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martes, 26 de abril de 2011

* NO, AL MALTRATO, Y TÚ ¿QUÉ DICES?

Hoy me apetece contarles una historia, bien podría parecerse al guión de una película de moda, ya que el contenido desgraciadamente está a la orden del día. Lo que les cuento es una historia real, pero cambiaré los nombres de los protagonistas, para que esta sociedad en la que vivimos, no se convierta en ejecutora.

Ellos son mis amigos, Vidina y Hacomar, tienen una hija adolescente, muchos quisieran tener a esta chiquilla como hija, vecina, amiga o simplemente como compañera de clase, porque es un encanto. Es lista, con muy buenas notas, estudiosa, generosa, con un corazón más grande que ella, muchas ganas de vivir y a todo esto le podemos añadir que es guapísima.

A sus trece años se enamora perdidamente, del que cree que es el hombre de su vida, un chico guapo, atento, educado, buena gente. Cristina, que así se llama la protagonista de esta historia, cree vivir un cuento de hadas y se siente princesa, va pasando el tiempo y cada día quiere más a su enamorado.

Unos meses más tarde, Vidina, que así se llama su madre, empieza a notar unos ligeros cambios en su actitud, que no le gustaban nada. Cristina era una chica que le contaba todo a su madre, no mentía… y ahora era todo lo contrario, se había vuelto seria, triste, sus frases eran cortantes, nada le importaba, había perdido la ilusión, pero seguía amando locamente a Julio, su chico.

Empezaba a tener notas bajas, a encerrarse cada vez más en sí misma, a no querer salir con sus amigos y amigas de toda la vida, pero eso sí, solo quería estar con él.

Vidina me contaba que entendía que su hija estuviera cambiando, se estaba haciendo mayor, pero no comprendía por qué ese alejamiento, parecía que no existía nada más, que no había vida, más allá de Julio. Y empezaron los problemas cuando Vidina se sentó a hablar con su hija, y a explicarle que lo que ocurría no era lo normal, que parecía que se estaba enterrando en vida.

Fue cuando Cristina le dio a entender, a su madre, lo que sucedía. Su gran amor, controlaba su vida, no quería que saliera con sus amigos, no quería que llevara el pelo suelto, le decía cual era la ropa que tenía que ponerse, le decía como tenía que hablar. Y cuando su madre entiende a qué está expuesta su hija, se lo dice pero ella no lo entiende, cree que es lo normal y que si su chico le impone todas estas cosas, es porque la quiere, y pretende lo mejor para ella.

Hacomar y Vidina no saben qué hacer y deciden ir al colegio de Cristina y que también es el de Julio. Hacomar habla con los tutores y hasta con el director, pero dicen que no pueden hacer nada, no es un tema de su competencia, pero sí que a uno de ellos se les escapa esta frase; “Julio es considerado un chico agresivo, pero desde que está con Cristina parece que ha cambiado”.

Claro, cuando te enteras de todo esto, no lo crees, se ve como algo lejano, no puede ser que esto le esté sucediendo a alguien conocido, pero así es… mis amigos deciden prohibir a su hija cualquier tipo de contacto con este chico. Y qué ocurre… pues todo lo contrario, ya se sabe lo prohibido atrae. Pasan unos meses y en vista que la situación sigue siendo la misma, optan por darse por vencidos, es decir, que salga con su chico, le permiten que entre en su casa, los domingos salen todos juntos como si no pasara nada, eso sí demostrándole a su niña, todo el amor del mundo.

A partir de ese momento Cristina, empieza a darse cuenta que su pena, no era culpa de sus padres, porque ahora tiene toda la libertad del mundo pero sigue sin ser feliz. Cada vez que ella se imponía a los mandatos de su chico, él reaccionaba pidiéndole disculpas, diciéndole que cambiaría, que no volvería a suceder, pero que de todas formas lo que hacía, era porque la quería.

