memoria. Frecuentemente, cuando repaso mi vivir sucesivo aparecen en momentos, en situaciones, en penas y alegrías… En momentos repletos de esa felicidad que da el trabajo bien hecho…

Parece que fue ayer y ya han trascurrido casi 25 años sin su presencia. Por eso, cuando se aproximan estas entrañables fechas, regreso mentalmente a las Navidades del 87, cuando la noticia del fallecimiento  repentino, de Fernando Díaz Cutillas “Nanino” sacudió al pueblo canario. La noticia, recorrió con celeridad todos los rincones del Archipiélago… Los teléfonos, no paraban de sonar, las emisoras de radio propagaban datos del irrepetible comunicador y los periódicos con todo tipo de alarde se hacían eco del fatal desenlace… De repente, nos dábamos cuenta que el folclore en toda su amplitud, se había quedado huérfano…

Tenderete, ese mismo año (1.987) dejaba de emitirse después de permanecer en antena durante todo un lustro. Terminada esta etapa, recorrimos una vez más el Archipiélago Canario para hacer acopio de material disperso que atesoraban personajes de importancia como Francisco Navarro Artiles, Juan Régulo Pérez, José Rodríguez Franco “El Faro de Maspalomas”, Esteban Ramírez de León, Lili Ascanio Ascanio, etc. Etc.… Acabábamos de estar grabando la serie inacabada “Perfiles Isleños”. Teníamos algunos programas listos para emitir… Y nos pusimos a recuperar cintas, imágenes, presentaciones, momentos estelares guardados en los archivos de Televisión Española en Canarias para ofrecer, en la noche, un perfil de Nanino, poeta, danzarín, nadador, cantador, escritor y folclorista… En mis manos, dos documentos: uno del entonces alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Juan Rodríguez Doreste en el que decía: “Con Nanino, todos los canarios hemos contraído una deuda de gratitud…” y de otro lado, la última carta que había escrito al consulado de Cuba para emprender un viaje a la perla del Caribe para abordar el folclore de ida y vuelta…

Mientras, en la calle, un grupo de compañeros, amigos y folcloristas, dedicaban su tiempo a recoger firmas para que, a título póstumo, se le otorgara el Premio Canarias.  Mensajeros, certificados, cartas o entregas en mano, dejaban en mi mesa de despacho tongas de folios perfectamente ultimados… Miles de personas se sumaron a la petición… Sin embargo, el Premio, como lleva aparejado cierta cantidad de dinero, decían sus bases que no se podía entregar a título póstumo… En su lugar se concedió la Medalla de Oro de la Comunidad…

Lamento generalizado por la pérdida de un hombre que dedicó una gran parte de su vida a poner en orden, en recuperar y difundir nuestro tesoro más preciado: la música folclórica y la popular…

Cuando recuerdo al amigo, al hombre que nos enseñó a amar, nuestras costumbres y tradiciones, me viene aquella copla que tanto cantó:

EN LA PALMA DE LA MANO
QUISIERA RETRATARTE
PARA CUANDO ESTÉS LEJOS DE MÍ
ABRIR LA MANO Y MIRARTE…

Hoy Nanino habrá montado allá donde esté, ese deseado parrandón con Sergio Correa, Dacio Ferreras, “El Minuto”,  Antoñita “La Cubana”, Pepe el Zapatero, Juan Betancor, Juan Quintero y otros muchos folcloristas que, desgraciadamente, ya no están ente nosotros…

Aquí, esta noche, como marca la tradición, la Orden del Cachorro, cantará las sentidas malagueñas en su recorrido habitual, por distintas zonas de Triana y Vegueta…

Un abrazo al amigo que continúa vivo, en el recuerdo.

 ALFREDO AYALA OJEDA

miércoles, 26 de diciembre de 2012

* SANTA CRUZ DE LA PALMA ACOGE EL ÚLTIMO ‘TENDERETE’ DEL AÑO


El programa se emite el jueves a las 21.30 h. y el sábado a las 21.50 h. en  La 1 de TVE, con ‘La parranda La Palma’ y la agrupación folclórica ‘Tuhoco’.

