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martes, 31 de agosto de 2010

* GUÍA: LA MÚSICA CANARIA Y EL BELL CANTO

En la década de los años cuarenta de la pasada centuria, Guía era el epicentro de la música, el folclore y el bell canto. Existía una Banda Municipal de Música que era la envidia de las otras existentes en la isla. La misma estaba dirigida por don Virgilio Hernández Bautista, cuyos componentes eran unos verdaderos profesionales cuyas formas de interpretar con sus diferentes instrumentos levantaba una gran pasión entre el público que escuchaba sus actuaciones, las tocatas los domingos en el desaparecido tabladillo era todo un acontecimiento y venia gente de todos los lugares de la isla para escuchar tan celebrados conciertos, en aquellos tiempos la música clásica movía a las masas y los llenazos en la plaza Grande y zonas aledañas eran hasta la bandera.

También brillaban esplendorosamente las Agrupaciones Folclóricas de la Atalaya fundada y dirigida por mi padre, Juan Dávila González, la de los Moreno Clavellinos y la Princesa Guayarmina, fundada por don Francisco León, cuya batuta ostentaba mi primo Juan Francisco Dávila Ossorio.

Pero aparte de todo estos habían tres jóvenes, cuya forma de cantar admiraban a cuantos tenían el placer de escucharlas, están eran, Celita Sosa, Josefina Saavedra y Pura Moreno, polifacéticas las tres, lo mismo interpretaban cualquier aire de nuestro folclore que la más compleja aria de una ópera o los fragmentos más emblemáticos de algunas operetas y zarzuelas, y así durante muchos años fueron sin lugar a dudas el referente de cuantos actos se celebraban en Guía y en los pueblos limítrofes, entre estos Gáldar, Arucas, etcétera.

Esplendorosamente acompañadas por la Princesa Guayarmina, que por aquellas fechas contaba con un extraordinario conjunto musical, donde destacaban, como guitarras, Alberto Dávila Ossorio, Juan Jiménez Ossorio, Eduardo Aguiar, Mariano Chirivella, Florentino Godoy, con el laúd mi padre ya citado, bandurrias, José Sosa Oliva (padre de Celita), Nicolás el machacante, Antonio el de Manuela y otros, con el timple Antonio Mireles,……. que aparte de interpretar nuestros aires más representativos ejecutaban todo tipo de música, desde los Cantos Canarios de Teobaldo Power, maestro Valle, Tejera, el pasodoble folias de Nicolás Hernández Cruz, hasta las más afamadas operas de, Bethoven, Mozart, Chopin, Wagner, Leoncavallo, Schubert, Verdi, Falla………, las zarzuelas más conocidas de nuestro género chico, entre estas recuerdo, los Gavilanes, la del Manojo de Rosas, el Canto a Murcia conocida también como la Parranda, la Verbena de la Paloma, la Revoltosa, el Rey que rabio, y tantas otras obras con que adornaban su extenso repertorio.

Las partes cantadas de todas estas obras eran interpretadas por las tres jóvenes citadas cada una en su tesitura vocal, donde brillaba la incuestionable clase que las mismas poseían.

Celita Sosa era la más clásica de las tres, y era muy frecuente escucharla interpretar La Traviata u otra obra de corte supremo, Sombras del Nublo, el pasodoble Islas Canarias. Josefina Saavedra tenía tendencias más folcloristas y al igual que Pura Moreno, ejecutaban con enorme maestría diferentes pasajes de los Cantos Canarios de los diferentes autores citados.

Recuerdo ver y oír a Pura en un evento musical que se celebro en el Teatro Cine Hespérides, en el año 1944 interpretar el Arrorro de los Cantos Canarios de Teobaldo Power, ataviada con la mantilla canaria y meciendo una cuna, el éxito de esta actuación fue clamoroso. Una vez terminado el espectáculo Pura dirigiéndose a mi padre le dijo, -Juan Dávila no vuelvas a comprometerme para algo así-, y es que según parece fue mi padre quien la comprometió para que cantara el Arrorró, no obstantes y a pesar de todo Pura siguió cantando durante muchos años con la Rondalla, hasta que se fue e vivir a Las Palmas y ya nunca más supe si volvió a cantar.

Estas tres distinguidas señoras, dadas sus acreditadas virtudes musicales deberían tener su reconocimiento y que los habitantes de Guía las recuerden con cariño y el afecto que se merecen. Salvo raras excepciones nadie en mi pueblo las recuerda, sus meritorias trayectorias como insignes cantantes han quedado en el olvido. Yo cuando escribo sobre el desarrollo musical de Guía siempre las cito, por lo que significaron en aquellos años, donde mi pueblo aparte de lo musical brillaba esplendorosamente por cuanto poseía, hoy apenas es una caricatura de aquella época gloriosa.

Mi recuerdo más afectuoso y cariñoso para estas tres divas, que pusieron el nombre de Guía en lo más alto. Gracias Celita, Josefina y Pura por los buenos ratos que nos hicieron pasar, les puedo asegurar que yo jamás las olvidaré.

JUAN DÁVILA GARCÍA

1 comentario:

  1. Que tiempos aquellos, cuando por una serie de circunstancias Guia era reconocida en todas partes, hoy nuestro pueblo es poquita cosa y hasta en la cuestion demografica cada año se pierde un numero importante de habitantes en beneficio de otros pueblos muy proximos y que nos rebasan en todo, Me da la sensacion que nadie quiera sacar a nuestro pueblo del ostracismo en el que lleva metido muchos años. Existian una gran cantidad de comercios, abundantes medicos, tiendas especializadas, zapaterias por doquier....., hoy todo ha desaparecido y ya nadie quiere saber nada de lo que fue Guia y de lo que se ha convertido, para nuestra desgracia ni los politicos se afanan en sacar adelante una ciudad que siempre fue el referente en toda la provincia. Su Banda de Musica, sus Rondallas, sus corales, sus equipos de luchas, sus grupos de teatro, etcetera. Hoy lamentablemente nada de nada, me da una pena enorme ver en lo que se ha convertido mi pueblo.

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