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jueves, 19 de mayo de 2011

* APUNTES SOBRE DANZAS, BAILES Y RITUALES (II)

No podemos negar a los pueblos ni la capacidad de inventar, ni tampoco la de innovarse... cada pueblo, cada cultura con arreglo a sus necesidades inventó sus juegos, sus cantos, sus rituales o sus danzas… sabemos que en los más apartados rincones y en las más diversas culturas han habido juegos, cantos, ritos y danzas durante miles de años y es de suponer que haya estado presente casi desde los orígenes de la humanidad…

Siguiendo por las veredas de la suposición y amparado en los minuciosos estudios realizados por etnógrafos e historiadores, los distintos rituales, danzas o bailes constituían respuestas concretas a hechos y situaciones puntuales. Nada, es gratuito. Hoy, perdido su pretérito valor funcional, se han ido adecuando a los tiempos que corren… Tal como ocurre en algunas danzas que, originariamente, los danzantes eran hombres, después niños hasta la digamos reciente incorporación de la mujer.

En esta entrega de hoy, he querido reflejar algunas consideraciones de indudable valor aportadas por historiadores, eruditos, antropólogos y etnógrafos que, tras largos años de investigación, han llegado a conclusiones interesantísimas sobre nuestro rico y variado patrimonio cultural…

Son escasos los datos que cronistas de la época pre-hispánica nos dejaron -dice el prestigioso musicólogo Lothar Siemens. Esencialmente, parece traslucirse que sólo habían dos maneras en que los antiguos danzantes acostumbraban disponerse: en rueda o en filas enfrentadas, similares a los existentes en la Europa de aquellos momentos.

Lothar, al entrar en detalles sobre las noticias de los distintos cronistas, nos señala tres motivos principales: danzas competitivas, danzas rituales y danzas festivas.

Las danzas competitivas, se realizaban con palos, no desprovistas de cierto sentido guerrero muy similar a las que actualmente celebran determinados grupos de nuestros vecinos saharauis, en las cercanas costas africanas.

Las danzas rituales, en rogativas de lluvias o en ceremonias de tipo religioso, eran en "rueda", como señala Abreu Galindo… consistían en bailar alrededor de un símbolo religioso ya fuese este una roca, un montículo de piedras o un palo en forma de lanza clavado en la tierra (tal vez una especie de ídolo)…

Tanto el Padre Espinosa como Viera y Clavijo describe la concentración de ganado que realizaban los aborígenes para llamar entre gritos y balidos, en tiempos de sequía…

"Cuando los temporales no acudían y por falta de agua no había yerba para los ganados, juntaban las ovejas en ciertos lugares que estaban dedicados, que llamaban "el baladero" de las ovejas, e hincando una vara o lanza en el suelo, apartaban las crías de las ovejas y hacían dar vueltas a las madres alrededor de la lanza, dando balidos y con esta ceremonia, entendían los naturales, que Dios se aplacaba y oía el balido de las ovejas y los proveía de temporales".

Las danzas festivas, continúa diciendo Lothar Siemens, observaban una forma desordenada… se enfrentaban dos filas de danzantes, quienes dando graciosos saltos, se acercaban y alejaban entre si (técnicamente danza de requerimiento y rechazo). Esta danza es la que dio en llamarse “el canario” que pasó a la península con los esclavos canarios. Allí fue adoptada, primero popularmente y luego en círculos cortesanos, para saltar luego a toda Europa.

(CONTINUARÁ)

ALFREDO AYALA OJEDA

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