La plaza ‘San Francisco’ de Santa Cruz de La Palma es el lugar elegido por Televisión Española en Canarias para emitir el último ‘Tenderete’ del año 2012 con la participación de ‘La parranda La Palma’ y la agrupación folclórica ‘Tuhoco’. De esta forma, la capital palmera acoge un nuevo programa especial de ‘Tenderete’ con el objetivo de continuar celebrando las fiestas navideñas y los 50 años de historia de TVE en Canarias.


‘La parranda La Palma’, cuyos componentes proceden de varios municipios de La Palma, ofrecerá piezas como Esta noche en el molino, Folías a Tanahusú, Vals marinero, Caringa de Barlovento o Cielito lindo/Adolorido.


Por su parte, la agrupación folclórica ‘Tuhoco’, de Santa Cruz de La Palma, interpretará canciones como Berlina/Mazurca/Sorondongo, Malagueñas, Folías, La noche en Arguineguín o la Isa del pelado.


En este programa, 'Tenderete' volverá a sorprender a una las personas que se encuentren entre el público con  el objetivo de reconocer su labor profesional, social o cultural.



Bajo la dirección de Cipriano Carmelo Almeida, 'Tenderete' se emite el jueves 27, a las 21.30 horas, y el sábado 29, a las 21.50 horas, en La 1 de TVE, presentado por Raúl Arencibia que se verá acompañado por Tania Barrera, Reina de la Bajada de la Virgen de Las Nieves.


CIPRIANO CARMELO ALMEIDA

lunes, 24 de diciembre de 2012

* CON CARIÑO A SERGIO CORREA

Cuando se avecinan las Pascuas suelo hacer un amplio recorrido por los recuerdos vividos con familiares y amigos. Claro que este año, no va a ser distinto. Reciente, hace ahora un año, noto la ausencia de alguien con el que he convivido, trabajado y disfrutado durante muchísimo tiempo: Sergio Correa. Sergio, Sergito, como yo le llamaba, lo conocí sobre el cuadrilátero. En la gallera del Circo Cuyás donde acudía un sábado sí y otro también, a presenciar la actuación de los boxeadores de la época.

Después, cuando establecimos una amistad que se prolongó durante muchos años, en el Tambanova, en la Copa, en La Casa de Mi Tía, en “La Gaviota” y en todos esos ambientes nocturnos de la década de los 60/70. Más tarde, en Tenderete, en encuentros folclóricos y por último en La Bodega de Julián… Animoso, intuitivo, afectuoso, dicharachero y rebosando simpatía, todos buscábamos su compañía.

Lo recuerdo cuando la fábrica de cigarrillos “Mecánico” contrató, a mediados de los 80, a un grueso equipo de folcloristas y creativos para ir de pueblo en pueblo, haciendo una promoción de cigarros… Teror, Agaete, Telde, Maspalomas, Agüimes y otros muchos municipios nos brindaron la oportunidad de estar en sus plazas públicas. Nanino, hacia la presentación del grupo que contaba con Pepe Bolaños, Juanito Valerón, Antonio Cool, Eduardo Guerra y cómo no, Sergio Correa. Juanito Valerón tenía montado un número que nunca pusimos en práctica, con Sergio fundamentado en el humor y la música… Un día, Nanino, estaba afónico y Sergio Correa con el micro en la mano empezó a destapar con sus chistes, citas, monólogos y así escapamos de aquella actuación publicitada a bombo y platillo…

Recuerdo a Sergito, siempre con la mano tendida, con su estilográfica en la mano, pariendo coplas que entregaba a sus amigos o a cuantos se la pidieran…

Pero sobre todo, lo recuerdo con aquella copla sin rima, que la gente de la calle la tituló como la polca del caramelo… Fue una copla no escrita, que demostró que la polca daba para mucho…

Sergio Correa, Sergito, nos dejó hace ahora un año. Fue en el señalado día 24 de diciembre, cuando nos dejó para siempre… Pero también me dejó tatuada en mi alma, su amistad sincera, sus claves de humor, su impronta…

En fin, un hueco difícil de cubrir…

Un abrazo allá donde estés…

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 20 de diciembre de 2012

* SE NOS FUE UN AMIGO "MASTRO PINO"


Hace ya unos añitos, concretamente en octubre de 1984, entré a formar parte de la agrupación folclórica Estrella y Guía, recuerdo que en mi casa, con mis padres, veía Tenderete todos los viernes y que fue lo que me animó, a entrar en una rondalla. Allí conocí a distintos personajes, tales como: Antonio García “El Bandurria”, José “El Chele”, “Echarry”, Antoñito “El Bandurria” padre,  Manolo “Eo” “Perico “El Barbero”,  Juan “el guardia”, y muchísimos más. 

