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viernes, 31 de agosto de 2012

* EN-CANTADORAS


Con cierto rubor,  confieso  que nunca  había tenido la fortuna de presenciar un directo de En-Cantadoras, pues los avatares del destino y la insularidad que todo lo condiciona, no habían propiciado tan feliz circunstancia.

Y fue tan sólo hace unos días, con motivo del Festival de Nuestra Señora de Los Afligidos de Los Realejos, cuando  tuve la oportunidad; al fin; de poder apreciar esta portentosa formación musical en toda su dimensión.



Abundando en la franqueza con la que he comenzado estas torpes líneas, también he de confesar mi absoluta sorpresa por lo vivido allí aquella noche, pues frente a la peculiaridad de la exclusiva feminidad de esta agrupación,  enfatizada en tantos medios de opinión,  existe una En-Cantadoras que va mucho más allá de la simple percepción visual de la común naturaleza de sus integrantes.

Y es que… en este,  como en la mayoría de los casos, la femineidad es simplemente un atributo casual, pero nunca un condicionante a la hora de dar forma y  desarrollar una actividad artística o creadora.

Limitarse a destacar  la naturaleza femínea  de esta admirable formación musical, como el elemento diferenciador de mayor relevancia, es sumir   tan  prodigiosa  impronta a la superficialidad del frívolo etiquetado, que tanto daño viene haciendo a nuestro panorama musical.

Porque En-Cantadoras es muchísimo más que una determinada imagen estereotipada por los medios. Una fútil imagen en la que jamás han pretendido reconocerse, pues son conscientes de que sus valores van más allá de lo simplemente  estético  o lo curiosamente  insólito. Basta con asistir a los primeros compases de cualquier tema de su bello repertorio, para que esa imagen del artificio mediático sucumba, sorpresivamente, a la  más rotunda expresión de  solidez  y solvencia musical.


Es tan evidente esa rotundidad, que no se precisa mayor indagación para saber de la férrea formación musical de todas sus integrantes. Nada de cuanto este grupo musical ejecuta  sobre el escenario, concede el más mínimo resquicio de duda, sobre la personal convicción de que estamos ante uno de los mejores grupos musicales de nuestro entorno. Y cuando utilizamos tal calificativo, no pretendemos ni por asomo,  establecer un absurdo ranking sobre quién goza de mayores aptitudes para representar a nuestro folclore, o aquella  música popular que el tiempo y la tradición nos la han convertido en propia. Con tal juicio de valor, nos referimos a la distinción  que prevalece sobre En-Cantadoras, como  formación con una impronta cargada de estilismo y cromatismo musical del que no existe referencia equiparable.


Nos referimos al palpable potencial de futuro que se vislumbra en su línea creadora y compositiva, y que se traduce en una portentosa ejecución coral, vocal e instrumental.
  
Nos referimos en definitiva, a una imagen materializada desde la maestría y el esfuerzo, remotamente alejada de aquella otra imagen de cliché, que aludíamos al comienzo de esta pequeña reflexión literaria.

Aspirar a fijar como antecedente comparable de este fenómeno musical, otras experiencias del pasado, como aquella memorable “Tabona” , o “Voces de Mujer”, o aquel  improvisado y televisivo “Seguro que sale bien”, es reducir la cuestión a lo circunstancial y lo anecdótico, dejando de soslayo lo verdaderamente substancial.


Y es que el hecho diferencial de En-Cantadoras, radica más en lo substancial que en lo simplemente perceptible. Y esa substancialidad… ese hondo calado impreso en toda su obra, es  lo que dispensa a esta formación de una coherencia musical  sin fisuras, donde la expresividad armónica  y la riqueza de matices sonoros en lo coral e instrumental, afloran generosamente para desarrollar un inteligente discurso temático cargado de sensibilidad.

El resultado de tal compendio de cualidades, converge  en una evidente y  extraordinaria capacidad para proponer elementos y recursos musicales innovadores, que aportan un nuevo y fresco  caudal creativo al entumecido panorama musical de nuestras islas.

Quienes por desventura o por acierto, no gustamos de  posicionamos en la línea de  la  radicalización y la  inmovilidad en nuestro folclore, inclinándonos a admitir con convicción y sin aspavientos,   la susceptibilidad del mismo a evolucionar,  adivinamos en voluntades innovadoras  como la de En-Cantadoras,   el necesario impulso para que nuestra música pueda seguir desarrollándose en el tiempo, con naturalidad y conforme a las corrientes culturales que  mismo pueblo a quien van dirigidas, demanda, recibe y asume como propias.

Una excelente muestra de cuanto afirmamos, es esa extraordinaria recapitulación de los Aires de Lima de El Palmar, Artenara, Valsequillo e Ingenio, así como el Sorondongo Majorero,  registrados en la primera entrega discográfica: “Sueños de Mujer”. Nada de cuanto podríamos matizar en estas líneas,  alcanzaría a reflejar con certeza el cúmulo de gratas sensaciones que suscitan tan bellas interpretaciones sobre unas temáticas tan hondamente arraigadas en nuestro acervo cultural, por cuanto  las mismas constituyen  unas de las más destacadas expresiones de nuestra lírica amorosa y costumbrista.

Evidentemente, toda esta intencionalidad y claridad de objetivos no surge espontáneamente de un día para otro. Es el resultado de un largo y constante esfuerzo,  aún cuando desde sus comienzos, allá en los inicios del 2005, ya se vislumbrara un pronunciamiento preciso sobre la común  inquietud de realizar un proyecto musical distinto y diferenciado de los estándares musicales del momento.

Dicha motivadora inquietud de los inicios,  alcanza su momento álgido con la presentación de la ya mencionada primera producción discográfica, “Sueños de Mujer”, en septiembre de 2009, en el Centro de Iniciativas Culturales de la Caja de Canarias.