Hacomar y Vidina siguen desesperados ante tal situación, no pueden más, no saben qué hacer, hablan con psicólogos, con amigos, con familiares… están viendo venir una situación, que en un momento no muy lejano hará que todo salte por los aires…

Nadie nunca llegó a pensar que la solución, la iba a dar el propio Julio, en una de esas demostraciones de poder que suelen hacer los maltratadores, lo hizo. Pasó un chico por un parque donde Cristina y Julio estaban sentados, este chico al pasar miró a Julio… cosa que le molestó muchísimo, hasta tal punto que se levantó y por tres ocasiones intentó sin buen resultado pegarle al niño, Cristina abrió los ojos, desesperada agarraba el brazo de su amor y le gritaba que parara, que no lo hiciera, pero él tenía que demostrar quién era, así que la apartó bruscamente y fue en su cuarto intento cuando lo consiguió, golpeó al chico que en ese momento tan solo pasaba por allí, lo hizo tan fuerte, que comenzó a sangrar, según cuenta Cristina horrorizada por lo que vio… que ya no sabe si hablaba en voz alta o era un pensamiento, pero que en su mente sonaba ¿qué has hecho? ¿Qué has hecho? ¿Qué has hecho?..., debe ser que no fue un pensamiento porque obtuvo respuesta, y fue… “yo no he hecho nada, me han hecho así, a mí la gente me miraba bien y desde que estoy con una niña tres años más pequeña, me miran mal.” A todo esto, el padre del niño lo llevó a urgencias y amenazó a Julio con que lo iba a denunciar, cosa que al parecer no sucedió porque Julio, se presentó en el ambulatorio, llorando, para pedir disculpas por lo que había hecho. 

Cuando Cristina llegó a su casa y contó a sus padres lo sucedido, la respuesta fue “tú serás la siguiente”. Ella en ese momento de ansiedad, les confesó que él ya había agredido en otras ocasiones a chicos mayores que él e incluso en el colegio también lo había hecho, (debe ser por eso, la respuesta de uno de los profesores). Mis amigos, han tenido que tragar muchas lágrimas, pero siguen estando ahí, demostrándole a su pequeña, que no está sola. Eso debe ser lo que la ha impulsado a cortar la relación con este chico, pero… siempre hay un pero… y es precisamente que Julio, la hace sentir culpable, la llama por teléfono, le envía correos, en el colegio llora desesperadamente ante ella. Envía a l@s amig@s comunes para que le hablen y logren convencerla, para que vuelva con él, algunas chicas han llegado a negarle el saludo, en fin que esta criatura que es la auténtica víctima, pasa a ser verdugo y todo por negarse a pagar un peaje por vivir.

Vidina me contó, que ha leído mucho sobre este tema, y que existen unas preguntas planteadas por psicólogos, que se les hace a las personas maltratadas, así que ella ante el desamparo y la impotencia, cogió uno de estos test y comenzó a hacerle el cuestionario a su hija. Me dice llorando que todas las respuestas fueron afirmativas, pero que el comentario de Cristina fue… “mamá, pero él no lo hace queriendo” Y esto, realmente ¡¡¡CLAMA AL CIELO!!!

Les cuento todo esto porque es duro ver como tus amig@s están sufriendo, junto con toda su familia, tremendo latigazo. Parece que esto no nos va a tocar nunca, y está ahí al acecho. Hace unos días, otro amigo, me contaba como en su trabajo le pasaba lo mismo pero en este último caso, no solo era maltrato psicológico sino también físico, tanto a la chica como a sus hijos. Hace un ratito, estuve hablando con otra amiga sobre lo mismo, y enorme fue mi sorpresa, cuando me comentó, casi susurrando, que a ella le había pasado lo mismo, nadie le pegó pero la ningunearon durante toda su vida y me agradecía que hubiera tocado el tema, porque así lo puede hablar. Yo desde aquí, les ruego a todas que me perdonen, por contarlo, pero creo que es necesario hablarlo, para que sepan que no están solas.

¿Nos vamos a estar de brazos cruzados? Porque hoy es la hija de unos amig@s, pero mañana puede ser la tuya, ¿Qué se puede hacer? ¿A dónde recurrir? Porque en el primer caso, tanto Julio como Cristina, son menores. En el segundo, me consta que hay denuncias interpuestas. Pero la chica sigue saliendo con sus padres y sus hijos, porque tienen miedo a dejarla sola.

¡¡¡NO AL MALTRATO!!!

LYDIA DÍAZ PÉREZ

13 comentarios:

  1. José Hernández Díaz26 de abril de 2011, 9:26

    la forma de hacerlo es como lo has hecho tú DENUNCIÁNDOLO haciéndolo público, sacándolo a la luz, todo el que tenga los medios y pueda debe hacerlo,....hoy lo vive HACOMAR y VIDINA; ..... mañana quien sabe ? enhorabuena.