El motivo por el cual estoy reviviendo dichos momentos, es la triste noticia, que por casualidad me llegó ayer, la muerte de un amigo, mi amigo Pino. Siempre estuvo ahí, siempre. Parrandero donde los haya, nos dejó ayer, después de una larga enfermedad.  Desde aquí le envío mi pesar a su señora, a sus hijos y nietos. Con todo el cariño del mundo. Esperando que lo recordemos con alegría, la misma que él desprendía en cada momento, tocando su guitarra y cómo no, echándose esas isitas y folías, que tanto le gustaban y que seguro seguirá haciendo, allá donde vaya, junto con l@s parrander@s, que marcharon antes que él y con los cuales, en algún momento nos reuniremos nuevamente para continuar la parranda.

Foto: Mastro Pino y Lydia Díaz 18/02/2006

Por ello, publico esta foto, que fue tomada en Guía, el 18 de febrero del 2006, con motivo de los carnavales, que la Agrupación Folclórica Estrella y Guía, organizó.

Jamás te olvidaremos Pino.
Descansa en Paz, amigo.

LYDIA DÍAZ PÉREZ

* ‘TENDERETE’ CELEBRA LA NAVIDAD EN ARRECIFE


Este  jueves a las 21:30 y el sábado a las 23.30 horas en  La 1 de TVE, con el grupo ‘Acatife’, la parranda ‘Amigos de Florián’ y el ‘Rancho de Pascuas Archinech de Tinajo’

El programa de música popular ‘Tenderete’ se emite este jueves y  sábado de diciembre, desde ‘El Charco de San Ginés’, en la ciudad lanzaroteña de Arrecife, con la participación del grupo ‘Acatife’, la parranda ‘Amigos de Florián’ y el ‘Rancho de Pascuas Archinech de Tinajo’. La capital de Lanzarote acoge un nuevo programa especial con el objetivo de celebrar la Navidad y los 50 años de historia de TVE en Canarias.


El grupo ‘Acatife’, dirigido por Ito Hernández, ofrecerá villancicos como Navidad Navidad, Canta mi niño, Vamos pastores o Navidad en la mar; y también piezas como Por bandera o el Sorondongo al labrador de la tierra.


Por su parte, la parranda ‘Amigos de Florián’, dirigida por Ciro Corujo, interpretará canciones como la Isa del uno, Folías, Seguidillas, Viejas promesas o Recuerdo que te vi.


En este programa, 'Tenderete' volverá a sorprender a alguna de las personas que se encuentren entre el público con  el objetivo de reconocer su trabajo en alguna acción social o cultural. Y además, estará presente el grupo de animación ‘Seride’, con Sergio y Leyre, para contar un cuento a los niños.


Bajo la dirección de Cipriano Carmelo Almeida, 'Tenderete' se emite este jueves a las 21:30 y el  sábado a las 23.30 horas en La 1 de TVE, después de ‘Informe Semanal’ y estará presentado por Raúl Arencibia que se verá acompañado por Yanira Rodríguez, Miss Arrecife 2012.

CIPRIANO CARMELO ALMEIDA

martes, 18 de diciembre de 2012

* LA ÚLTIMA AGARRADA DE “CAMURRITA”

Conocí a “Camurrita”, hace muchísimos años. Nuestra amistad, siempre se mantuvo intacta. Lo recuerdo en múltiples luchadas en el Viejo Palacio de Deportes de la época, el Campo España. Aquellos choques entre las selecciones del norte y del sur; entrenado en la Fosforera, junto a Abel Cárdenes, el pollo de Anzo y otros notables luchadores de la época. José Pulido “Camurrita”, era cortito de estatura, pero se agigantaba sobre el terrero… ¡Cómo disfrutaba el público! en aquellos enfrentamientos ante Hermenegildo Ramírez “Brazo de Hierro”… Hermenegildo intentando aquella cadera rastrera y “Camurria”, eléctrico, inquieto como un longorón, lo hacía perder su posición y rematar la faena con una burra bajita, que estremecía los cimientos del hercúleo Hermenegildo… 

