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lunes, 14 de diciembre de 2009

* GORRÓN Y CUENTA NUEVA

Eran dos amigos inseparables. Pululaban por las calles de aquella plácida ciudad de los años cincuenta, en un recorrido habitual, entre el Bar Polo, mercado de Las Palmas y el casino.

Ambos, eran dos personajes de aquellas ilustrativas tertulias, donde se analizaba la actual situación de la isla, la política, las letras, etc. Eran también, amantes de jincarse los piscos. Uno era muy tacaño, y el otro no andaba boyante de dinero.
En cierta ocasión, esas penurias, los llevó a tener un encuentro dialéctico desacostumbrado...

-¡coño!... ¿tú no pagas nunca...?
- Verás... Tengo miedo de llevar dinero encima. De esta manera, si algún ladrón me asalta para robarme, de mi no saca ni una peseta.
- ¡claro!, así..., a ti no te asaltan, a mí sí. Y encima yo corro con todos los gastos... Tú,  a beberrequiar, y yo, a pagar. Esta, querido amigo, es una situación que obliga... Después de tantos años de estar contigo, sin verte el más mínimo detalle, hoy quiero tomar una sabia decisión, que debí adoptar hace mucho tiempo. Me voy al bar Polo, a tomarme unos vinos, si tú quieres ir, hazle frete a tus gastos.

Y de esa manera, los dos llegaron al bar... Uno se fue a la barra y el otro ocupó posición en una mesa. El dueño del bar, extrañado por ese divorcio, preguntó al que estaba atracado en la barra.

- ¿Qué le pasa a tu compañero?
- ¡Que es un colgaera...!

El dueño del bar, le afeó su conducta, invitando a que reinara, nuevamente, la cordura y se restableciera la armonía. Pero nuestro hombre, aqunque por momentos parecía ceder, mantenía el tipo...

- Es que llevo toda la vida, pagándole las copas y a él no se le ve, ni siquiera la intención de pagar.

Nuevamente, el dueño del bar, lo atajó:

- A mí, me da tristeza, verlos separados, ustedes que siempre se han llevado bien... Acércate a él, que yo esta noche, invito a las copas, y hagan las paces...

Nuestro hombre, a regañadientes, dio media vuelta y se acercó hasta la mesa, donde estaba su amigo, le extendió la mano y le dijo:
- "Gorrón y cuenta nueva"

Es una historia, de ayer y de siempre....

ALFREDO AYALA OJEDA

5 comentarios:

  1. Muy divertida la historia. Y muy nuestra también. Es de los años cincuenta pero todavía se puede trasladar a nuestros días, que gorrones lo hubo, los hay y siempre los habrá. Hay gente pa todo.

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  2. Entrañable la historia, y muy genuina, de esos de ayer hay muchos hoy.

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  3. Historia de ayer?????Pero si estamos en la época de los colgaillos..si...esos que se apoyan en la barra del bar disimulando leer el periódico y esperan a que venga algún conocido para sablearle un cubatita....que ya nos conocemos...que en nuestros baretos aparte de chochos y vino hay muchos gorroncillos.

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  4. ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO14 de diciembre de 2009, 22:01

    Sin duda, una anécdota buenísima. Este tipo de narraciones, amigo Alfredo, me recuerda muchísimo a aquello que los Hermanos Millares Cubas a principios del s.XX llamaban “canariadas” y que otros autores posteriores denominaron “isleñadas”.

    Un abrazo,

    ALEJANDRO C. MORENO Y MARRERO.

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  5. GRACIAS AMIGOS POR LAS LINEAS QUE DEDICAN A GORRÓN Y CUENTA NUEVA...AHORA, CREO QUE LE ENTRGUE A MI COMPAÑERA DEL ALMA LYDIA DIAZ, OTRA HISTORIA DE UN PERSONAJE SINGULAR EL "PRIMÓN"... UN HOMBE TRABAJADOR, SERIO, AMANTE DE LOS SUYOS QUE DE CUANDO EN VEZ, SE ECHA LA CAMISA POR FUERA Y HACE ESAS RONDAS A TRES BARETOS DE LOS QUE EL LLAMA, COMO BUEN JUGADOR DE ENVITE: "SOTA, CABALLO Y TRES".
    HASTA LA PRÓXIMA...

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