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sábado, 17 de septiembre de 2011

* POESÍA A LAS MARÍAS DE MANUEL QUINTANA SÁNCHEZ

Al hablar de los favores
que la virgen ha hecho al mundo,
será meterse señores
en un piélago profundo.

Y como en esto me apunto
y en todo me pongo a pensar,
ante piélago profundo
quien me saque, quien será.

Lo mejor será rogar
a la celestial señora,
que no sabe abandonar
al que de veras le implora.

Sonó la terrible hora
aquí en la bella Gran Canaria,
más de cien años hace ahora
vino una terrible plaga.

Vino muy bien equipada
con gran documentación,
las espuelas afiladas
taladran a discreción.

Se ha extendido un gran terror
por toda la Gran Canaria,
los hombres con su valor
y era lo mismo que nada.

Viendo su ciencia agotada lloran,
gimen y se afligen,
y allá en La Loma Cortada,
invocaron a la Virgen.

Señores quien no se aflige
y quien no rompe su llanto…
si la plaga que antes dije
no deja pies en el campo…

Los hombres llenos de espanto
y ante tremendas cigarras…
pensaron juntarse tantos
allá en el Lomo de Vergara…

Las torres avisaban
de la parroquia de Guía…
y en el suelo se postraban
y a grandes voces decían…

Que la cigarra marchara
y que se acabe la sequía…

Todo esto se pedía
con dolor y con confianza
y la esperanza a María
con ella todo se alcanza.

Resuplicando no se cansan
por fin dicen a María,
le juramos una fiesta
por siempre virgen de Guía

Todos gritan enseguida
y el alcalde que allí viene
la cita queda ofrecida
para el 15 de septiembre

Con la memoria retienen
aunque fecha inmemorial,
cada 15 de septiembre
y con rama del pinar.

El juramento ya está
y ya empieza a nublarse el cielo
y comienzan a gritar porque
es señal de consuelo.

La nubecilla por suelo,
con la cosecha acordada,
decían mis bisabuelos
que siempre digo verdad.

La nubecilla se alarga
y en los dilatados campos
la alegría nos embarga
después de penosos llantos.

Donde quieran se oyen cantos
y deliciosa armonía
reina de todos los santos
¡¡Viva la Virgen de Guía!!

¡¡Viva la Virgen María!!
La que oyó nuestra oración
Lluvias copiosas envía
Para ahogar el cigarrón.

Fiesta de gran devoción
la deben de celebrar,
donde entra curación
desde la cumbre hasta la mar,
¿quién sabe qué pasaría si la llegas a dejar…?


NOTA: Esta poesía me llega de la mano de Lidia Benítez y dice así:  
"En recuerdo y memoria a mi abuelo fallecido, Manuel Quintana Sánchez, mayordomo de Las Marías, que a modo de poesía nos relataba el origen de la fiesta..."

1 comentario:

  1. Preciosa poesía, por Don Manuel Quintana Sánchez,
    que fue mayordomo de la fiesta de Las Marías. No la conocía. Gracias a su nieta por guardarla con tanto cariño en recuerdo de su abuelo.Seguro que desde el cielo Lidia Benitez, tu abuelo te ha enviado una sonrisa por darla a conocer.

    Gracias también a, Lydia Díaz por publicarla en este magnífico Blog de Etnografía y Folclore.

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