También recuerdo aquella tarde en el Campo España cuando se celebró el desafío entre el “campeonísimo” Alfredo Martín Acosta “El Palmero” y José Pulido “Camurrita”, cuando apareció, pavoneándose el poeta luchador Heraclio Niz “El Pollo de Arrecife”. Venía luciendo, traje azul marino y corbata larga en vez de su clásica pajarita… Al término del desafío le preguntaron al “pollo”. ¡Coño Heraclio! y ¿ese cambio de corbata? Y el Pollo de Arrecife contestó en verso: “Uso corbata larga/ y no de pajarita/ porque sabía que el palmero/ le ganaba a Camurrita... 

Era, sin más la época en que se vivía. Una época plena de romanticismo. También de sacrificios… Luchadores que recorrían tarde tras tarde, para hacer sus entrenos caminando varios kilómetros una vez finalizada la jornada laboral. La lucha, claro, no daba dinero salvo en contadas ocasiones… 

Una vez, recuerdo que Camurrita me contó, que un luchador le clavó la cabeza en la clavícula, hundiéndola. El había oído a un amigo, que había un estelero de animales que usaba unas ventosas para enderezar el esqueleto de las bestias… Camurrita, noblote y esperanzado, se puso en su manos… Fue tal el tirón que dio el estelero que le dejó la clavícula, sobresaliendo el pecho… 

Lo recuerdo en la redacción del desparecido periódico el Eco de Canarias, para buscar una arcancía para que la gente depositara sus monedas a favor de José Rodríguez Franco “El Faro de Maspalomas” que estaba atravesando uno de sus más terribles desafíos, ante un adversario que no daba tregua: el cáncer. 

Animoso, buena persona, se preocupó por los más pequeños, dándoles clases en el López Socas o en las escuelas. Allí, pasaba largas jornadas sacando a la pollería pa´lante… Hablábamos con frecuencia en el parquito situado en la zona alta del López Socas. Apoyado en su bastón, vencido por los años, me hablaba del grupo escultórico que corona la zona. Me contaba viejas luchadas y me hablaba de los fenomenales luchadores de la época… 

Me queda el grato recuerdo de aquella ocasión, en Guía, en Gran Canaria, con motivo de un homenaje que se le brindó a Salvador Díaz “El Pollo de Anzo”, nos fundimos en un sentido abrazo. Allí, se lo presenté a mi mujer Lydia. 

Descansa en Paz amigo.

ALFREDO AYALA OJEDA

lunes, 17 de diciembre de 2012

* "UN MINUTO ENTRE AMIGOS"


Como sobresaliente y el más consolador de los presagios en el  inminente inicio de  este  incierto e inquietante año 2013, compartimos con todos ustedes la esperanzadora noticia de lo que será uno de los acontecimientos musicales más relevantes en este nuevo año que se avecina, cuya envergadura y trascendencia, sin dudas propiciará que el mismo se constituya en uno de los hitos de nuestro panorama cultural.  Nos referimos a la tan esperada presentación del nuevo proyecto discográfico “Un Minuto entre amigos”, que tendrá lugar el viernes 4 de enero, en el Teatro Leal de San Cristóbal de La Laguna.


Simplemente les avanzo, que a diferencia de otras experiencias similares, este nuevo disco no se limita a una evocación nostálgica y al recuerdo de la figura de Manuel Luis Medina; “El Minuto”. Estamos ante una propuesta musical innovadora, tan extraordinaria, versátil y heterogénea, como lo es el portentoso elenco de protagonistas participantes:
Parranda de Cantadores, Luis Morera, Olga Cerpa, Encantadoras, Manolo Vieira, Celso Albelo, José Manuel Ramos, Alma De Bolero, Manolo Estupiñán, Isabel Padrón, Maricarmen González, Beatriz Alonso Quartet, Troveros de Asieta, Sergio Núñez, Candelaria González, Pancho Delgado, Jeremías Martín, Emilio Negrín, Alba Pérez, Irene Niebla, Claritzel, Jairo, Jonathan, Josue, Fernando, Luis Rivero, Carlos Martín, Arena Digital, Rampa en Gran Canaria, Michel Montelongo...etc.


De la maestría y solvencia de todos ellos…y de alguna otra sorpresa más, podremos disfrutar todos aquellos afortunados que adquieran una entrada para tan señalada noche.