“Sueños de Mujer” fue y continúa  siendo un fenómeno de tal consistencia,  que traspasa el ámbito de lo puramente musical,  para despertar elementos de reflexión en la esfera de lo social, al abordar el protagonismo de la mujer en distintos aspectos de la historia del pensamiento y de las artes.  

Quizás,  a todo ello ayudara la ocurrente idea de promocionar tan bello  proyecto bajo el formato de un espectáculo musical, brillantemente interpretado por la actriz Leo Medina, bajo la conducción escénica de Mingo Ruano, y  sobre un guión de Alexis Ravelo. Pero, es evidente que tras el reconocido esplendor del esfuerzo escénico… tras la rutilante participación de figuras invitadas como Mariví Cabo, Ynarhú Silva, Mao Fermín o Abelardo García…tras el nutrido y prodigioso plantel de las maravillosas solistas e instrumentistas de En-Cantadoras, subyace un sólido y contundente argumentario musical, producido por Manuel Estupiñán y dirigido por Jacqueline García Álamo.

Es  tal  la  solidez del  proyecto,  que la elección temática musical establecida a priori,   fue quien construyó, por si sola, el  hilo argumental de un hermoso discurso dramatizado y musicalizado, cuyo mensaje ostenta una patente vigencia.


Pero la tenacidad y creatividad de esta formación musical, alimenta nuevas ilusiones que anteponer a la satisfacción de los  logros ya  alcanzados; y ya está muy próximo el feliz día en el que En-Cantadoras nos ofrezca un nuevo e ilusionante regalo en forma de un flamante segundo proyecto discográfico: “En-Cantadoras en directo”.

Quien desee tener un adelanto del nuevo portento que se avecina, tan sólo debe acudir a alguna de sus actuaciones, pues desde el pasado 16 de junio, en el que finalizó su maquetación, han venido teniendo la deferencia de mostrar algunos bellos retazos de lo que será; y así lo deseamos; un exitoso y trascendente hito en la trayectoria de esta formidable agrupación musical.

FÉLIX ROMÁN MORALES DÍAZ PARA ARTISTASENRED Y PARA  ETNOGRAFÍA Y FOLCLORE

jueves, 30 de agosto de 2012

* MIS PASEOS POR LA PLAYA DE LAS CANTERAS


De punta a punta, tengo la fortuna, de conocer y disfrutar de todas y cada una de nuestras islas. Unas veces, de manera apresurada y otras con calma recreándome en estampas envueltas en sentimiento… He vivido el bullicio de antiguas fiestas y modernas romerías; el recogimiento de nuestros artesanos; he caminado junto a camelleros por el rugoso paisaje de Lanzarote… Intensas y largas caminatas por caminos reales, con nuestros pastores en tiempos de trashumancia… en festivas y tradicionales apañadas de cabras o en los movimientos de los pastores de ovejas, cuando peligra la salud de su ganado, por la carencia de lluvias y pasto… gratos fueron los momentos vividos, a la sombra del fuego, acompañando a nuestros fogateros…

Imágenes, momentos que celosamente guardo en mi memoria…

Otras veces, cuando llego a Gran Canaria, isla en la que resido, suelo pasear por distintos lugares. Es el momento de aparcar las prisas, de caminar con los ojos abiertos captando en mi retina, en lógica comparación, el ayer y el hoy… Por ello, haciendo un poco de historia voy a relatarles los numerosos paseos que he realizado por una de las emblemáticas playas de nuestro Archipiélago: La Playa de Las Canteras…  

Hace muchos años cuando La ciudad de Las Palmas, (todavía no tenia los apellidos, de Gran Canaria) fue uno de los puntos estratégicos de la Corona Española en la ruta de las Indias…  Por eso no es de extrañar que, desde su fundación, el aspecto defensivo constituyera uno de los objetivos prioritarios…

En 1.578, después de la invasión de los holandeses que saquearon la ciudad incendiando ermitas y conventos, el gobernador Diego de Melgarejo, mando a construir la muralla de Las Palmas convirtiéndose a la capital en una ciudad fortificada y amurallada…

Además de su función militar, la muralla constituyó el límite entre la zona urbana y la rural. A la sombra de estos muros y hasta bien entrado el siglo XIX estaban englobados, aunque separados a una y otra banda por el barranco Guiniguada, los señoriales barrios de Vegueta, Triana y, en la cresta de la lomada “Los Riscos”…

Con el transcurso del tiempo,   perdido su valor defensivo la ciudad se expandió y, en nombre del progreso, la muralla fue derribada casi en su totalidad…

En 1.997, lo que queda del histórico muro, que todavía puede apreciarse en las cercanías del Castillo de Mata, fue declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento.

* Quería arrancar con estos datos históricos con la finalidad de situar al lector…

En el siglo XVII, atravesar,  salir de la muralla y llegar al extremo opuesto de la ciudad, era empresa difícil que solo estaba al alcance de unos pocos ricachones… Por eso, las comunicaciones ciudad-puerto, se hacían por mar. La comunicación con Las Isletas dependía de las mareas. Había que esperar la bajamar para acceder a ellas. Las isletas estaban unidas a la ciudad por un estrecho cordón umbilical de rubia arena…

A partir de la desamortización, que en el siglo XIX (1.832) impulsaran José Álvarez Mendizábal y Pascual Madoz, liberando suelo urbano y terreno rural, inmovilizado durante siglos por la iglesia, la nobleza y ciertas instituciones, las ciudades pudieron modernizarse y crecer…

El eco de estos cambios también llegó a Canarias. Los proyectos de total renovación, tanto en obras públicas como privadas, se multiplicaron. Próceres de la política y de la banca, avispados y emprendedores, industriales y comerciantes se empeñaron durante décadas en la dura batalla por dotar a Gran Canaria de un nuevo puerto que tuviese la amplitud y el abrigo exigidos por la privilegiada situación geográfica de la isla.

