Seguidores

domingo, 6 de diciembre de 2009

* EL PRIMER CONCIERTO DE LA ORQUESTA PULSO Y PÚA DEL REAL CLUB VICTORIA EN GUÍA.

La Orquesta Pulso y Púa del Real Club Victoria, como ya he dicho muchas veces, fue fundada en el seno de esta Sociedad, siendo presidente de la misma Virgilio Suárez Almeida, que contó con la estimable colaboración de dos de los vicepresidentes de la misma, Luís Suárez y Domingo Campos. La citada orquesta solo actuó fuera de Las Palmas en Guía y lo hizo en dos ocasiones, la primera en el teatro cine Hespérides y la segunda en la Plaza Grande. En la misma formaban cuatro excelentes músicos de nuestro pueblo, estos eran, Juan y Alberto Dávila, con el laúd y la guitarra respectivamente, José González, conocido por Pepe “el rubio” y Pablo González, conocido por “el chorro” con la guitarra también.

Hoy quiero recordar el primero de estos conciertos que tuvo lugar el 12 de agosto de 1953. El teatro registraba un lleno hasta la bandera, algo que agradó enormemente al director de la orquesta, el eximio musicólogo, Luís Prieto García. En el patio de butacas se apreciaba a la mayoría de los asistentes impecablemente vestidos, algunos hasta con esmoquin, como fue el caso de Leoncio Álamo todo un experto entendido en estas lides. En el gallinero, no era así la gente que allí había, vestían de manera rudimentaria, algunos manchados de plataneras y calzando alpargatas, pero nada de esto le restó vistosidad al evento.

El acto duró dos horas, y las obras interpretadas por tan insigne orquesta en dos actos, fueron la obertura de Guillermo Tell y Rigoletto. Como dijo el director de un grupo italiano que estaba actuando en el Teatro Pérez Galdós, “las mandolinas y las bandurrias parecían violines, los laudes violoncelos y las guitarras contrabajos”. La exhibición magistral de la orquesta fue premiada con una sonora y larga salva de aplausos, creo recordar que dos días después, Dulce María Guerra Alemán, extraordinaria profesora de piano, muy querida y estimada en Guía, le comentó a mi padre, -Juan Dávila-, “el concierto fue maravilloso, nunca pensé que con estos instrumentos se pudieran interpretar este tipo de obras, mis felicitaciones para todos”.

Pero como siempre se dice, no todo salió a pedir de boca, unos energúmenos que estaban en el gallinero, -se comentó después que eran miembros de la Princesa Guayarmina, podría dar los nombres ya que fueron perfectamente identificados, pero me van a permitir que me lo reserve para no generar confusiones -, y mientras la orquesta interpretaba un pasaje de Rigoletto, empezaron a gritar desaforadamente, “toquen una isa, toquen una isa”, ni que decir tiene que fueron desalojados por la Policía Municipal. El lamentable comportamiento de estos sujetos, enfadó mucho al director, el citado Luís Prieto y nunca más quiso volver a Guía, a dirigir la orquesta. Al año siguiente cuando lo mentada orquesta volvió a nuestro pueblo, con motivo de las Fiestas de la Virgen, la dirigió un tal Peña, músico de la Banda Militar con la flauta y que en la Pulso y Púa tocaba la mandolina.

Entre los asistentes al concierto fueron muchos los que criticaron el execrable comportamiento de estos elementos, destacar entre estos al ya citado Leoncio Álamo, que le dijo a mi padre, “que bochorno, me da vergüenza decir que soy de Guía”.

La Pulso y Púa del Real Club Victoria, no tuvo una singladura muy larga, motivada por las desavenencias internas surgidas entre algunos miembros de sus directivos, su desaparición creó una serie de controversias entre muchos intelectuales de la isla que criticaron su desaparición, quizás la más sonada, fue la manifestada por el gran Víctor Doreste, que muy enfadado dijo, “la desaparición de esta gran orquesta nos causa oprobio y vergüenza a todos los gran canarios”, sabias palabras de este extraordinario intelectual, profesor, músico, compositor y actor, especialista en todas las materias relacionadas con el arte.

JUAN DÁVILA GARCÍA

1 comentario:

  1. Según muchos expertos, la orquesta de Pulso y Púa del Real Club Victoria, jamás ha sido igualada, en ninguna parte del mundo se ha visto algo parecido, fue una pena que la misma desapareciera tan pronto, pero esta para conocimiento de todos los relatos de su historia. Como guiense ya entraditos en años, decir que fue orgullo para todos los guienses saber que cuatro de sus componentes eran de nuestro pueblo, todo un orgullo, que debería ser tenido muy en cuenta.

    ResponderEliminar