A quienes no les sonría la suerte y la oportunidad de acudir al evento, podrán tener el consuelo de adquirir esta joya discográfica en breve tiempo.


 Félix Román Morales

(Artículo de Gonzalo Hernández,  a propósito de su entrevista con Manuel Luis Medina, días antes de su fallecimiento).


Ya no habrá más serenatas, de luto están las macetas…

Manuel Luis Medina, el Minuto, fue quizás la voz más sensible y el personaje con mayor carácter de cuantos artistas poblaron el panorama musical canario del siglo XX —«Yo era correcto con todo el mundo. Con todo el mundo que yo quería. Con los demás no», me explicó una tarde en una conversación, entre vinos, en el restaurante Casa Maquila, días antes de su fallecimiento.
Su infancia estuvo marcada por los sonidos en que lo imbuía su tío Don Luis Ramos Falcón, el emblemático presidente del Orfeón La Paz de La Laguna, además de querido orfeonista lagunero. Aquella tarde de mayo del año 2007, aún recordaba —e incluso cantaba— la “Romanza del niño judío” que su tío le enseñara:
Qué me importa ser judío,
si ya lo soy por ausencia...
Manuel Luis era, a finales de los años sesenta, un joven que se movía en ambientes culturales universitarios, de La Laguna y de Madrid, donde cursó —sin finalizar nunca sus estudios: «No di ni gongo», confiesa— Derecho y Ciencias Políticas. En aquellos años, junto con otros amigos de La Punta, formaría Los Sabandeños, uno de los grupos de música popular más relevantes de España durante varias décadas. En los discos que grabó con ellos —sus primeros sencillos y seis de sus álbumes iniciales— quedaron registrados con su voz solos que son hoy en día parte importante del archivo sonoro del folclore de las Islas Canarias, como la copla grabada en marzo del año 1968 en el segundo sencillo del grupo:
En la fiesta de Las Mercedes
a una maga le di un beso,
se me quedaron los labios
dando gusto a gofio y queso.
La vida cultural y universitaria de la España de aquellos años setenta fue el germen de todos los cambios sociales y políticos que vendrían después. El boom de lo sudamericano invadía todos los territorios del arte —la literatura, la pintura, la música…—. Y los jóvenes tomaron aquella música sudamericana como bandera. Eran los años en los que Jorge Cafrune cantaba al hombre del campo —su vida, sus costumbres y su pobreza— con versos de Athaualpa Yupanqui, Jaime Davalos, Falú... Años en los que Ariel Ramirez componía la misa criolla; en los que Violeta Parra, Mercedes Sosa y Horacio Guaraní eran verdaderas autoridades de la cultura hispana; mientras en España, en la única cadena de televisión existente por entonces, Jose Luis Balbín, en su programa A fondo, entrevistaba a personalidades de la talla de Juan Rulfo, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Mario Vargas Llosa, Atahualpa Yupanqui o Chabuca Granda.
 Manuel Luis, el Minuto, cercano a la vanguardia cultural del momento, no podía permanecer ajeno a todo aquello; y así, aunque su carrera artística comenzó vinculada al folclore y a la música popular canaria, no tardaría en sumar su voz a este nuevo movimiento. «La vinculación de la música sudamericana conmigo, o la mía con ella —me contaba en Casa Maquila— se debió a que me gustaban las letras, y por supuesto, la música. Los Sabandeños nos metimos primero con las guaranias paraguayas, que eran lo más que se nos adaptaba, o lo más cercano que teníamos. Y luego ya le metimos mano a la música argentina».
El Minuto habría de ser, de hecho, el primero en Canarias en interpretar y grabar muchos de los temas que hoy en día forman parte del acervo popular de las Islas, como en el caso del tema “Tus ojos”, grabado en el año 1972 en el disco Cantan a Hispanoamérica, de Los Sabandeños, con su voz en los solos.
Tus ojos, que son mi alegría,
tus ojos, que son mi esperanza,
por ellos mi alma suspira,
en tierno arrullo, arrullo de amor.
En 1974, animado por el director de la casa discográfica Colombia, Don Benito Lauret, decidió abandonar definitivamente las filas de Los Sabandeños para comenzar su carrera discográfica en solitario, con el disco Argentina en la voz de Manuel Luis. No contento con ello, el Minuto quiso ir más lejos que otros muchos de los que en aquellos años reinterpretaban para el mercado local lo que llegaba a través de las grabaciones discográficas: hizo las maletas y se marchó a Argentina, a reinterpretar aquellos temas de su primer disco en su país de origen.