El antiguo y difícil  puerto de San Telmo quedaría finalmente relegado a un ayer repleto de romanticismo, de historias, a veces trágicas, de veleros y lobos de mar, de añoranza y deseo por lejanas tierras de idas y regresos inciertos.

La construcción del Muelle de La Luz se prolongó durante décadas y finalizó a principios del pasado siglo. Su extensa zona portuaria, con sus anexos, oficinas, almacenes, astilleros y viviendas, convirtió a la ciudad de Las Palmas, en receptora preferente y casi obligada de los grandes mercantes y los novísimos transatlánticos que cruzaban el mundo…

El barrio de Las Alcaravaneras, donde nací, lindaba con un amplio campo dunar, que se extendían hasta el barrio de Guanarteme. Las arenas procedían de la Playa de Las Canteras
Fruto de ese movimiento expansionista, la ciudad se fue extendiendo… desaparecieron los arenales en los barrios cercanos de Guanarteme, Alcaravaneras… Y a diestro y siniestro crecían como por arte de magia edificios, mientras la máquina china apisonaba las nuevas vías de comunicación…

En uno de esos paseos por la playa de Las Canteras, repasé recuerdos infantiles. Me apoyé en la barandilla, que está frente a la casa de Antonio Marrero, aventajado vecino de la ciudad que vio a orillas de Las Canteras, el lugar ideal para descansar. Algún susto debió llevarse, seguramente en los rebosos de esas mareas altas del Pino, que pidió permiso municipal  para levantar un muro que sirviera de rompeolas para ofrecer seguridad a su vivienda. Corrían los años 20 del pasado siglo. Su iniciativa, fue el inicio para la construcción del paseo de Las Canteras porque una decena de años más tarde, en el extremo opuesto, en La Puntilla, se inició por tramos la construcción del paseo hasta empatarlo con el popular muro Marrero… Aquella chiquillería de antes, que hoy peinan canas, nos lanzábamos, de cabeza al agua en marea llena… Cierto es, que en aquellos tiempos, la arena circulaba movida por los vientos y la orilla de la playa no estaba entullida por la acumulación de arena...

¡¡ Qué tiempos, amigos míos !!

ALFREDO AYALA OJEDA

martes, 28 de agosto de 2012

* UN PASEO POR LA BARRA DE LAS CANTERAS


Hace unos añitos me aventuré en preparar una serie para Televisión Canaria de “Mis andares por Canarias”. Era un viejo y madurado proyecto del que tuve oportunidad de grabar algunos episodios de nuestra gente del mar… “Llamados de morena”, “Nasas de pescao”, “Pregoneras”, “Pesca de viejas”, “Pesca del atún”, “Con el chinchorro a cuesta”, “Calar en el Cotillo”, “Devoción a la Virgen del Mar”, “Mariscadoras”, “Pejines”, “Calamariar”, “Tambores”, “Pescadores de caña”… Amplia fue la documentación recopilada y muchas, las horas de conversa con gente de la mar.

Algunos afortunados capítulos vieron la luz. Otros, quedaron o en el tintero, o dormidos en mi archivo particular.  La verdad, es que la “tele” no tenía los posibles suficientes para hacerle frente al proyecto… Ayer, repasando papeles, apuntes y fotos me encontré algunos guiones y lo volví a releer… Entre ellos uno referido, de manera nostálgica, al ayer y el hoy de uno de nuestros símbolos: La Playa de Las Canteras…

“Una mañanita, cuando la primeras luces anunciaban el nacimiento del nuevo día, había concertado una larga entrevista con un guía de excepción: Antonio Artiles Medina “Antonio, el de Fermín” como le conocen los muchos que aprecian su amistad. Es un hombre curtido por el solajero y el salitre… Un pescador que nació a pie de playa... Que sabe de brisas, vientos, mareas, de pesqueros y artes como el que más… Antonio Fermín, lo conocí hace muchos años, en “La Puntilla”. Muchos han sido nuestros encuentros. Incluso, para el programa Tenderete (1.984), grabado en Las Canteras, frente al emblemático Real Club Victoria, se jincó sus folias, junto a otra irrepetible “pregonera”: Antoñita “La Cubana”, compartiendo escenario de rubia arena con, el fenomenal, Ico Arrocha y Los Huaracheros…

 Antonio Fermín, ha vivido y padecido tragedias, penurias y malos tragos, que son como el pan nuestro de cada día en la casa del pescador. Es hombre que vive y siente su playa de Las Canteras como propia… Siempre dispuesto, me ofreció, para facilitar mi trabajo,  no solo su lancha de remos, también conocimientos y cordialidad… Es lo frecuente entre la gente de mar que sabe tanto de dolor y que valora altamente la amistad, cuando se le brinda…

La marea estaba baja… Quieta… Casi empezaba a desperezarse. Caminamos reposadamente por la barra… hablamos de una singular práctica que se llevaba a cabo en la barra de Las Canteras, cuando algún artesano aprovechando la marea vacía, llegaban a la barra para arrancar bloques de piedra arenisca y transformarlos en los populares filtros para estilar el agua…


Nos sentíamos robinsones e nuestro pausado caminar… Dolía ver la barra castigada con saña… herida repetidamente… bloques cortados casi a plomo… profundas cicatrices de años a golpes de escoda y pico…

Afortunadamente, numerosas voces se alzaron para impedir la ruina de lo que hasta ese momento se conocía, según se cita en la cartografía de la época: Bahía del Arrecife…  Y lo que son las cosas…  Andando el tiempo, esos frecuentes trabajos en la “cantera” se transformó en lo que hoy conocemos y disfrutamos como una de las joyas de Gran Canaria: La Playa de las Canteras.

