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sábado, 7 de mayo de 2011

* ASI SOMOS; ASÍ MORIREMOS

Los molinos en Fuerteventura, son todo un símbolo. Marcaron toda una época y del esplendor, pasaron al más absoluto olvido. Parecía, allá por los años sesenta del pasado siglo, con la próspera llegada del turismo, que ya no tenían razón de ser, que su existencia había llegado a un final sombrío… que a todos nuestros molineros, sin excepción, les había entrado una amnesia colectiva…

Sus hidalgas estructuras seguían en pie, erguidas, casi desafiantes… Pero estaban amenazadas, roídas por el implacable paso del tiempo… Se desmoronaban lentamente… Todos sentíamos que el triste final era cuestión de tiempo… Abandono y olvido, parece ser la constante del isleño…

Quiso el equipo de Senderos Isleños, el programa mas galardonado de Televisión Española en Canarias que tuve el honor de codirigir, dar la voz de alarma y salir por “cáida”, como en la vieja lucha canaria y levantar el acta del momento en que se vivía. Fuimos, los notarios de tanto despropósito, pero televisión Española, regida por gente de pa´fuera, no estaba por la labor de seguir apostando por programas de este tipo y la serie solo pudo hacer 63 capítulos.

Uno de los espacios estaba dedicado a los molinos, su evolución, esplendor y posterior olvido. Caminamos por todo el Archipiélago, recogimos documentos de molineros y numerosas tradiciones. Uno de los que nos impresionó, por la amplia visión de futuro de sus propietarios, fue en la Villa de Mazo, puerta aérea de la lsla de La Palma, donde Ramón y Vina restauraron un viejo molino y creando una auténtica pieza de museo y, además amparada por su valioso taller de alfarería en que reproducen con toda fidelidad piezas encontradas en yacimientos de la zona…

MOLINO MACHO

También, el viejo Esteban Ramírez de León, folclorista, medianero que con sus bestias acudía a los únicos molinos que permanecían casi intactos en la zona de Lajares, en el término municipal de la Oliva… Dos molinos totalmente diferenciados que las voces populares los califica como “molino macho” y “molino hembra” estableciendo la diferencia en que la hembra es una casa donde se vive y se muele y el otro que solo tiene la función de moler. Esteban, me contaba de la tragedia que acosaba al campesino cuando el viento no hacía apareció y ante la imperiosa necesidad de hacer gofio de millo, cosco, o trigo, había que distraer un animal para hacer funcional la tahona…

MOLINO HEMBRA

Con mi compañera Lydia Díaz, pase el fin de año en Fuerteventura. Por la mañana, nos desplazamos para hacernos unas fotos en estos dos molinos, quizá los más fotografiados de la isla. Le conté que una mujer, compartió conmigo la curiosidad de atraer el viento: “cuando la calma era chicha, el viento no aparecía y las aspas del molino quedaban inmóviles, nos poníamos en la trasera del molino, en lugar apartado. Levantaba una montañita de piedra y rezaba para que el viento soplara”…

Hoy, cuando leo en la prensa que 23 molinos y molinas majoreros están declarados Bien de Interés cultural y que el molino de El Durazno, después de recibir el castigo del temporal del Delta, ha vuelto a moler, uno que es de pueblo se pregunta: por qué pasamos la mitad de la vida destruyendo y la otra mitad restaurando.

Así ha pasado, no solo con los molinos de la isla de Fuerteventura… También con la con las dunas de Maspalomas, con el Barranco Guiniguada y tantas y tantas otras donde la piqueta del progreso todo lo justifica y a la vez que nos empobrece.

ALFREDO AYALA OJEDA

2 comentarios:

  1. Es una auténtica pena que estos molinos, quizás los más fotografiados de cuantos existen en la isla, esten casi sujetos por esa maraña de cables, que cruzan la vía de uno a otro lado afectando la toma deseada... ¿tanto cuesta poner bajo tierra, esos cables?.

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  2. Verdad como puños: hoy destozas; mañana reparas. Detras viene otro: Tindaya. No quedará lejano el tiempo en que empiecen a azulejiar la barra de la playa de las Canteras.

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