Crítico y sincero como era en todas sus entrevistas, de regreso de su aventura americana, se hacía eco tanto de las buenas opiniones —como la que le hiciera un crítico musical ante la audición del tema “Balderrama”, en presencia del conocido poeta argentino, ya fallecido, Hugo Alarcón, quien expresó su sorpresa por el hecho de que “Con tanto falso argentino y con tanto folclorista que mandamos a Europa resulta que nosotros podemos importar de las Islas Canarias a un intérprete fiel de nuestras propias canciones”— como de aquellas otras, no tan positivas, y que él se felicitaba en recibir, que le hicieran en el programa coloquio de radio Excelsión —aún hoy entre las emisoras más importantes de Buenos Aires—, en el que, después de escucharlo cantar la “Balada del Loco”, mostraron su descontento por su desconocimiento del ambiente real del barrio donde se desarrolló el tema. A lo cual, en aquella ocasión, Manuel Luis no tuvo reparo en responder que conocer Buenos Aires en el sentido de esta canción equivalía a ser porteño, y en reclamar el reconocimiento del mérito que suponía la defensa de una cultura que no era la suya.

Su íntima amistad con otro de los fundadores del grupo de La Punta, Julio Fajardo, músico muy relevante en el panorama musical de Tenerife a principios de los setenta, lo llevaría a formar dúo con este último: el dúo Fajardo-Medina. Comprometido social y culturalmente, sus recitales en aquellos años fueron más allá del simple entretenimiento, como cuando quiso actuar ante los emigrantes españoles en Munich, o en Francfort.
Pese a todo, Manuel Luis Medina nunca habría de desvincularse afectivamente del grupo que, en 1968, creara junto con otros amigos de la adolescencia: «A Los Sabandeños los quiero como un hijo mío —me reconoce—. Es lógico. Puedo despotricar de Los Sabandeños, pero no me gusta que otros lo hagan. No me gusta. Y si despotrico, despotrico con alguien consciente».

Exigente como era con su carrera musical, en el año 1975, en una entrevista realizada en el periódico La tarde, advertiría: “O salgo palante o lo dejo todo”. De esta manera, en el año 1979 sacaría al mercado su segundo y último disco, El bernegal, en el que incluiría, además de temas de su amigo Julio Fajardo, una de las canciones más emblemáticas de su trayectoria: “Matías el Jaranero”.
Se le oía, siempre atrás, de medianoche,
regalando en las ventanas poco a poco el corazón,
y, una aurora que no olvidará esa esquina,
fue la muerte quien le abrió su gris balcón.
Quizás, como le sucede en la canción a Matías el Jaranero, Manuel Luis Medina el Minuto no recibió la reciprocidad del público canario, que no supo apreciar su aporte a la cultura popular universal. 
—¿Mereció la pena? —le pregunté aquella tarde en el Maquila.
—¿El haberme divertido?... No me jodas. Como si empiezo ahora, con 62 años y cáncer de pulmón.

Gonzalo Hernández 


(Prólogo literario de la contraportada del disco,  por Félix Román Morales).


Solo un ser de infinita sensibilidad, capaz de haber concebido su vida como un fugaz y nocturno deambular por las calles del alma…en extraviado andar hacia la vespertina luz anunciada por los gallos tempraneros…con los  pasos apenas detenidos para  prodigarse en  regalar su generoso corazón  por las ventanas… podía volver hecho canción.
Y es que  hay versos que nos enseñan que una canción puede llegar a explicar toda una vida… y hay vidas cuya lírica y plenitud siempre las hará renacer en una canción.

Cuando, inusitadamente, cantor y canto se conjuran en dos almas gemelas de un mismo aliento indómito y bohemio, se produce el sublime prodigio de haber podido vivir lo cantado…y de haber cantado, lo hasta entonces, vivido.