ALFREDO AYALA OJEDA

miércoles, 22 de agosto de 2012

* UN HOTELITO PARA ENAMORAR



Viajar, imaginativamente hablando, cuesta poco. Basta con embarcarme en recuerdos y navegar por los numerosos apuntes, libracos y vivencias almacenados en mi memoria. Son, lo he comentado en numerosas ocasiones, conocimientos adquiridos con dinero público en una larga (algo más de 40 años), en medios informativos: prensa, radio y televisión. Y ese dinero público que me ha facilitado la oportunidad de adquirir conocimientos en distintas partes del mundo, siempre ha estado a disposición de cuantos estudiantes y estudiosos, me lo han solicitado. 

Hoy, por ejemplo, de manera imaginaria, vuelvo a la isla de El Hierro. Y vuelvo, al poco de establecerse la comunicación aérea. Formábamos un reducido equipo de Televisión Española de Canarias que tenía el empeño de grabar uno de los programas etnográficos de la serie “El Pueblo Canta”, dirigido por Nanino Díaz Cutillas. Coincidía nuestro viaje con la reciente creación de un grupo de entusiastas defensores y conservadores del folclore herreño, TEJEGUATE, se ponían el traje de faena para mantener vivo el riquísimo patrimonio cultural… “Arando”, “Moliendo”, “Cogiendo Higos”, “Segando”, “Cortando hojas”, “Llamados de morena”, “Espantando Cuervos”… El programa fue un auténtico espacio etnográfico en el que se recogía la verdad de las voces de hombres y mujeres. Estampas que reflejaban el vivir campesino. 

Era el municipio de La Frontera, por esa época, un territorio diseminado… Viejos dornajos y otros útiles para los animales, estaban arrumbados al soco de aquellas viviendas de piedra seca, algunas techadas con colmo… Paramos, era vista obligada, en la bodega de don Matías y probamos añejos y deliciosos vinos. En esa visita, nos acompañó el amigo Padrón Machín quien después de estar “jincándose” unos cuantos vasos de vino le dijo don Matías: “Machín, estas rebosando”… 

Tejeguate, nos había preparado un asadero. El lugar señalado era el viejo embarcadero de Punta Grande… Ruinoso, roído por el tiempo y la sal, se podía adivinar el edificio de Aduanas mientras erguido, herido de muerte por el “feruje”, aguantaba a duras penas las embestidas del mar, se mantenía el viejo pescante… 

Años después, en otra de las recaladas por El Hierro, el breve muellito, servía de base para dar cabida al Hotel de Punta Grande, considerado como el hotel más pequeño del mundo, según el libro de los records. La mano del genial César Manrique, se dejaba sentir en los adornos interiores con curiosos y llamativos detalles marineros… 

Cutillas y yo, solíamos pedirle a la italiana Noemí Thinosi, (entrañable personaje que llegó a la isla a reponerse de una lesión mientras esquiaba y se quedó para siempre) unas viejitas guisadas mientras hablábamos de la enorme raíz de haya que pendía del techo. Era, a nuestro antojo, los adornos del pequeño hotelito, como un resumen apresurado de mar y tierra. Estábamos coronados por la raíz y a la vez rodeado por el bravo mar de Las Puntas… Al fondo, como emergiendo del atlántico mar, los Roques de Salmor, guardianes de una de las especies protegidas de lagartos prehistóricos (Gallotia Simonyi) que la voz popular los califica como “Lagartos de Salmor”… En la noche, después de estirarla todo cuanto podían nuestras fuerzas, en aquellas habitaciones del hotelito, con el arrullo del mar, dormíamos a pierna suelta… 

Ya ven ustedes, sin salir de casa, acabo de darme una vuelta por una isla mágica: El Hierro. 

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 16 de agosto de 2012

* A JORGE MANUEL DE LEÓN


Hace muchos años que teníamos una estrecha amistad. Solíamos encontrarnos cuando me desplazaba a la más vieja de las islas: Fuerteventura. Allí, hablamos de nuestro trabajo y de las múltiples dificultades que hay que sortear para sacar adelante cualquier programa televisivo… 


Nuestro último encuentro fue con motivo de la festividad de Nuestra Señora La Virgen de la Peña, hace tres años… 

Hace dos años, en uno de esos arranques de improvisación, decidimos, mi mujer Lydia Díaz y yo, partir el año en Fuerteventura. No llevábamos nada más que el cepillo de dientes. 

Tras partir el año, un remojón en el Cotillo y un caldito de pescao para “sentar las madres”. A media tarde, emprendimos viaje a Betancuria. Se escenificaba el auto de los Reyes Magos, que se recuperaba después de un letargo de años. Nuestra intención era hacer el “doblete”, presenciar la representación y darle un abrazo al amigo Jorge. Sin embargo, había tal cantidad de público y tanta carencia de aparcamiento, que decidimos pasar de largo… Días después, Lydia, le telefoneó. Tremenda calentura trincó el amigo Jorge… 


Al poco, mi programa, La Bodega de Julián, tenía los días contados. Un quítame allá esas pajas, iba a acabar con una andadura de un programa emblemático de la mal llamada tele canaria. Jorge Manuel, recuerdo me llamó: “Alfredo, voy a preparar una campaña, con programa especial incluido, para salir, como en la vieja Lucha Canaria, a tenderte la mano para que la Bodega, no la quiten de antena.” 

