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martes, 16 de agosto de 2011

* EL PERRO DE PRESA, NUESTRO SÍMBOLO

La Historia del perro de Presa Canario, es varia. Tanta, como la indolencia y permisividad del isleño…Esa indolencia de exaltar lo foráneo en detrimento de lo propio, llego al extremo de la casi extinción de esta prestigiosa raza que junto con el candelabro vegetal, el Cardón, son los símbolos de nuestra Gran Canaria.

El isleño, quizás sea su deporte nacional, valora poco o nada sus tesoros. Es más, a veces, hasta nos avergonzamos de nuestra riqueza cultural. Nos inclinamos más por la globalización, solapando “lo nuestro” que nos distingue y nos hace únicos… El isleño, habla de los ranchos de Pascua o de Ánimas, con un silencio susurrado… A veces, enfatiza y saca pecho, refiriéndose a sus playas, palomas buchonas, pájaros, lucha canaria, folclore… Se llena la boca de Canariedad, de sentimiento propio, en contadas ocasiones… Pero tras la euforia momentánea, olvida que tenemos una deuda contraída con nuestros antepasados; que las tradiciones y costumbres no solo hay que disfrutarlas. También acunarlas, defenderlas y conservarlas…


Afortunadamente, un puñado de enamorados de uno de nuestros símbolos, enarbolaron la bandera en nombre de la defensa y conservación de unos perros que estaban al borde de un final sombrío… Habían perdido su labor funcional y, en pago de los servicios prestados, (así somos de agradecidos e indolentes) se optó por lo más sencillo: eliminarlos.



Existían antecedentes, datados poco después de la conquista (1.526), que decretaban el exterminio del Presa Canario debido a los daños ocasionados en el ganado. La ley, excluía a los carniceros permitiéndoles la conservación de una pareja para su servicio.


Dando un brinco en el tiempo el perro de presa canario, con la llegada de otras razas y cruces, su línea fue desapareciendo. Pero en 1.960 comenzó su recuperación. Ardua fue la labor de investigación, la visita a los viejos perreros y chalas con entendidos… Con información recopilada, el perro de presa, nuestro perro de presa puede decirse que goza de excelente salud.


Hace unos días, en el municipio de Santa María de Guía, estuvimos Lydia Díaz y yo visitando una de las tantas exposiciones que se programan dentro de los amplios programas de fiestas... Fue una grata jornada. Hablamos con los organizadores de el ayer y el hoy de estos ejemplares…

“Ahora estamos realizando estudios prácticos sobre la educación de los animales”, nos dijeron.


Hoy, tenemos unos perros sanos con un futuro esperanzador. Nuestros perros de presa, de escasos ladridos, no precisan hacer ningún alarde para hacer su trabajo de guarda y custodia. Atrás ha quedado su estimable ayuda a los carniceros de la época. Ahora, se emplean en otros menesteres como por ejemplo la lucha contra la jauría de perros de cazadores o vagabundos que atacan el ganado de nuestros pastores. Nuestros poderosos animales, continúan manteniendo ese carácter y seriedad que le han definido en el transcurso del tiempo.

Hoy, tenemos una deuda de gratitud con este puñado de entusiastas que con trabajo y empeño no solo defiende una raza. También, cultivan la tradición y conservan nuestro rico patrimonio.

ALFREDO AYALA OJEDA

1 comentario:

  1. Alfredo me tienen enganchados los perros de presa y más con todo lo que sabes y que me has ido contando y que seguirás contándome por supuesto, un saludo y un besito para la jefa del blog, que como ya he dicho, gracias a personas como ustedes aprendemos de nuestra historia.

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