Y es tras ese adverso entonces, cuando la vida misma logra transmutarse en sonoro verso, para volver de la muerte arropada en un canto desprendido en el  musitar de unos labios añorantes de algún querido amigo, como una oración invocadora y anhelante por el regreso del camarada perdido. Porque al cantar aquellos mismos versos que el ausente cantó, revivirá en aquel querido amigo,  todo cuanto él vivió.
 Canto, vida y amistad es la más bella constelación poética que un soñador de estrellas podrá jamás contemplar. Y… Manuel Luís Medina…“El Minuto”… acunó su vida en la dulce ensoñación de las estrellas…viviendo como cantó.



Alcanzar esas rutilantes estrellas…es todo cuanto, en esencia, ansía el espíritu humano que nos alienta. Alzar la mano hacia el infinito para atrapar un puñado de aquel eterno resplandor, es un fútil y cándido gesto latente en la memoria de nuestra niñez. Y sin embargo…hubo un niño que al alzar su mano, siempre encontró aquel candente fulgor en la mano paternal que le diera refugio. Porque aquella mano hospitalaria,  era la sabia ejecutora de un tropel de acordes de guitarra volando hacia la luz.
Portar orgulloso aquella vieja guitarra, siempre fue el mágico privilegio para el  hijo del cantor, y el más entrañable recuerdo que atesorara para sí, el hijo del hombre.
 Cuando el cantor ya no estuvo entre nosotros…sólo quedó el silencio…porque en la ausencia del padre,  sólo el mutismo de aquellos acordes procuró en el hijo el mitigar de su dolor. Hasta que mucho tiempo después…comprendió que su padre ya no volvería…que habría de ser él, quien fuera a su encuentro, emprendiendo un vertiginoso viaje hacía aquel remoto candor de la infancia…allá donde la luz ampara la inmortalidad de los poetas, los cantores y algún que otro alma bendecida por la genial e ingenua locura. Y…aprendió a vivir como cantó su padre…cantando lo que  vivió el cantor.


Aprender a vivir, es complacerse en la inmensa dicha de compartir con el amigo los anhelos y sentimientos… regalar poco a poco el corazón...haciendo a los demás cómplices y  copartícipes de las hondas motivaciones que reclama el espíritu. Es por todo esto…y por mucho más…por lo que el entrañable amigo Luis Medina abre nuevamente  sus ventanas a la calle donde una vez  transitó aquel inolvidable cantor que fuera su padre, para que todas las auroras inunden los balcones…acompañando los  sonoros ecos nocturnos de una canción… y ya nunca regrese el gris de las sombras…porque al fin  se habrá cumplido el mágico momento…de tan sólo un preciso instante…donde habremos de sentirnos en la feliz estadía que conlleva el pasar, verdaderamente, un minuto entre amigos.

FÉLIX ROMÁN MORALES

sábado, 15 de diciembre de 2012

* G. F. ISOGUE


Es difícil encontrar ejemplos donde pueda quedar en entredicho, la tendencia generalizada de calificar cualquier actividad artística o creativa, por el simple hecho de un éxito momentáneo, una abultada cuenta de resultados  o  una fulminante popularidad.

Raras veces, consigue prosperar el criterio de entender, que frente a la sugerente imagen de la triunfante bandera sobre la cumbre alcanzada, precede y subyace la productiva y provechosa experiencia de la esforzada ascensión a esa misma cima.



Y es que… este… es el mundo de los hechos consumados donde nadie se detiene a leer en las perdidas páginas que cuentan la vida de algo o de alguien, y donde todos nos apresuramos  en acudir a la última hoja de conclusiones,  para  poder extraer allí algún abreviado y trivial  resumen,  con el  que asignar una etiqueta que encasille  a todos y a  todo cuanto suscita nuestro efímero interés.


Centramos nuestra atención en buscar un fin último de las cosas, porque damos por hecho de que nada tiene sentido si no existe a priori,  una incitación a alcanzar un objetivo concreto que  los demás puedan reconocer y alabar.


No nos damos cuenta  que al perseguir ese reconocimiento y alabanza del otro, en virtud de los triunfantes logros exhibidos, simplemente estamos dando complacencia a nuestra vanidad. Torpemente no conseguimos percatarnos, que en este estrepitoso mundo, ya no somos capaces de hallar el límite que satisfaga a esa vanidad, porque en el fondo, nos hemos convertido en seres torturados por una irreflexiva avidez de protagonismo y popularidad.