Y dicho y hecho. Muchos fueron los que pensaron en hacer un “macroparrandón” y situarnos, con una escandalera musical, en los dos centros televisivos de Las Palmas de Gran Canaria y en Santa Cruz de Tenerife. 

No respondió la idea y, como siempre, mucho “jabla jabla” y poco “jace jace”. Algunas emisoras de radio se sumaron a la iniciativa, entre ellas “La Zaranda”, de Jorge Manuel de León, que en sus estudios convocó durante muchísimas horas folcloristas de la isla para que expresaran su sentimiento. 

Posteriormente, recibí una llamada de Jorge para invitarnos a la entrega de la “Zaranda” de oro a María Mérida. Era un acto de reconocimiento a tan gran intérprete y quería que estuviéramos presentes. Pero la realidad y el deseo suelen estar reñidos, pues me llamó apenado porque no había dinero para costearnos billete y estancia. 

Después, a través de Facebook y enterados de su delicada salud, teníamos contacto permanente. El amigo Jorge, combatió su enfermedad con valentía y esperanza. Decía, en nuestros contactos, con muchísimo optimismo, que pronto nos veríamos. 

El lunes, tímidamente, leímos la noticia aparecida en Facebook. No dábamos crédito y busqué en los contactos majoreros alguna noticia. No hubo manera. Hoy, confirmamos la triste noticia del fallecimiento de un amigo de ley, que dedicó su vida al folclore en toda su amplitud. 

Allá donde estés amigo Jorge Manuel, nuestro eterno abrazo en la seguridad que “La Zaranda”, seguirá viva en otra dimensión.

ALFREDO AYALA OJEDA

miércoles, 15 de agosto de 2012

* SE NOS QUEMA EL ALMA


Duele recibir las noticias que proceden de La Gomera. Duelen los titulares, crónicas y el lamento de impotencia de los propios del lugar. Pero con todo, aunque no es la primera vez, no aprendemos. No ganamos experiencia en cabeza ajena… “Se nos quema el alma”, atinadamente, decía en una de las declaraciones de un campesino de húmedos ojos, que había perdido su “puñito” de cabras… o el de una señora que se lamentaba: toda una vida de trabajo, de penurias y sacrificios, consumido en este incendio mientras, se abrazaba a su bolso… En este pequeño bolso queda mi ropero y mi vida… 


Hoy, mientras el fuego continúa activo devorando la isla, desbastando crestas y barrancos ante la impotencia de hombres y máquinas, compruebo una vez más que los montes, cada vez mas, están abandonados, dejados de la mano de Dios… Y ese abandono, les ha vuelo a pasar factura a tanto despropósito junto. Sólo parece imperar el ánimo sancionador de las corporaciones… Si un campesino poda, para alimento de sus animales: multa. Si se coge pinocha para hacerle cómoda cama a su ganado: multa. Parece que el alivio de nuestros males está en la represora actitud de los políticos. Ahora, todos, deberíamos sancionar a estos leyezuelos por no hacer las previsiones necesarias. No vale, ahora, mirar al cielo, rogando la llegada de los alisios, la benefactora lluvia, los cambios de temperaturas, pedir hidroaviones... No. Es tiempo de aprender. De cambios de mentalidad… Tiempo de cultura. 

Los hidroaviones, los helicópteros, alivian, colaboran, pero los incendios se combaten desde tierra, con cortafuegos, con limpieza de los campos, con cultura y responsabilidad, con agilizar papeleo y las trabas burocráticas. De nada vale ahora hablar de la crisis, cuando han quedado atrás tiempos de abundancia, en los que poco o nada se ha hecho. Quizás porque estas obras necesarias y vitales no da, al político de turno opción a colocar la deseada plaquita: inaugurada por… Las obras, entiende el político de turno, debe estar finalizada en tiempo de mi mandato y estos trabajos de prevención, que casi pasan desapercibido para la oblación, no dan votos simplemente porque no se ven. 

Cuando este voraz incendio pare su alocada carrera destructiva, se calme y nos visite el deseado periodo de lluvias, la erosión nos dejará totalmente pelados nuestros montes. El agua, barranco abajo, se llevará la tierra que permite el crecimiento de arbustos y yerbajos dejando al descubierto la calvicie de las montañas… 

Nada digo, porque la tristeza y la calentura me embargan, del deterioro de una de las joyas de nuestro patrimonio: El Parque Nacional de Garajonay, valioso tesoro de La Gomera y Patrimonio Natural de la Humanidad. Pilar básico, orgullo de los isleños y del mundo, en el que sostiene la economía de la isla con el turismo de naturaleza y que al decir de los expertos, de difícil o imposible recuperación. Especies frágiles, protegidas por la ley, pero hoy amenazadas por el fuego. 

El fuego, hay que apagarlo antes de que se produzca. La prevención, las medidas, se deben tomar con anterioridad al incendio. 

Uno que es mayor y que ha recorrido los rincones de la isla, recuerda un voraz incendio en la isla de La Palma donde un edil, ante lo que se le venía encima a su pueblo, salió a talar los pinos con distintos habitantes del lugar. Detuvo el camino del incendio haciendo un cortafuego. ¡¡Menuda carajera le armaron porque había talado los pinos que estaban protegidos!! 

ALFREDO AYALA OJEDA

lunes, 13 de agosto de 2012

* MIS RECUERDOS OLÍMPICOS


Razas, banderas, culturas, fiestas, música y deporte en toda su amplitud. El espíritu Olímpico, así con mayúsculas, lo impregna todo. Una infinidad de estampas que queda grabado para siempre en la memoria de quien tiene la oportunidad, o la distinción, de ser olímpico… Para los atletas, la Olimpiada, es el momento del examen final… Es el preciso instante en que, a través del esfuerzo, se muestran y transmiten valores, respeto, responsabilidad, compromiso… Cada atleta, hurgando en sus historiales, escribe páginas de su vida que, al margen de record y triunfos, de situaciones y adversidades, de lucha sin cuartel contra el crono. Historias que van engrosando el grueso cuaderno en el que se anotan los éxitos y se transmiten de generación a generación. 