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  2. Hace algun tiempo, esperaba turno para almorzar. Numerosa era la cola que habia que aguantar. Los bancos, dipuestos uno tras otro. Al poco, tres jovencitas (13/15), se sentaron delante. Una, preguntó: ¿que te pasa en la ceja? (la tenía rota, hinchada). La respuesta fue inmediata: "Mi novio me pegó". Lo decia, con mucho orgullo; satisfecha. La amiga, contundente, le afeó la conducta del "novio": ¡Se atreve mi novio a levantarme la mano y se la corto!... Ofendida le replicó: "Entonces, no te quiere. El me pega porque hago las cosas mal y como me ama para él y para siempre, me castiga por mi bien"... ¡Que impotencia la de HACOMAR Y VIDINIA!

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  3. Creo que no se puede hablar de violencia machista, en realidad no deberían existir clases de violencia…
    La mujer ha pasado de la desprotección absoluta durante el fascismo, a la sobreprotección en la actualidad. ¿Así vamos a llegar a convivir algún día en igualdad? ¿No fomenta esto aún más la riña entre sexos?
    Si nos ponemos a pensar, nos damos cuenta de que la justicia es machista, ¿por qué le da un trato privilegiado a la mujer? Pues porque aún tienen la concepción de que la mujer es el sexo débil, ¿Es lógico que aún se tengan este tipo de prejuicios en pleno siglo XXI?
    SI SEGUIMOS EN ESTA LINEA, LA IGUALDAD ENTRE SEXOS SERÁ UN UTOPÍA.

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  4. En este artículo, no pretendo hacer una guerra entre sexos, estoy comentando algo que por desgracia es de actualidad, está a la orden del día, cada día me entero de más y más casos y creo que deberíamos pararlo. Cada persona tiene el derecho de vivir su propia vida, no debes dejar que te la vivan. Nadie tiene derecho sobre nadie, hay personas que se creen dueñas o propietarias de otras, se creen con derechos y no los tienen.
    Ruego que no se tome este gran problema a la ligera, no se trata de hombres contra mujeres, mi lucha es contra las personas que maltratan, sean hombres o mujeres, da igual, no podemos ni debemos permitirlo.

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  5. Hola lydia, me ha encantado este artículo. Desgraciadamente hoy en ´día son muchas la mujeres jóvenes que sufren maltrato físico como psicológico. Pero lo asumen y lo justifican diciendo que todos los hombres son iguales.Y no es así, todos no son iguales. Y hay unos límites...respeto, tolerancia y diálogo. Y que cada uno lleve las riendas de su vida. Y amar a alguien es quererlo como es, no como tú quisieras que fueras.

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  6. Lydia, ya ha quedado claro que no quieres hacer "una guerra entre sexos" con estas lineas.
    Simplemente he comentado en torno al trasfondo del artículo, que no deja de ser una denuncia a la "violencia machista".
    !!!Felicidades por este maravilloso artículo!!!

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  7. lydia tienes unos amigos que pueden contar contigo
    pues eres maravillosa y mas por aqui que podemos leer muy bien todos
    leer esta historia me ha dejado con mal cuerpo pues hay tantos casos de estos, y muchos cierra los ojos a la verdad
    yo soy una que estoy al lado de tus amigos
    que lo estan pasando muy mal, pues tanto sea hijo, o hija, lo que le pasen esto no hay derecho que nadie sea dueño de nuestras vida
    gracias por contar esta historia pues se que hay muchas mas

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  8. Es triste, vergonzante y dolosa, la situacion familiar que ve como poco a poco, se desmorona la vida de una adolecente que comprende la penosa la realidad que vive y, a la vez, se siente presa de un sentimiento de culpabilidad.Lazos invisibles, la atan de tal manera que anulan su volunad.
    Gracias Lydia por la ternura y la veracidad de tan espinoso tema.

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  9. A tod@s les doy las gracias por sus comentarios, hace un ratito pasó mi amiga Vidina, por mi oficina... Le pregunté que cómo estaban, y bueno... le enseñé esta publicación, fue duro, muy duro, ver como brotaban sus lágrimas, al leer los comentarios que aquí se van dejando, ella no tiene facebook porque dice que no lo entiende, entonces lo más cercano a su problema era el blog, me dijo que lo iba a imprimir para enseñárselo a su hija. Cristina no sabe nada de todo esto, no sabemos como reaccionará cuando sus padres le muestren que hay muchísimas personas que piensan como ellos, y que animan a Cristina a salir de donde está, y sobre todo a comprenderla.
    Y me consta, porque me llegan muchísimos correos de personas maltratadas, que es como una epidemia, pensaba que podrían ser casos puntuales, pero no es así, hay muchos, y nada tiene que ver la edad. Así que les ruego que gritemos todos juntos ¡¡BASTA YA!!