Y mientras andamos errantes…en esa búsqueda inocua y estéril, casi hemos perdido toda capacidad por recrearnos, simplemente,  en el  gozo y el divertimento que implica  el  desarrollo y la materialización de  nuestras inquietudes artísticas y creativas.
Andar los caminos sin más pretensión que contemplar el paisaje, es una bella forma de andar. Para muchos, distraer la mirada de la lejana  meta,  al final del camino marcada,  resulta ser  una actitud incomprensible, sin darse cuenta que obsesionarse por tal  ansiada llegada, es tan absurdo, como irracional resulta ser la insaciable ofuscación por alcanzar una  fugaz vanagloria.


Con esa larga andadura de supuestos pasos perdidos, ha caminado, sin prisas, el raro ejemplo que hoy traemos a este pequeño espacio. Nos referimos al Grupo Isogue, surgido hace veinte años a la sombra de un promontorio basáltico del mismo nombre, cuyas paredes acantiladas precipitan el vertiginoso descenso de la Cordillera de Anaga hasta su entrega en el mar, allá en la hospitalarias costas de Bajamar.


Si algún definitorio y acertado calificativo podemos enunciar para esta formación musical es el de sorprendente. Porque el Grupo Isogue es la más pura imagen de la sencillez y la humildad sobre un escenario, y bajo él.  Carentes de  todo afán de notoriedad o protagonismo, siempre nos ofrecen una actitud comedida y desprovista de cualquier pretensión grandilocuente en demostrar algo a alguien, salvo a sí mismos. Y ahí es donde reside la grandeza de este colectivo, a la que el público no es ajeno, en cuanto emergen los portentosos primeros compases armónicos de su cuerpo coral e instrumental. Nada hace sospechar que tras esa cándida imagen de la puesta en escena, irrumpa tan asombrosa y solvente calidad musical y coreográfica… hasta el punto…de no parecer ellos mismos, sino la antagónica figura que nunca han pretendido ser. Superarse a si mismos, es la clave de esta transformación, que sólo puede surgir desde la constancia y el esfuerzo en el día a día.



Es un esfuerzo que nace hace una veintena de años de la mano experta y creativa de Eusebio Cabrera, para ser retomado, en una segunda etapa, por su actual director musical Jacob González. Un esfuerzo iniciado por Juan Antonio Domínguez y continuado por Carlos Mora como directores del cuerpo de baile. Un esfuerzo, en definitiva, que siempre ha sido entendido por esta formación musical como el único camino donde avanzar y encontrarse con lo mejor de si mismos.


Asumir, como premisa motivadora, esta creencia en la superación personal y colectiva, les ha llevado a una permanente inquietud creativa en los aspectos temáticos de su extenso y sólido repertorio, donde abunda una poética relativa a cuestiones actuales y plenamente vigentes de nuestro entorno, y a la indagación y rescate de elementos argumentales y musicales del pasado.



Pero sin lugar a dudas, donde el referido esfuerzo de superación se manifiesta con total rotundidad, es en la extraordinaria ejecución coral e instrumental de una amplia y excelente compilación de recursos armónicos y melódicos, surgidos de la maestría de su director Jacob González Marrero.


La singularidad de ambos aspectos; el temático y el musical; ha conferido a esta agrupación  una impronta especifica fácilmente identificable,  en cuanto llega a nuestros sentidos alguno de sus recursos sonoros y poéticos, cuya concreción y particularidad  los hacen plenamente reconocibles.



La clave  para que tal proceso de superación haya dado sus frutos en Isogue, no es otra que el haber contado con la oportunidad de desarrollarse en un prolongado espacio temporal, gracias a la insólita estabilidad y permanencia del plantel de sus integrantes, capaces de superar cualquier natural controversia, en beneficio de desarrollar una tarea común, basada en intentar hacer las cosas bien, sin más objetivo que disfrutar colectivamente de la tarea realizada.



En estos días, anda el Grupo Isogue en plena grabación de lo que será su nuevo disco, donde quienes no han tenido aún la oportunidad de escucharlos, podrán comprobar los motivos por los cuales, hoy aquí nos hemos hecho eco de su ejemplarizante andadura.


FÉLIX ROMÁN MORALES DÍAZ PARA ARTISTASENRED Y  PARA ETNOGRAFÍA Y FOLCLORE.