También, entre los que me cuento, es un prestigio para cualquier profesional ser elegido para cubrir el mayor espectáculo del mundo: Las Olimpiadas. Había tenido la ocasión de participar en el campeonato Mundial de Fútbol, pero nada tenía que ver un acontecimiento con otro. La Olimpiada, es el no va más. Respirar junto a los atletas del momento… Ver los rostros de personajes míticos, de leyendas vivas: Emilk Zatopek, Abebe Bikila, Mohamed Alí, Marc Spik, Carl Lewis… 


A la llegada al aeropuerto, fotos para documentarme y facilitarme el acceso a todos los acontecimientos. Tenía un pase sin límites que me permitía el acceso a todos los rincones olímpicos. Estaba henchido de satisfacción. Después, prueba de vestimenta y vestidito de color “calabaza”, cronómetro, material de trabajo, visita a las instalaciones, contacto con los compañeros y hospedaje en una vivienda espectacular, donde no faltaba de nada… Atendido permanente por los “voluntarios”, dicho sea de paso, sin ellos hubiera sido imposible hacer una Olimpiada que marcaría el antes y después… Una Olimpiada que rompió con lo establecido hasta el momento…




Asistí a la inauguración… Tremenda era la expectación… Cómo sonaban aquellas voces… Qué brillante espectáculo… Y cuando el arquero, Antonio Rebollo lanzó su flecha, al pebetero y flameó la llama olímpica, dio comienzo Barcelona-92. No fue una flecha cualquiera. Tampoco, un blanco cualquiera. Era un flechazo que hizo diana en el corazón, no solo de cuantos estábamos presentes. También en los casi 2.000 millones de espectadores del mundo que seguía la transmisión de TVE…


Afirmo que soy un apasionado de todos los deportes. Curioso, no quería perderme detalle de los entrenos y competiciones. Cuando me lo permitía mi función, de Productor Manager de la sede de Gerona, buscaba en las actividades deportivas, en las noticias, encuentros con los numerosos deportistas. Mi primer objetivo fue el atletismo. Seguí, atentamente, a la reina de la velocidad Gail Devers, de larguísimas y retorcidas uñas, de mirada felina… Me apasionó su historia tenaz de esa lucha mantenida en el tiempo… La adversidad se había cebado con ella… Después de una carrera brillante, una extraña enfermedad llamada “mal de Graves” la tuvo al borde de la amputación de ambas piernas. Recuperada en el 91, volvió a las pistas batiendo record en los Campeonatos del Mundo. Posteriormente su vida se vio reflejada en una película titulada “Run for the dream”…



La histórica proeza de Fermín Cacho en 1.500, venciendo y convenciendo… Carl Lewis, “el hijo del viento”, de envidiable estampa, dominando el triple salto… Respirando cloro, López Zubero, en 200 espalda, conquistó el oro…


Amante del boxeo, observé entre el público al rey de los grandes pesos, Evander Holyfield, campeón del mundo en tres ocasiones que igualó el record de Muhammad Ali y que tumbó en el sexto asalto a Mike Tyson, en memorable enfrentamiento. Estar a su lado, me sentía “birria” y enclenque. Holyfield, me parecía un superhombre. Y presencié el debut Olímpico de un, en aquéllos momentos, desconocido en Europa: Óscar de la Hoya. Todo un campeón de los pesos welter, que se alzó con la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Fue a partir de ese momento, cuando Óscar de la Hoya, empezó a cotizarse…


Enamorado de la historia de las grandes pruebas, seguí por distintos puntos del recorrido a los participantes del Maratón. Seguí las evoluciones de la más dura de las pruebas. Vi sufrir a los atletas. Algunos, se mantenían en pie a duras penas. Llegar, era su objetivo. El abandono, no entraba en sus planes. Tardarían más o menos en llegar, pero cruzar la línea de llegada del repleto Estadio Olímpico era su meta. La más dura de las pruebas que exhausto ganó Young-Cho… Cuantos acudimos a la llegada al Estadio de estos atletas, rotos por el esfuerzo, no se sostenían en pie… Las piernas, parecían de plastilina, las energías estaban agotadas… Era el momento dramático, en que la voluntad, el sacrifico de los atletas se ponían a prueba rememorando aquella gesta histórica…


Ahora, en casa, con la tele prendida, no pierdo detalles de los momentos vividos y no puedo evitar que se me humedezcan los ojos y que reviva aquellos días olímpicos… 


ALFREDO AYALA OJEDA
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viernes, 10 de agosto de 2012

* MAESTRO FLORIDO Y YERAY RODRÍGUEZ

Esta noche, a partir de las 22.00 horas en Lomo Magullo, Telde, Gran Canaria, tendrá lugar la "Cuarta Noche de Humor", con Maestro Florido y la actuación de Yeray Rodríguez.









miércoles, 8 de agosto de 2012

* EL PERRO DE PRESA, SÍMBOLO DE GRAN CANARIA


De aquellos grandes perros adiestrados para atacar, que llegaron a las islas acompañando a los ejércitos de la empresa conquistadora de Canarias y los que posteriormente trajeron los colonos para defensa de propiedades hombres y ganado, queda el lejano recuerdo.

Concluida la conquista, el perro de presa prosperó rápidamente en las islas. Fueron las cruentas peleas en apuestas o en defensa del mal llamado orgullo de su dueño, la razón fundamental para poder justificar su existencia.  