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  10. CRISTINA, SI ES INTELIGENTE....ABRIRA COMPELTAMNTE LOS OJOS...
    DESGRACIADAMENTE EXITEN NO SOLO EL PROBLEMA DE CRISTINA, SINO MUCHISIMOS PEORES...ENHORABUENA VIDINA, NO TODAS LAS MADRES SE PREOUPAN DE LOS ADOLESCENTES, SIMPLEMENTE ALGUNAS LOS DEJAN ESTAR POR LA EDAD...Y HACEN CASO OMISO A SUS CAMBIOS.
    CRISTINA, EL HOMBRE QUE TE QUIERA...TE QUERRA COMO ERES, COMO QUIERAS VESTIRTE, COMO QUIERAS LLEVAR EL PELO... UN BESO MUY GRANDE A ESTA FAMILIA.JESICA G

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  11. Gracias, Lydia Díaz por hacernos llegar este relato del Maltrato contra Cristina. Hace falta denunciar estos hechos siempre, por ello me agrada muchisimo que lo hayas relatado.

    Si algún día, Cristina lo lee, sabrá que hay muchas jóvenes, que estan pasando por lo mismo que ella, y ante tal situación, Debemos Imponer Nuestra Forma de Pensar y NO Dejar Nunca que NOS ANULEN COMO PERSONAS, y SÍ, que NOS RESPETEN.

    ÁNIMO, CRISTINA, CON LA CABEZA BIEN ALTA QUE, TÚ NO LE HAZ HECHO DAÑO A NADIE.

    VIVE, Y DISFRUTA, DE TU FAMILIA, DE TUS BUENAS AMISTADES, DE LO LINDA QUE ES LA VIDA.

    CRISTINA, TE LO DICE ALGUIEN QUE TIENE TU MISMA EDAD, Y QUE HE PASADO POR LA MISMA SITUACIÓN QUE TÚ. POCO A POCO, VOY SALIENDO Y, NO PERMITIRÉ, QUE ME HAGAN SENTIR CULPABLE, Y QUE VIVA AMARGADA.

    QUIERO SEGUIR ADELANTE, VIVIR, AMAR Y SER AMADA, PERO SIEMPRE, SIEMPRE, MUTUAMENTE RESPETANDO,Y QUE ME RESPETEN.

    ROSI.

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  12. Lydia, sabes muy bien que comparto tu exposición del maltrato y que no es justo que en nuestra época aún sigan habiendo "machitos". Es una cuestión socio-educativa y si vamos más allá, es una cuestión ería digna de estudio patológico. Amiga gracias por publicar esta historia sinónima de muchas otras que guardan silencio, quizá por vergüenza, por miedo ó por sentirse culpables y responsables de lo que les pasa.
    A Cristina, mucho ánimo. Los cuentos de princesa no existen, son sólo eso, cuentos.
    Empieza a quererte, a sentir el amor desde tu propio yo y cuando tenga que llegar tu pareja, te llegará. Fluirá sola y es más, tendrá ese perfil que tu necesitas para compartir, sentir y caminar en la vida con los mismos valores. Cristina te dejo por aquí uno de mis temas que precisamente se llama "Cuentos de Princesa". Para tí mi niña. Y pa lante carajo¡¡¡¡¡
    http://www.youtube.com/watch?v=SQtRfYPr30U
    Besitos.
    Mila Ruano Vargas

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  13. Querid@s amig@s, les doy las gracias de parte de Vidina y de Hacomar, ya que al parecer Cristina sigue en ese proceso de despertar a la vida, de abrir esos ojos y de darse cuenta que no todo era oscuro, que existen más colores y que aún sabiendo que es una tarea muy dura, es cierto que ya no se siente sola, está volviendo a ser la chica que era, feliz, dicharachera, alegre, bromista, cariñosa. Yo sé que es gracias a la constancia de sus padres, pero también sé que Cristina, lee el blog, y que todos estos comentarios la han ayudado bastante. Y me consta que no solo a Cristina, sino a muchas personas.

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