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jueves, 31 de marzo de 2011

* CRUZ DEL MAR (III)

Juan Suárez Rodríguez

Según las crónicas, Miguel Ángel Rodríguez García regresó a bordo para pedir ayuda por radio. La escena que encontró allí era dantesca y pavorosa: cuerpos destrozados por la metralla, ya muertos, y a Juan Suárez agonizando. Al no saber nadar, había intentado esconderse en la cocina pero uno de los asaltantes lo descubrió mientras bajaba la escalera y lo remató. Miguel Ángel, después de ver el estado de Juan Suárez, se apresuró a la radio para lanzar el SOS pero descubrió una bomba lista para explotar sobre la cama, por lo que no pudo hacer nada por Juan. Rápidamente volvió a la balsa salvavidas junto a los otros dos supervivientes (Manuel Hernández y Eusebio Rodríguez) y estando ya alejados del barco, éste explotó.

La esposa de Juan Suárez relataba en una entrevista publicada el 1 de Diciembre de 1.978 en “El eco de Canarias”:

“Él salió el Viernes (24 de Noviembre) de casa en dirección al barco, que estaba atracado en el Muelle del Espigón del Castillo, pero nos despedimos en la Casa de Socorro del Puerto. Creo que lo más probable es que el “Cruz del Mar” saliera el sábado de madrugada para no volver a verlo más. ¡Ay Señor, qué dolor más grande siento! Era un hombre bueno, buenísimo, creo para mí que en el mundo no había otro. Él era la bondad personificada; la amabilidad, en suma: el trato correcto. ¡Ay mi marido!¡Cómo le gusta el hogar, el calor y cariño de los hijos!”

Juan, de 42 años, se había casado con Luisa, su esposa, hacía quince años en la iglesia de San Ginés, en Lanzarote, y dejó tres hijos y otro que venía en camino.

PRÓXIMA NOTA:  EL RELATO DE UN SUPERVIVIENTE: EUSEBIO RGUEZ.

JUAN CARLOS SIERRA

1 comentario:

  1. Leo y releo tus articulos... es, como volver a vivir una las paginas mas negras de nuestra historia... Sin embargo espero con inusitada ansiedad poder escuchar ese trabajo que aparcaste hace algun tiempo sobre este lamentable suceso. Tu sensibilidad te irá marcando el camino para que culmines con éxito esa obra inacabada.
    un abrazo, amigo.

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