Una acertada decisión parlamentaria que se remonta a algo más de dos décadas, las peleas de perros fueron severamente prohibidas pasando del esplendor al casi olvido. La prohibición fue dejando atrás aquellos duros entrenos al que eran sometidos los fieles cánidos. Yo, recuerdo, para la serie “Senderos Isleños”, haber grabado para Televisión Española, imágenes que se guardan en los archivos: nadar, arrastrar pesos, repetitivos saltos para atrapar un gato preso en un saco que pendía del techo y se bajaba o subía a conveniencia, largas carreras y pechadas, en ocultos rincones de la profunda Gran Canaria. También visité antiguos lugares donde se celebraban las peleas que se anunciaban cómo un número más de los festejos. Hablé a lo largo y ancho de nuestro archipiélago con propietarios dedicados a la cría de Perros de presa y escuché historias  de cruentas peleas, de enfrentamientos simplemente para saber quién era el mejor.  

Con la prohibición en vigor, afortunadamente, los viejos perreros empezaron a cambiar los hábitos heredados.

Hoy, las mentalidades están en otros rumbos y las peleas de perros, - aunque he tenido noticias en enfrentamientos clandestinos – pertenecen al acervo histórico de la Canaria profunda…

Siempre he sentido admiración y hasta profunda devoción por estos poderosos animales. Y es curioso que hoy, que tengo tiempo y ganas, no cuente con un lugar adecuado para que un perro de presa disfrute del espacio que necesita. Me conformo, para matar el gusanillo, con ver crecer dos hembras de presa que tiene mi cuñado Tenesor: (Tirma, atigrada y Tara, de negro manto). También, suelo acudir a las distintas exposiciones donde se ofrece a los asistentes unos ejemplares educados, dóciles, fieles que poco a poco van separándose de su atormentado pasado.



Hace unos días, de regreso de un reparador remojón en el Portillo, nos disponíamos a almorzar en la zona. Iba, como siempre, en compañía de mi mujer Lydia y de unos amigos de la península. Nos dirigíamos al restaurante “Los Pescaditos”, cuando a la fresca sombra de un breve puente un joven se entretenía con el móvil y a su lado, tumbado a “la bartola”, descansaba, plácidamente, su perro de presa. Detuvimos el camino y lo observamos detenidamente… Le hablé a mis acompañantes de los perros de presa… De su valía… De pronto, mi amigo se dirigió al dueño: ¿puedo tocarlo…? muerde…? y el joven, con firmeza le respondió: sí claro, no hace nada… es un perro muy sociable a pesar de su aspecto… Los perros, siempre responden a la educación y trato que le de su propietario… Mi amigo lo acarició, aguantó sus repetidos lametones y hasta tuvo la osadía de abrirle el belfo para observar sus colmillos…

Continuamos el camino. Seguimos hablando de los perros de presa... El Presa Canario, es un animal noble. Invita a la confusión porque cuando se habla de agresiones “un perro de presa atacó”, se meten todos en el mismo saco… Pitbull, Rottwailler, Bull Terrier, etc. Lo cierto es que el presa canario posee unas cualidades admirables. Es un animal valiente y tierno con los suyos, quizás distante en el trato, pero celoso en la guarda y custodia de su territorio…

Hoy, alejado del circo de las peleas, se han levantado voces y creado asociaciones para evitar el escándalo que supondría la desaparición de uno de los símbolos canarios. El presa canario, actualmente está arropado incluso por quienes no pertenecen a este mundillo. Y puedo decirte con rotundidad que el perro de presa es un animal no solo admirado. También codiciado por todos.

Al día siguiente le indiqué que había una exhibición/exposición de distintos perros de canarias: “El Lobito herreño”, “Podencos”, “Garafianos”, “Majoreros” y “Presa Canario” y hasta Santa María de Guía, en Gran Canaria, nos encaminamos para disfrutar, perdonénme la broma, de “Un día de Perros”…

ALFREDO AYALA OJEDA

domingo, 5 de agosto de 2012

* LA TRAÍDA DEL AGUA


San Isidro, San Benito, La Virgen del Mar, Santiago Apóstol, se han vivido con intensidad a lo largo y ancho de nuestra geografía. La devoción y su popularidad, siempre en alza, continúan en aumento. Ahora, con la llegada del mes de agosto, otra venerada imagen, Nuestra Señora de las Nieves se festeja por todo lo alto, en distintas latitudes isleñas.

La Rama, es como el volador de salida de los festejos de agosto. Además, en la presente ocasión, al coincidir la celebración con el fin de semana, se desbordaron todas las previsiones. Cuarenta mil almas, según cita la prensa, asistieron a La Rama, acompañándola en frenética danza desde la cumbre hasta el mar.
  
También en Gran Canaria, en Lomo Magullo, Telde, se acerca “La Traída del agua”, que tiene, dentro del programa festero su día grande, el segundo domingo de agosto.

En varias ocasiones he acudido a esta fiesta popular. Unas veces para grabar imágenes, para las series que dirigí durante dos décadas “Senderos Isleños”, de TVE  y “Andar Canarias” de TVCanaria. Las últimas para disfrutar de este festejo singular, divertido y multitudinario…
 
Siempre que acudo a Lomo Magullo, zona que conozco desde pequeño, me meto en el túnel del tiempo y me traslado a un tiempo, no muy lejano, para hacer un ejercicio de aproximación, que me permita comparar el ayer y el hoy de estos severos paisajes, que siempre parecen estar en permanente espera de un destino, más afortunado. Algo así como cazador agazapado que aguarda pacientemente la aparición de una presa… Son tierras que acechan el agua desde tiempos que la memoria no alcanza, aguardando dormidos proyectos de verdor y vida, con infinita paciencia…

Son preguntas que hacía cuando descendía siguiendo el curso del agua por el barranco de Los Cernícalos. Un agua que las lavanderas de la zona esperaban para asear sus ropas, salpicándolas con energía. Un agua que, como una bendición esperaban hombre, tierras y animales. Un agua que calmaba la sed y vivificaba los campos. Fue la eterna lucha durante siglos y que hoy, se festeja a lo grande.

Son fiestas en honor de Nuestra Señora la Virgen de las Nieves. Una fiesta, cuya originalidad radica en celebrar, el agua misma porque nadie como la gente del sur, sabe el valor del agua. “La traída del agua”, no es ningún festejo que hunda sus raíces en el pasado. Tampoco se sustenta en ritual aborigen. No es un rescate, ni una recuperación, al decir de su creador. Es una fiesta inventada que anda próxima a cumplir cuatro décadas. Sin embargo, ofrece el puro sabor tradicional, firmemente cimentado en quienes la viven, la acunan y la disfrutan.

Así, al peso del mediodía,  desde que Ramoncito, el veterano fueguista, de pirotecnia San Miguel, prende el volador anunciador, miles de participantes, arrancan, desde el lateral de la iglesia, en busca del agua, con la que se derrama como ofrenda, en las paredes de la iglesia. Desde ese momento se desata “la guerra del agua” hasta terminar en una animadísima verbena del “solajero”, amenizada, como siempre, por la popular y centenaria Banda de Agaete.

ALFREDO AYALA OJEDA

viernes, 3 de agosto de 2012

* LA RAMA HAY QUE VIVIRLA


Decía, en tono poético, el escritor grancanario Emilio Déniz: “Agaete, es un pueblo singular del que alguna vez he dicho que si el cielo existe, tiene su entrada por allí… Eso lo vieron desde siempre los poetas y cristalizó en la veneración que Alonso Quesada, Tomas Morales y Saulo Torón sentían por esta villa “Puerta del cielo”…

La villa de Agaete, se extiende de cumbre a mar y que está situado al oeste de la isla de Gran Canaria. Su superficie roza los 60 kilómetros cuadrados y dista de la capital de la isla unos 30 kilómetros. En estos días, Agaete, está en fiestas. Unas fiestas, multitudinarias, participativas y divertidas, en las que no se regatean esfuerzos en honor de Nuestra Señora la Virgen de Las Nieves, co-patrona del municipio… Contrariamente a lo que se piense, la Inmaculada Concepción es la patrona de Agaete y tiene su festividad cada 8 de diciembre.

Retrocediendo a tiempos infantiles, recuerdo que en el chalé de mi tía Peregrina, en el mismito corazón de Ciudad Jardín una tarde sí y otra también, poetas y escritores, hombres y mujeres de la cultura, montaban sus tertulias. Eran habituales Lucy Cabrera, Chano Sosa, Paco Sanchez, Natalia Sosa, José Rafael, Saulo Torón, Pepe Armas. Juan Sosa “Belarmino”,  daban lectura a algunas de sus publicaciones y otros de los participantes hablaban y comentaban sus trabajos…

Hace días, en compañía de Lydia Díaz, paseábamos por las pinas calles del casco urbano de Agaete. Casi de sopetón, tuvimos un encuentro afortunado con el amigo Chano Sosa. Afloraron dormidos recuerdos, en nuestra apresurada charla de Agaete… del Museo de la rama, del árbol capitalino “Árbol bonito”, padre del ficus que esplendoroso pasa su vida en la subida al Valle… hablamos de la subida en busca de la rama, de la feliz iniciativa de Pepe Armas en dar vida, a través de los papagüevos, de personajes populares de la villa… del histórico Huerto de las flores…

Foto: Chano Sosa y Alfredo Ayala

Pero Lydia y yo habíamos concertado una visita y como temía llegar tarde, dejamos la conversa para mejor ocasión…

Nuestros pasos se dirigían al Valle. Quería volver a vivir aquellos paseos con mis padres, por distintas zonas del municipio. Paramos en el balneario con la intención de tomar un café, auténtico, de verdad, pero el balneario estaba cerrado, a la espera del inicio de las obras restaurado… desde lo alto, vimos la olvidada fábrica del agua de Agaete, de fondo ferrugiento…

Le hablé a Lydia de las fiestas en honor de Nuestra Señora de Las Nieves,  que en voz del pueblo se ha quedado reducida a “La Rama”… Alguien dijo que los lugareños son gente alegre que atesoran conocimientos del mar y la tierra. Deliciosos son sus productos arrebatados al mar: sardinas, caballas, viejas, sargos y fértiles sus valles: cafetos, mangos, aguacates… Y, cuando llega el momento festivo bastan escasas armas para divertirse: un volador, una banda y una ramita de olivo, pino, eucaliptus o poleo. Lo demás, la participación, el corazón, el alma, lo pone el pueblo y lo extiende contagiando a cuantos visitantes se acercan a compartir el momento.

La Rama, sin duda, hay que vivirla. No se puede contar. Intentar en unas breves líneas contar todo cuanto sucede en el transcurso del festejo, sería tanto como dejar en el tintero del olvido aspectos que mueven, en cita del antropólogo Victor Turner “el polo sensorial (el ritmo, el cansancio, el sudor, el olor, el calor) elemento dominante del ritual.

Los propios del lugar hablan de danzar por promesa, por cumplir lo prometido y llevar a los pies de la Virgen de las Nieves, el testimonio vegetal que en frenética danza, aromatizan calles y templos. Hablan, del espíritu de la rama…

“Agate, dice un viejo refrán míralo y vete, porque si te quedas en el corazón se te mete”.

Por eso amigo, la rama, hay que vivirla.

Están todos invitados

ALFREDO AYALA OJEDA